“Llega un momento, sobre todo con hijos, que a las mujeres nos cuesta encontrar tiempo para producir científicamente y eso repercute directamente en los índices de contrataciones”.
Desde niña, Joseline Tapia sentía atracción por las distintas ramas de la Ciencia, sin embargo, no siempre estuvo segura de dedicarse a la Geología: “Mi papá es geólogo, por lo que yo ya conocía la carrera, pero específicamente no me gustaba su especialidad, ya que él está enfocado en la minería”, explica.
Por lo mismo, en primera instancia entró a estudiar Arquitectura, pero pronto descubrió que su verdadera pasión eran las rocas, los laboratorios y las salidas a terreno. “Lo que más me gusta de la Geología es su aplicación: puedes viajar, trabajar en todas partes del mundo y descubrir el planeta a través de la tierra, así que me he dedicado a los estudios ambientales o al impacto de la actividad minera en aguas, suelos y otros materiales superficiales terrestres”.
Hoy, es doctora en Ciencias mención Geología de la Universidad de Chile y Docteur en Hydrologie, Hydrochimie, Sols et Environnement de la Université Paul Sabatier. Además, es académica del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte, donde dicta clases de Geoquímica y participa en varios proyectos de investigación. Al mismo tiempo, es una de las coordinadoras del Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.
—¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer en el mundo de la Geología?
—En general, al estudiar la carrera de Geología, el ambiente es bastante homogéneo: 40 por ciento mujeres y 60 por ciento hombres. Sin embargo, al iniciar las investigaciones o comenzar los doctorados el número de mujeres disminuye notablemente, y son muy pocas las que alcanzan puestos de liderazgo. Desde ese punto, lo difícil es compatibilizar las exigencias que tiene un mundo tan masculinizado con las labores del hogar. Llega un momento, sobre todo con hijos, que a las mujeres nos cuesta encontrar tiempo para producir científicamente y eso repercute directamente en los índices de contrataciones.
La mayoría de los índices te miden por cuántos papers publicas al año y, para las mujeres, es muy difícil mantener un ritmo de publicaciones competitivo, sobre todo los dos años después de tener un hijo. De hecho, durante la pandemia nosotras también hemos bajado nuestros índices de manera importante, lo que no ha ocurrido con los hombres que están en cualquiera de las disciplinas científicas.
—El propósito principal del Consorcio Science Up es impulsar capacidades de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica, ¿cómo podemos vincularlo con la Geología?
—Esta es una arista que creo que falta desarrollar en el ambiente universitario. Se tiende a dar prioridad a los proyectos de investigación financiados por alguna entidad estatal y se posterga la posibilidad de desarrollar proyectos con industrias. Por lo mismo, sería muy beneficioso para nuestras instituciones que, a través de Science Up, podamos potenciar la investigación aplicada en colaboración con el sector privado. Creo que eso se puede transformar en un punto fuerte para no depender tanto del Estado, cuyo aporte tiende a ser variable, ya que depende de cómo se encuentra la economía del país.
—También eres una de las coordinadoras del eje de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up, ¿qué te parece este tipo de instancias y cómo se puede seguir avanzando?
—Este es un tema muy necesario. Muchas veces en las universidades se cuenta con poca información o bases de datos confiables respecto al número de mujeres en cada facultad o a las acciones que se han llevado a cabo para disminuir las brechas de género. Recién se le está empezando a dar la importancia que tiene, por lo que este eje de Science Up va a servir para establecer una línea base que nos permita ir mejorando a futuro.
Actualmente, se tiende a solicitar que en cada instancia que se lleva a cabo, como en el claustro de doctorado o magíster, debe haber un número equitativo entre mujeres y hombres. Pero el problema es que, al menos en Geología, solo somos tres mujeres y debemos estar en todas las comisiones, lo que significa que trabajamos el doble. Como los hombres son muchos más, ellos tienen la posibilidad de repartirse las obligaciones, pero nosotras tenemos que estar en todas. Claramente debemos impulsar la contratación de más mujeres científicas y que realmente exista una paridad de género, así se despresuriza a las que estamos actualmente, por lo que el trabajo de Science Up es primordial.
—¿Qué consejo le darías a las jóvenes científicas que recién están partiendo o que aún no se deciden a estudiar una carrera científica?
—Les diría que, si les atrae alguna carrera científica, que se atrevan, porque ahora tienen muchas más facilidades que en el pasado. No digo que sea más fácil, pero hay mejores condiciones. Actualmente, existen científicas que les pueden informar sobre los distintos aspectos de una especialidad, mujeres que pueden ser sus mentoras. Personalmente, no tuve la oportunidad de admirar a alguna profesora, porque casi no tuve, por lo que creo que hoy deben aprovechar eso, la capacidad de inspirarse y tener modelos a seguir.
