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En el marco de la investigación FONDECYT de la Dra. Paulina Schmitt, académica del Instituto de Biología PUCV e investigadora líder del Eje de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up, se presentó la charla magistral “Marine invertebrates in a One Health context”, realizada por la destacada investigadora Dra. Delphine Destomieux-Garzón.

La también Directora de Investigación del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) en Francia y Directora Adjunta del Laboratoio IHPE, presentó su investigación enfocada en los invertebrados marinos que se encuentran en los sistemas marinos costeros, los que se ven afectados tanto por la contaminación antropogénica, como por el cambio climático, centrándose específicamente en bivalvos marinos como indicadores de la salud ambiental debido a su comportamiento de alimentación por filtración.

Luis Mercado, Director Ejecutivo de Science Up, destacó sobre el evento: “esta es una instancia donde estamos sacando el máximo provecho a la visita de una académica muy destacada a nivel global, con la participación de estudiantes de pre y postgrado para escuchar este seminario que tiene un contexto que reúne a mujeres destacadas en su área como Paulina Schmitt y Delphine Destomieux-Garzón. Es una instancia muy positiva que sirve de ejemplo para las y los estudiantes de ver cómo se desarrolla el liderazgo femenino en las ciencias, que es un tema principal dentro de Science Up”

Felipe Navarro, estudiante de Licenciatura en Biología de la PUCV enfatizó en la posibilidad de tener visitas de académicas y académicos de otros países, “me parece excelente que venga una profesora del extranjero a hacer una charla de los temas en los que trabaja y a la vez que sean invitados por profesores que trabajan acá como la profesora Paulina Schmitt, fue motivador para mí y muy interesante escuchar a alguien con tanta experiencia hablando de algo que me interesa”, mencionó.

Por su parte, Cristal Muñoz, estudiante del Doctorado en Biotecnología PUCV, declaró: “fue una instancia enriquecedora, es interesante ver cómo se realizan estudios que de alguna u otra forma se cruzan con lo que ocurre en Chile, tal vez en distintas escalas, pero tener la oportunidad de escuchar una charla de Delphine Destomieux-Garzón es genial y que se incentive la participación de mujeres en las ciencias, siento que aún falta más, hay muchas áreas y no es que no haya mujeres, sólo que faltan plataformas para poder visualizar la cantidad de mujeres que se dedican a las ciencias y sus trabajos.

La Dra. Paulina Schmitt, quien estuvo a cargo del evento y cuya profesora guía de su tesis doctoral fue la Dra. Delphine Destomieux-Garzón, dijo sobre la actividad: “para mí es un lujo tener a Delphine acá, es una investigadora muy reconocida a nivel internacional y me causa mucho orgullo, porque es una de mis mentoras, tanto a nivel científico como a nivel humano, es un modelo a seguir porque tener una mujer científica cerca te inspira a poder hacer lo mismo”.

Además, agregó: “hay un montón de mujeres de pregrado que trabajan conmigo y que ellas vean que continúo una relación académica y humana con mi mentora es el mejor ejemplo que le puedo dar a mis estudiantes. Ellos se leen todos los papers de Delphine y estaban un poco nerviosos, y después ven a una persona súper humana y que habla con ellos, ese es el mejor ejemplo y que permite un aporte desde el eje de Liderazgo y Participación Femenina, de poder visibilizar mujeres científicas alrededor del mundo.

Entrevista a Delphine Destomieux-Garzón: “Me gusta hacer una investigación que sirva de algo”

Luego de la charla magistral de esta destacada investigadora, el Consorcio Science Up realizó una entrevista para conocer más sobre su trayectoria como mujer académica e investigadora, así como también para recoger su parecer sobre la participación de niñas y mujeres en las ciencias en general.

¿Qué le dirías a las niñas y jóvenes que quieren dedicarse a las ciencias como tú?

Para mí la ciencia es la manera de llegar a cosas verdaderas que te dan una visión más clara de cómo actuar, o sea no creer en todo. Pienso que para los jóvenes puede ser una forma de llegar a lo verdadero, sabiendo que esto puede evolucionar, que nunca es estable, que siempre hay que buscar más y no creer en todo lo que se dice.

Las niñas no debieran considerarse con menos capacidad, para mí no debería ser un tema de género, tenemos ejemplos como Marie Curie y hay ejemplos de mujeres exitosas en ciencias que demuestran que no hay ninguna limitación, todo está en abrir puertas y no limitarse, que nadie le diga a una niña que no puede.

¿Cómo ha sido tu recorrido como mujer en las ciencias?

Mi papá era biólogo y me incentivó en las ciencias, en este camino. Yo estudiaba ingeniería y no me apasionaba, pero el último año me dieron la oportunidad de hacer un máster para hacer investigación y eso fue una revelación para mí, me encantó, porque era como un juego, siento que la ciencia nos gusta mucho porque es querer contestar preguntas que todavía no tenemos respuestas y se convierte como en un juego, a veces quieres estar en el laboratorio porque quieres responder esas preguntas, es apasionante y yo me quedé con esa pasión, después me di cuenta de que no podría hacer otra cosa.

¿Qué te parece poder mostrar tu investigación en otros países?

Hice un postdoctorado en Estados Unidos y me gustó conocer otras formas de trabajar, vi la dificultad de trabajar también de realizar el trabajo científico en Ecuador, vi la imaginación de la gente para llegar a hacer cosas cuando no hay tantos recursos, me gustó mucho ver cómo priorizan las líneas de investigación de acuerdo al país en Latinoamérica, de acuerdo a sus necesidades.

En Chile, Paulina me ha dado la oportunidad de conocer cómo trabajan acá y me da mucha alegría poder seguir colaborando. Tenemos diferentes tipos de moluscos en Francia y en Chile, pero hay preguntas muy específicas acá y allá y es muy bonito pensar cómo se vinculan, me nutro de lo que hacen ustedes aquí y espero nutrir con mis conocimientos lo que se hace acá. Estamos en líneas muy parecidas, aunque los modelos sean diferentes. Me gusta hacer una investigación que sirva de algo.

¿Cómo llegaste a tu línea de investigación?

Yo era ingeniera, no tenía nada que ver con lo que hago ahora y después me propusieron hacer una tesis en crustáceos y me encantó y me quedé en la inmunidad de invertebrados marinos muchos años. Cuando regresé de Estados Unidos empecé esta línea con moluscos, me interesan las interacciones entre patógenos y organismos, los organismos marinos que me gustan mucho, porque por un lado la inmunidad es simple, no hay una parte de memoria con anticuerpos y todo eso, pero también hay mucho que hacer porque hay poca investigación. Veo un desafío en eso porque es importante para los productores, para la conservación de las especies, veo que hay mucho trabajo que hacer todavía y eso me gusta.

Sobre su historia y trayectoria en la Universidad de Santiago, esta entrevista aborda el día a día de la Decana de la Facultad de Química y Biología, Dra. Leonora Mendoza Espínola, una de las fundadoras de Science Up.

Los inicios de la Decana de la Facultad de Química y Biología de la Usach, Leonora Mendoza Espínola, están asociados a la Escuela Experimental Artística, establecimiento donde sus padres la matricularon para estudiar música. Una época que ve con nostalgia, pues en 2º año de la Educación Media, sintió que era el momento de explorar otros caminos.

“Tuve que tomar una decisión bien drástica y dolorosa que significaba dejar muchos años dedicados a la guitarra clásica por buscar una pasión distinta. De hecho, seguí estudiando música hasta que la exigencia universitaria no me lo permitió más”, reflexiona.

De esta forma, la música pasó a segundo plano, aunque sigue estando presente en sus momentos de descanso. Sin embargo, “la estricta disciplina desarrollada en mis inicios de estudiante de música, se transformó en mi mejor herramienta para enfrentar una vida dedicada a la ciencia”, primero como pedagoga, luego como investigadora y hoy como Decana de la unidad.

– ¿Cuáles fueron sus investigadoras referentes para seguir esta carrera?

Había pocas mujeres en esa época, seguimos siendo pocas aún, pero dos profesoras en particular fueron muy importantes para mi decisión de continuar mis estudios de postgrado, quienes junto a mi mentor reafirmaron mi pasión por las ciencias. Por su sabiduría, sencillez, seriedad, su forma de enseñar, pero por sobre todo por el cariño que demostraban por lo que hacían. Las Dras. Elsa Abuin y Betty Matsuhiro, ambas destacadas científicas que representaban la rigurosidad, pero al mismo tiempo hacían de la ciencia algo atractivo para las personas.

– ¿Marcaron sus ganas de liderar en el entorno académico?

Sí. Creo que su forma de llevar sus laboratorios, líneas de investigación y relaciones con las personas, fueron bien determinantes cuando uno está estudiando y dice “a mí me gustaría llegar a esto”.

– ¿Y cuándo fue el momento definitivo en que decidió ser investigadora?

En mi etapa de magíster. Trabajaba en el Laboratorio de Química Orgánica con el Dr. Alejandro Urzúa, mi mentor, colega y amigo. Me gustaba mucho la mezcla que él hacía entre la química y la biología. Ahí realicé mi tesis de pregrado y mis estudios de postgrado. Él me incentivó a irme un tiempo del país para realizar durante mi doctorado, un intercambio de meses con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, España.