“Estamos en condiciones de abrir la primera carrera de astrofísica del país, que además incorpora novedosas herramientas del área de la ciencia de datos, en línea con los objetivos que busca el Consorcio Science Up”, subrayó el decano de la Facultad de Ciencia, Dr. Juan Escrig Murúa.
El pasado martes 27 de julio, en sesión extraordinaria, la Junta Directiva de la Universidad de Santiago de Chile aprobó la creación de dos nuevas carreras de pregrado. Se trata de Ingeniería Civil en Geomensura y Geomática, y Astrofísica con Ciencia de Datos, pertenecientes a las Facultades de Ingeniería y Ciencia, respectivamente.
Cada proyecto surge por iniciativa de académicos/as, planes estratégicos de departamentos, facultades y de la propia Institución, en respuesta a los nuevos desafíos del medio. “Nacen luego de múltiples análisis donde se socializan los aspectos que deberían tener y se cuenta con el apoyo de personal especializado”, sostuvo la presidenta de la Junta Directiva, Dra. María Jesús Aguirre Quintana.
La Dra. Aguirre enfatizó que las propuestas deben tener una mirada de futuro, responder a las necesidades de nuestra sociedad y a rigurosos análisis de calidad.
“Esta es la manera en que la Universidad de Santiago proyecta su desarrollo y crecimiento armónico, donde cumple su misión de Institución estatal al servicio del país, y ofrece a la sociedad respuestas acorde a los tiempos y desarrollo científico y tecnológico que vivimos”, agregó.
Las iniciativas, continuó, deben sustentar soluciones para nuestra sociedad, no solo desde el punto de vista científico sino también integral, además de permitir ser focos de desarrollo para las y los jóvenes que se inserten en estas carreras -, pero sobre todo, ser polos de desarrollo para nuestro país y región.
Moderna y competitiva
Para nadie es un misterio que el país cuenta con todas las condiciones para el desarrollo de la Astronomía, reconocido como un laboratorio natural, lo que ha favorecido la instalación de nuevos observatorios astronómicos y el crecimiento de diversos centros de investigación dedicados a ella.
Por esto, la creación de la carrera de Astrofísica con Ciencia de Datos en la Usach, viene a satisfacer la demanda de los nuevos profesionales que requiere la sociedad, de quienes se espera sean fuertes en lo disciplinar, pero con competencias ingenieriles y en ciencia de datos.
“La Usach, como institución pública y estatal, acreditada por 7 años, no solo se suma a la formación de nuevos profesionales en el área de la astronomía, sino que además lo hace innovando con una carrera moderna y competitiva en el escenario actual”, subrayó el decano de la Facultad de Ciencia, Dr. Juan Escrig Murúa.
La autoridad reconoció que hace años esta Unidad Mayor venía reflexionando sobre la posibilidad de abrir carreras y programas de postgrado en el área de la Astronomía. De hecho, dentro del Departamento de Física, existen académicas y académicos, principalmente del Grupo de Ciencia de la Tierra y el Espacio, que realizan investigación de frontera en esta área.
Asimismo, en los últimos años se han incorporado destacados docentes del área de Astrofísica, que sumados a colegas de otras unidades académicas, permitieron establecer el primer centro de investigación relacionado con esta temática en la Universidad: el Programa CIRAS.
Lo anterior, dijo la autoridad, permite estar en condiciones de abrir la primera carrera de astrofísica del país, que además incorpora novedosas herramientas del área de la ciencia de datos, en línea con los objetivos que busca el Consorcio Science Up, al que pertenece la Facultad de Ciencia.
Para el Dr. Escrig, la creación de este programa de pregrado marca un hito en la Facultad, pues no solo permite ofrecer una nueva alternativa de formación, pertinente y de excelencia, a las nuevas generaciones, sino que además, implica abrir una carrera interdisciplinaria que surge de la sinergia entre sus dos departamentos, obviamente fortalecida con la experiencia de académicas y académicos de otras Facultades.
“La comunidad asociada a la Facultad de Ciencia está trabajando arduamente para posicionarla como referente nacional e internacional en las disciplinas que cultiva, con capacidad para reconocer y dar respuestas efectivas a las necesidades de la sociedad, ya que sabemos que tenemos el potencial para liderar en educación, ciencia y tecnología”, remarcó.
Creciente demanda
El proyecto de Ingeniería Civil en Geomensura y Geomática se viene gestando desde aproximadamente 2015, como una necesidad de dar un salto de calidad a su carrera predecesora que fue Ingeniería de Ejecución en Geomensura y por la creciente demanda en el mercado por contar con un profesional más amplio que aporte con una mirada desde la Ingeniería Civil.