Luego comencé a estrechar lazos con el área de Microbiología, trabajando con la Dra. Marcela Wilkens Anwandter y la Dra. Milena Cotoras Tadic. La interacción con Milena fue determinante en la línea de investigación que actualmente realizo, pues me invitó a participar como co-investigadora permanente en el Laboratorio de Micología, en donde el ‘96, aporté mis conocimientos en productos naturales producidos por plantas. Ahí iniciamos el desarrollo de la línea de investigación sobre compuestos químicos activos contra el hongo Botrytis cinerea, que sumado a otras líneas de investigación se mantiene vigente al día de hoy. En ese sentido la investigación asociada a la formación de personas, es lo que más me apasiona.

– Sus pares la han elegido como la líder de esta unidad. ¿Cuáles son los desafíos de su liderazgo?

Difícil pregunta. Los desafíos dependen de la formación de cada persona y su certeza de que es capaz. Yo no tengo la receta, de verdad no la tengo, creo que el liderazgo es algo que se va adquiriendo y madurando con el tiempo. En mi caso, llegar a ser decana nació del interés de impactar en forma positiva en la gente, estudiantes, colegas, funcionarias y funcionarios. Sentir esa satisfacción de hacer algo con cariño, aunque con esfuerzo, muchas veces con éxito y a veces sobrellevando los aspectos negativos. Lo que queda es el logro. Al final de cada día, mi balance es siempre positivo.

Demostrar liderazgo para una mujer en esta Facultad no es complejo, pero no me gusta la palabra demostrar, me gusta la palabra reconocer. Porque demostrar significa que hay que justificar las acciones constantemente, pero ser reconocido como líderes, ya sea en un laboratorio, línea de investigación, en la gestión, creo que es algo que naturalmente debiese ocurrir. Un buen liderazgo también va acompañado de un buen equipo de trabajo y de mantener por sobre cualquier cosa buenas relaciones personales, un desafío que no es fácil y requiere que día a día esté presente desde la mañana a la noche. 

Paridad de género

– En su Facultad, el ingreso y egreso en pregrado se acerca a la paridad de género y las diferencias en su comunidad académica es menor. ¿A qué cree que se debe?

Somos una Facultad relativamente joven, que se crea a partir de la Facultad de Ciencia en 1994. Surgimos en un mundo que ya había dado los primeros pasos a la integración, a la inclusión. En ese sentido, no fue un tema complejo, porque como te mencionaba ya teníamos a estas líderes académicas y otras líderes importantes, como la Dra. Irma Carkovic, en gestión, la Dra. Leonor Contreras, en investigación, entre otras que silenciosamente impactaban en el desarrollo de la Facultad.

Si había un desbalance, y sigue habiéndolo, pero no era un tema de día a día. Por ejemplo, sesgos para preferir un hombre frente a una mujer en un cargo es algo que ha ido cambiando en el tiempo, pero puedo reconocer que en esta Facultad ha primado la calidad de las personas, independiente del género al cual pertenezcan. En ese sentido, yo creo que estábamos más adelantados que a lo mejor otras unidades de la universidad. Creo que a nivel institucional aún falta por crecer.

– ¿Le gustaría dar un mensaje a estudiantes que hoy tal vez no se sienten del todo capaces de seguir una carrera científica?

Siempre he pensado algo que creo es real. Cualquier persona que fue capaz de salir de la enseñanza media y entrar a la universidad y saltar el escollo del ingreso, es capaz de hacer cualquier cosa. Algunas personas se demoran más y algunas menos, la meta se logra igual. El mensaje es que estudien y hagan lo que les gusta, sobre todo esto último. Disfrutar de la vida, de la familia, de la profesión y de los estudios es lo que hace a las personas seres integrales.

Mi pensamiento no es original, más bien concuerdo plenamente con los valores del Dr. Francisco Javier Gil (QEPD), los talentos están distribuidos equitativamente. No depende del nivel socioeconómico, pero es nuestra labor dar oportunidades. Cualquier persona que llega a la universidad y termina su carrera, es talentosa de por sí. Explotar ese talento depende realmente de cuánto le guste y lo que quiera hacer, darle la oportunidad es la tarea de la Universidad. 

Finalmente, me gustaría señalar que no existe un solo camino al éxito, la ciencia tiene múltiples desafíos: la enseñanza, la investigación, la vinculación con el medio, entre otros. Hay tantas alternativas de cómo uno se puede imaginar y disfrutar de la ciencia. Hoy en día la oportunidad de una formación universitaria, que alguna vez fue más para una élite de la población, ha aumentado mucho, y eso permite aprovechar las oportunidades y hacer lo que más nos gusta.

Con el objetivo de fortalecer las carreras y programas de las Facultades de Ciencias que conforman el Consorcio, el eje de Armonización Curricular de Science Up desarrolló una propuesta de redacción de competencias de innovación y emprendimiento para sus planes de estudios.

El documento, que consiste principalmente en la descripción de los niveles de aprendizaje en estas temáticas y su posible aplicación, se encuentra actualmente en una etapa de validación dentro de las tres universidades que conforman Science Up (PUCV, USACH y UCN).

El propósito de la aplicación de esta propuesta es fomentar el emprendimiento que apunte al desarrollo de capacidades para promover investigación aplicada, la transferencia y desarrollo tecnológico, la innovación de vanguardia y los emprendimientos de base científica tecnológica por parte de las y los estudiantes de los diferentes programas formativos del Consorcio.

Dentro de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el documento ya ha sido presentado en diferentes instancias de la Facultad de Ciencias y actualmente, se están preparando nuevas actividades para llevar esta información a las Unidades Académicas y poder recoger sus comentarios y sugerencias de la mejor manera posible, con el fin de enriquecer el trabajo que el Eje de Armonización Curricular ya ha realizado. Por otro lado, en la Universidad Católica del Norte ya se ha comenzado el proceso de validación dentro de los comités curriculares y consejos de unidades académicas. Por su parte, en la USACH el documento será presentado en un evento que se realizará el próximo 5 de octubre.

Mónica Páez, profesional del eje de Armonización Curricular de la USACH, destaca sobre la actividad: “este evento nos permitirá informar a académicas y académicos sobre las actividades y objetivos del Consorcio y de nuestro eje, además de presentar la propuesta de redacción de competencias de innovación y emprendimiento de base científica-tecnológica, fortaleciendo este trabajo que será la base para el desarrollo de cursos”.

A esto, la profesional agregó: “como Science Up tenemos el objetivo de trabajar en conjunto para formar estudiantes altamente competentes en la disciplina científica, con capacidades para desarrollar investigación aplicada, transferencia y desarrollo tecnológico, innovación de vanguardia y emprendimiento de base científica-tecnológica”.

El documento seguirá siendo presentado en las universidades que componen el Consorcio, integrando el feedback que académicas y académicos entreguen en estas diversas instancias, y con el objetivo de ser aplicado prontamente en las Facultades de Ciencias.

El pasado 6 de mayo se desarrolló la conferencia titulada “Docencia universitaria con perspectiva de género”, organizada por el eje de Liderazgo y Participación Femenina de la Universidad Católica del Norte, en el marco del Consorcio Science Up, y que contó con la participación de las destacadas académicas e investigadoras de la Universidad de Barcelona, Dra. Sonia Estradé y Dra. Trinidad Donoso. 

En la instancia se destacaron las experiencias de las expositoras en el ámbito de la incorporación de la perspectiva de género en la educación universitaria, específicamente en el área de las ciencias y de cómo muchas veces los estereotipos de género afectan a las mujeres que ingresan a estudiar disciplinas como la química, física, matemáticas y ciertas ingenierías, no sólo desde los sesgos de género, sino que también en las brechas que las afectan al salir al mundo laboral.

De esta manera, la académica Dra. Sonia Estradé, destacó las acciones que se pueden realizar para disminuir estas diferencias y propiciar un desarrollo igualitario en el estudiantado,  para erradicar visiones que validan estos estereotipos de género, por ejemplo, dentro de las aulas universitarias es posible intervenir para reconocer los logros de las mujeres que estudian estas disciplinas, dar espacios de reflexión, no dar ejemplos sexistas y utilizar un lenguaje inclusivo. 

Por su parte, la Dra. Trinidad Donoso, brindó un amplio marco teórico sobre la incorporación de la perspectiva de género, dando como ejemplo que más mujeres se gradúan de la universidad, sin embargo, su participación en el mundo laboral disminuye significativamente, así como su progresión en estudios de postgrado, mientras que los hombres tienen cargos más relevantes dentro de las mismas universidades o en empresas, y no visualizan brechas que superar en la progresión de sus estudios.

Ambas académicas ponen énfasis en plantearse la problemática y buscar soluciones a partir de preguntas como ¿qué clase de universidad queremos? A lo que la investigadora Estradé responde: “la universidad tiene que ir al frente de la sociedad, construir conocimiento, innovar en prácticas, asesorar gobiernos e instituciones, en pro de la justicia social y de género”.

La organizadora de la actividad, la Dra. Paulina Lobos, gestora del eje de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up desde la UCN, comentó sobre la actividad: “existe la fuerte necesidad de que se visualicen las temáticas de género en las universidades y en las facultades de ciencias, por lo que fue una instancia muy provechosa donde las académicas expusieron acciones afirmativas concretas”.      

Además, agregó: “si queremos disminuir las brechas de género, tanto al interior de las universidades como en el sector laboral, tenemos que mejorar la capacidad de formación en torno a género, por lo que conferencias de este tipo resultan enriquecedoras para todas y todos”.

“La ciencia tiene un factor un poco adictivo”, relata Daniela, quien también fue Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Norte entre 2020 y 2022.

Con la participación de la Doctora en Física, Daniela Barría, inició el ciclo “Mujeres en Ciencia y Política”, organizado por el eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.

Sobre la actividad, la Doctora Paulina Lobos, gestora del eje en la Universidad Católica del Norte, destacó “lo inspirador del rol que muchas mujeres tienen en investigación, pero también en liderazgo, con potencialidades que son muy significativas en el ámbito femenino”.

Daniela Barría, quien también se desempeñó como Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Norte entre 2020 y 2022, hizo un recorrido por las razones en que se empezó a interesar por las ciencias, la brecha de género en el área y la relevancia para la comunidad científica de participar en instancias de toma de decisiones.

Sobre sus motivaciones para ser científica, Daniela, quien es oriunda de Osorno, comentó: “siempre tuve una atracción hacia el aprendizaje, como leer libros de ciencias y de historia, enfocados en responder preguntas, es una motivación por querer saber y entender. La ciencia tiene un factor que es un poco adictivo, te haces una pregunta, tienes una respuesta y entiendes un fenómeno y luego compartes esa respuesta”.

Por otra parte, se refirió a su cargo como Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Norte, puesto en el que se desempeñó entre 2020 y 2022. “Fue una sorpresa agradable llegar al cargo, había una demanda desde la comunidad científica de querer ser partícipe de las decisiones que se toman en el país”, comentó.

En cuanto a la brecha de género existente en el área, la Doctora en Física puso énfasis en el rol de las instituciones para avanzar en esta temática, con el fin de “generar un cambio real y un ambiente que tenga apertura tanto para hombres como para mujeres”.

Finalmente, la Doctora Barría entregó un mensaje a todas las niñas y adolescentes interesadas en las ciencias: “mi mejor consejo es seguir adelante con lo que realmente quieren hacer, que sigan desarrollando sus capacidades y no pierdan su motivación si es que alguien hace un comentario, las científicas nos encontramos con barreras solo por el hecho de ser mujeres y debemos seguir impulsando para que esas barreras vayan cayendo”.

A trece aumentaron las matrículas por cupos de acceso directo por equidad a la Facultad de Ciencia de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), modalidad que muestra el compromiso social que parte de esta nueva generación señaló buscar al postular a nuestra universidad.

El jueves 3 de marzo la Facultad de Ciencia de la Usach dio una bienvenida virtual a la generación 2022 de pregrado, dando paso a la recepción presencial por carreras el viernes 4 de marzo, jornadas que se caracterizaron por las diversas actividades que buscaron integrar a los nuevos y nuevas estudiantes a la comunidad universitaria usachina.

“Ustedes son nuestra razón fundamental de ser, porque significan estímulo y desafío, actitud de servicio y de entrega permanente, respeto, acompañamiento y máximo compromiso. Son el estamento fundamental hacia donde orientamos todos nuestros esfuerzos. Bienvenidas y bienvenidos a una gran Facultad, más humana y conectada con la sociedad”, expresó el decano de la Facultad de Ciencia, Dr. Juan Escrig.

Recepción que dio inicio a un año cuyo mayor desafío será el retorno, oportunidad para afianzar los vínculos entre la comunidad académica y estudiantes, señaló la Dra. Galina García, vicedecana de docencia. “Nos hemos tenido que adaptar, integrando nuevas formas de hacer universidad, lo que resulta muy enriquecedor para el proceso de enseñanza-aprendizaje”, señaló la académica, por lo que complementarán el aprendizaje con recursos asincrónicos, para dar mayor flexibilidad a la comunidad estudiantil.

En las matrículas de esta nueva generación se observó un aumento de los ingresos por equidad, modalidad alternativa que pone en valor talentos y aptitudes de los estudiantes, las cuales persiguen acortar brechas. Un resultado positivo producto de un cambio de mirada de la facultad, quienes apoyados por el Consorcio Science Up realizaron una campaña de difusión de estos cupos en 2021.

“El desarrollo de la ciencia requiere de diversas miradas y experiencias para poder generar nuevo conocimiento, acorde a los grandes desafíos de la sociedad actual. Por eso, era muy importante desarrollar una campaña que nos permitiera llegar a jóvenes con diferentes talentos e intereses, para que pudieran ser parte de nuestra comunidad. Contar con este tipo de iniciativas nos permite desarrollar procesos formativos cada vez más equitativos que, a su vez, se nutren y fortalecen porque vamos aprendiendo de la diversidad”, señaló la Dra. Carla Hernández, directora de Vinculación con el Medio.

Trece fueron los estudiantes que ingresaron a través de los cupos por equidad, quienes optaron a las siguientes modalidades: artístico, deportivo, 30% superior del establecimiento, colegio bicentenario y mujeres en ciencia y tecnología. Este último fue el que tuvo más postulantes, derribando el mito de la falta de interés femenino por el área.

“Quiero agradecerles por la confianza en nuestras carreras y departamentos. Como Facultad daremos nuestro 100% para apoyarlas, abrir sus horizontes y empoderarlas con una mirada a una sociedad más justa e igual. Crean en sus capacidades y no dejen pasar las oportunidades que se irán presentando”, expresó la vicedecana de Investigación, Dra. Paola Arias, quien también es la coordinadora de la facultad del Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.

En búsqueda del sello Usach

“Desde muy pequeño he querido ser profesor de Matemática y quiero formarme aquí para cumplir mi sueño”, expresó en su bienvenida Michael Núñez, nuevo estudiante de Pedagogía en Matemática y Computación, programa cuyo porcentaje de matriculados que la escogieron como primera preferencia supera el 90%.

Para su jefa de carrera, Dra. Daniela Soto, esto se debe a que “los estudiantes que postulan a la Usach sin duda vienen con un sello de responsabilidad social y que mejor que representarlo formando ciudadanos y democratizando la computación y el conocimiento matemático. Para nosotros es un orgullo que nos elijan y nos sentimos felices que las nuevas generaciones sigan prefiriendo educar”.

El buen ambiente de la casa de estudio también fue algo mencionado por los nuevos integrantes, especialmente por la primera generación de estudiantes de Astrofísica con mención en Ciencia de Datos. Un programa que sorprendió al alcanzar un equilibrio de género en su matrícula, algo que según su jefa de carrera, Dra. Marina Stepanova, es una oportunidad para que todos demuestren que son capaces.

Año doblemente desafiante para esta carrera que recién comienza, cuyas principales metas son “primero, que nadie abandone y que todos estén felices con su primer año de universidad. Que abran sus mentes y empiezen a estar en paz consigo mismos. Eso lo lograrán cuando entiendan que uno vive en este planeta no solo para comer o actividades similares, sino para entregar lo mejor a otros seres humanos”, expresó la Dra. Stepanova.

Una carrera marcada por el vínculo con la sociedad, que este año sumó un nuevo desafío: impulsar con el Consorcio Science Up un cambio cultural, donde la perspectiva de género sea parte del sello de la Universidad de Santiago.

El Eje de Liderazgo y Participación Femenina cumple un año de trabajo en Science Up, la última línea de acción que se incorporó al desafío de dotar de mayores capacidades a los y las estudiantes de ciencia de cara al 2030. Un reto que asumieron las tres universidades que componen el consorcio, donde hoy la Dra. Claudia Ortiz Calderón, coordinadora del Eje en la Facultad de Química y Biología de la Usach, reflexiona sobre el camino recorrido.

¿Cómo ha sido su experiencia como coordinadora durante este año?

Súper interesante. Yo no tengo una formación particular en temas de género, pero me informo y he tomado cursos, que es lo que esperamos que pase en nuestra comunidad, donde el consorcio sea un impulsor, porque son cambios culturales profundos y a largo plazo. 

Hemos tenido reuniones con postgrado y pregrado que han sido muy enriquecedoras. Ahí uno ve que hay personas que no ven brechas de género; otras que ven y no dicen nada, pero que ahora se sienten más empoderadas porque saben que se está haciendo algo; y otras que lo ven y son activistas o se están formando, lo que nos permite desarrollar sinergias. 

En relación a las brechas de género, en un año de diagnóstico, ¿cómo las percibe?

Creo que de alguna manera las universidades son una burbuja social, privilegiada, donde la sociedad patriarcal no es tan evidente. Las brechas de género están más solapadas, y se expresan por ejemplo en el lenguaje a través de micromachismos como usar diminutivos con las colegas mujeres.

Actualmente las brechas son más evidentes, pero necesitamos más información. Hoy estamos trabajando con Comunidad Mujer en el Consorcio, donde justamente la primera  actividad fue visualizar brechas cotidianas, que muchas veces están tan naturalizadas que no nos damos cuenta. En la medida que las veamos podremos realizar cambios. Parte de nuestros objetivos es abrir esa cortina, que todavía está muy cerrada.

¿Por qué es importante impulsar el liderazgo femenino en ciencia? 

Porque fortalece la construcción del conocimiento científico. Si bien las mujeres están incorporadas en el ámbito científico, creo que hay que fortalecerlo a través de espacios de liderazgo, por ejemplo, conducciones de grupos o de proyectos, o en cargos que también están asociados a la carrera académica, o en funciones administrativas que de alguna manera dictan políticas. 

Hablando con colegas, nos hemos percatado que a veces para hacernos escuchar debemos hablar más fuerte o adoptar maneras masculinas para poder tener presencia y dar nuestra opinión. Eso es una forma de no aceptar la diversidad, porque todos los seres humanos tenemos una mirada distinta. La diversidad de miradas es fundamental para poder enriquecer la ciencia. 

El liderazgo de una mujer puede ser más amable, es lo que yo percibo. Yo a mí misma me veo como una mujer liderando de una manera mucho más inclusiva y espero que con menos prejuicios. Creo que un modelo más amable, menos conflictivo, hoy es fundamental en una sociedad polarizada. Veo que está moviéndose la aguja, pero todavía hay mucho que hacer.

Una carrera vinculada a la sociedad

Curiosidad, naturaleza y estímulo familiar fueron los ingredientes que confluyeron para que la Dra. Ortiz se interesara por la Ciencia. Sin embargo, fue trabajando como bioquímica en diversos proyectos universitarios cuando decidió seguir una carrera académica, momento en que también descubrió sus ganas de emprender. 

“Cuando estuve en el doctorado tuve un curso internacional con profesores que habían desarrollado técnicas de transformación de plantas, transgenia, y ahí supe que no quería quedarme solo en el laboratorio, sino que lo que yo desarrollara, fuese lo que fuese, de alguna manera llegara a la sociedad”, recuerda. 

Así es como empieza con sus compañeros y compañeras de doctorado y magíster, en ‘95, Transbiotec. Sin embargo, aún no existían apoyos financieros para la transferencia tecnológica, que sumado a la falta de experiencia hizo que el proyecto no prosperara, según indica. No obstante, el ecosistema estaría dispuesto en ‘12, cuando crea Ambiotek, que daba soluciones para disminuir el impacto ambiental de la minería a través del uso de plantas y microorganismos que se adaptan a ambientes contaminados con cobre.

“Yo no me imagino ser una profesional sin un vínculo con la sociedad, sin poder retribuir y mejorar la calidad de vida de las personas y el medio ambiente. Esa intención y las puertas que he abierto a lo largo de mi carrera me han llevado naturalmente al emprendimiento. Creo que las mujeres tenemos mucho que aportar en esta área, especialmente como líderes”, finaliza.

Luego de un detallado proceso de evaluación, el Consorcio Science Up publica las ganadoras por categoría y universidad de este concurso, que tiene como objetivo elegir un logo que represente los valores del eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.

MEJOR LOGO PUCV ELECCIÓN JURADO

Javiera Gutiérrez Araya (Opción 9), estudiante de Tecnología Médica, mención Oftalmología y Contactología, Facultad de Ciencias, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

MEJOR LOGO UCN ELECCIÓN JURADO

Linoska Fonttz (opción 6), estudiante de Biología Marina, Facultad de Ciencias del Mar, Universidad Católica del Norte.

MEJOR LOGO USACH ELECCIÓN JURADO

Valeria Gálvez (Opción 3), estudiante de Bioquímica, Facultad de Química y Biología, Universidad de Santiago de Chile.

LOGO GANADOR ELECCIÓN JURADO (MAYOR PUNTAJE)

Javiera Gutiérrez Araya (Opción 9), estudiante de Tecnología Médica, mención Oftalmología y Contactología, Facultad de Ciencias, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

LOGO GANADOR VOTACIÓN POPULAR

Javiera Gutiérrez Araya (Opción 9), estudiante de Tecnología Médica, mención Oftalmología y Contactología, Facultad de Ciencias, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

*Premiación sujeta a la aceptación de condiciones por parte de las ganadoras.

La académica de la PUCV se refiere a la brecha de género en la ciencia, relata su experiencia como doctora en Microbiología y Parasitología y destaca el trabajo que se ha hecho en el eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.

La Dra. Paulina Schmitt nació en una familia de científicos, por lo que, desde temprano, tuvo la certeza de que deseaba seguir el mismo camino. Si bien no recuerda el momento exacto en que se enamoró de la ciencia, sabe que la atracción estuvo presente en la infancia y la acompañó durante la adolescencia. Ya en el colegio, presionaba a sus profesores para que impartieran talleres de Biología Molecular y, cuando tuvo que decidir una carrera profesional, eligió la Biología Marina. 

“Yo vivía en Santiago y me gustaba mucho el mar. Era algo que solo podía ver en el verano y me provocaba una curiosidad inmensa. Me parecía un caos biológico muy interesante, que iba mucho más allá de los cetáceos, una arista que ha estigmatizado a esta carrera”, explica la actual académica e investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), licenciada en Biología Marina de la Universidad de Valparaíso (UV) y doctora en Microbiología y Parasitología de la Universidad de Montpellier, Francia.

Hoy, su investigación se centra en el estudio de los mecanismos celulares y moleculares de la inmunidad innata de los organismos marinos, con especial atención a los moluscos bivalvos. “Estudio la respuesta inmune de estos animales para proponer estrategias sobre cómo mantener estos cultivos sin la utilización de químicos o antibióticos, y así crear una acuicultura sustentable en el tiempo”, explica, quien también es coordinadora del eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up, desde donde trabaja para disminuir las brechas de género en las facultades de ciencias. 

—¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer en el mundo de la ciencia? ¿Te ha tocado vivir momentos difíciles?

Personalmente, siempre he creído mucho en mí, entonces nunca he sentido discriminación porque no lo he permitido. Si alguna vez llegué a presenciar algún atisbo, lo neutralicé rápidamente. He tenido mucha suerte, ya que me he topado con gente muy consciente de la igualdad, además, en el Instituto de Biología de la PUCV siempre han habido mujeres líderes y eso es un gran aporte.

Es cierto que las mujeres necesitamos más apoyo porque estamos a cargo de muchas otras cosas. Yo, por ejemplo, tengo tres hijos: una hija de ocho años y mellizos de cuatro. En ambos embarazos, las directoras del instituto eran mujeres y me entregaron todo su apoyo. De otra forma se me habría hecho muy difícil. 

—¿Qué te parece que existan iniciativas como Science Up, que impulsen el liderazgo y la participación femenina en las facultades de ciencias?

Es una excelente iniciativa. El levantamiento de información que hemos llevado a cabo nos ha mostrado que, si bien la mayoría sabe que hay una brecha de género, pocos tienen clara la definición propiamente tal. Mucha gente cree que solo se trata de números, pero es más que eso. Debemos reflexionar sobre cómo se enfrenta el rol de la mujer en el día a día. 

Hace un tiempo, en el eje hicimos una encuesta para evaluar la situación y pudimos comprobar que los puestos de jefatura en docencia están muy cargados hacia las mujeres, pero los puestos altos de administración están conformados, en un 99 por ciento, por hombres. Eso indica que hay que escarbar más allá. Por fin, a través de iniciativas como Science Up, se está haciendo evidente cuál es la realidad en la que nos encontramos y cómo podemos avanzar para disminuir la brecha de género y alcanzar un escenario de equidad, donde ser hombre o mujer sea tan poco importante como ser diestro o zurdo.

—¿Cuál es la importancia de que existan referentes y modelos a seguir para inspirar a jóvenes científicas? 

Durante el último tiempo he notado, como profesora, que mayormente me buscan tesistas mujeres, que necesitan un referente y apoyo desde lo femenino. Creo en el modelo de rol, es decir, si tienes un ejemplo, lo sigues. Pareciera ser que está funcionando de la misma manera como yo fui motivada, hoy estoy motivando a más muchachas. La mujer científica se interesa en recibir un apoyo científico y emocional.

—¿Qué consejo le darías a mujeres jóvenes que están pensando en estudiar alguna carrera del área científica?

Si les gusta la ciencia, si les atrae estar todo el tiempo aprendiendo cosas nuevas y saliendo de su zona de confort, busquen un/a buen/a  mentora/a, alguien que se interese en desarrollar sus habilidades y enseñarles a hacer ciencia, pero que también tenga clara la brecha de género y haga esfuerzos por disminuirla. 

Karol Santoro Pizarro, investigadora del Departamento de Matemáticas.

Con la segunda mayoría fue electa como integrante del directorio de la Sociedad Chilena de Estadística (SOCHE), la académica del Departamento de Matemáticas de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dra. Karol Santoro Pizarro. La investigadora asumirá como directora de la entidad por el período 2022-2023.

La SOCHE, que será presidida a partir de enero por la Dra. Yolanda Gómez Olmos, exestudiante de la Carrera de Estadística de la UCN, es una sociedad científica sin fines de lucro cuyo principal objetivo es velar por el desarrollo y difusión de la ciencia Estadística o ciencia de los datos en el país.

“Es un impulso en mi carrera como académica e investigadora, ya que tendré la oportunidad de generar nuevos vínculos, grupos de trabajos y conocer investigadores de otras universidades. Es relevante destacar que es primera vez que la SOCHE será presidida y tendrá en su directorio académicas de la zona norte”, enfatizó la Dra. Santoro.

La Sociedad tiene la misión de organizar y patrocinar eventos científicos en pos de generar discusión, difusión o intercambio de conocimientos entre sus socios, socias y la sociedad. Entre sus actividades inmediatas, está la organización de las Jornadas Nacionales de Estadística (JNE), además de estar en contacto con sociedades estadísticas de otros países, en especial de Latinoamérica. Asimismo, cada dos años organiza el Congreso Latinoamericano de Sociedades Estadísticas (CLATSE).

La SOCHE cuenta entre sus asociados a profesionales del área estadística, académicos/as, investigadores/as, estudiantes e instituciones educacionales.

La Dra. Karol Santoro, es licenciada en Matemáticas por la U. Católica del Norte; magíster en Ciencia Mención Matemática Aplica, por la U. de Antofagasta y doctora en Estadística por la P. U. Católica de Chile.

La investigadora puso de relieve el impacto positivo que tiene para el Departamento de Matemáticas de la UCN, que una de sus académicas sea incorporada como parte del directorio de la Sociedad. “Que una de las integrantes de la universidad conforme el directorio de la SOCHE es un gran paso para la difusión de nuevas carreras relacionadas con estadística que la UCN desee crear. En el caso que la institución pertenezca como socia se podrá contar con beneficios para nuestros estudiantes, como becas de asistencia a congresos, etc.”, detalló la especialista.