En ese sentido, el decano de la Facultad de Ingeniería, Dr. Cristián Vargas Riquelme, señaló que su creación significa avanzar hacia la formación de profesionales altamente especializados, con múltiples conocimientos administrativos y científico-tecnológicos, que son necesarios en un área muy importante dentro de las Ciencias de la Tierra. Junto con ello, añadió, es relevante porque aumenta el número de Ingenierías Civiles de 5 años y medio.
“Estos profesionales aportarán al desarrollo económico y social de nuestro país, y serán idóneos al asumir desafíos propios de su especialidad, así como plantear mejoras que demanden desde la sociedad, con liderazgos, emprendimiento e innovación en la gestión de los complejos problemas que plantea el territorio asociado a las Ciencias de la Tierra”, puntualizó el Dr. Vargas.
Agregó que de esta forma la Usach da respuesta a la necesidad creciente de profesionales relacionados con las geociencias desde un punto de vista métrico y analítico, en un país con singularidades que modifican el terreno. “La Ingeniería de Ejecución ve esos aspectos, pero desde un punto de vista más funcional y aplicado. Con la Civil, se ve el sistema tierra en su conjunto”, precisó.
“La Universidad se ve directamente beneficiada por contar con profesionales egresados de alto nivel en las Ciencias de la Tierra”, destacó el decano Vargas. “Esta carrera permitirá a la Institución estar presente en todo lo que tiene relación con las políticas públicas donde el territorio y la sustentabilidad y sostenibilidad son fundamentales hoy y en el futuro”, insistió.
Autor: Carolina Reyes Salazar
Lee la nota en su portal original USACH.
La iniciativa considera una beca que cubrirá el 100% del costo del curso y tiene como objetivo entregar las habilidades necesarias a aquellas mujeres motivadas por dirigir y encabezar la ciencia desde posiciones de jefaturas en la academia, centros de innovación y cargos públicos.
El Ministerio de Ciencia ha desarrollado el primer Programa de Liderazgo Femenino en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (LI*FE), iniciativa que cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el marco de la primera Política Nacional de Igualdad de Género CTCI y su Plan de Acción “50/50 para el 2030”, presentados recientemente.
El Programa de Liderazgo Femenino en Ciencias será impartido por el Centro de Ingeniería Organizacional (CIO) de la Universidad de Chile, el que fue diseñado considerando las competencias requeridas para desempeñar altos cargos de dirección y para entregar las habilidades necesarias a aquellas mujeres motivadas por dirigir y encabezar la ciencia desde posiciones de jefaturas en la academia, centros de innovación y cargos públicos.
Respecto al lanzamiento, la subsecretaria de ciencia, Carolina Torrealba, dijo que: “Este programa es una de las acciones emblemáticas de la primera Política Nacional para la Igualdad de Género en CTCI. Esta iniciativa tiene como objetivo entregar diversas competencias y herramientas de liderazgo a mujeres para que encabecen altos cargos de liderazgo en el mundo de la ciencia. Además, ayudará a fortalecer una red de mujeres líderes en la investigación. Estamos seguros de que estas acciones permitirán avanzar en la dirección correcta y acelerar la transformación cultural que necesita nuestro país, tanto en el servicio público, como en nuestro sistema académico y de investigación”.
Esta primera versión tendrá una duración de tres meses y se realizará entre la semana del 06 de septiembre y la del 29 de noviembre en los días miércoles de 15:00 a 18:00 horas. Además, tendrá un total de 40 horas y requerirá de una asistencia mínima del 75% para su aprobación.
El Programa de Liderazgo Femenino en Ciencias considera una beca que cubrirá el 100% del costo del curso. Los cupos son limitados de manera de que las personas que deseen participar deberán inscribirse en www.minciencia.gob.cl, formulario que estará habilitado hasta el viernes 12 de agosto.
Criterios para postular
Contenidos del programa

A la luz de la actual pandemia de COVID-19 y para garantizar la seguridad de los participantes del Congreso, el Comité Organizador ha decidido realizar el VI Congreso Nacional de Nanotecnología en formato online entre el lunes 22 y el miércoles 24 de noviembre de 2021.
Este encuentro representa el espacio propicio para la presentación, discusión y colaboración entre los integrantes de la comunidad vinculada a la nanotecnología. En esta ocasión se han considerado una serie de charlas invitadas que serán dictadas por destacadas/os investigadoras/es nacionales y extranjeras/os, las cuales cubrirán distintos tópicos a escala nanométrica.
Además, se ha contemplado un espacio para que los participantes puedan presentar sus trabajos, ya sea a través de contribuciones orales o en sesiones de póster, los cuales se espera pertenezcan a alguno de los siguientes tópicos:
El plazo para enviar trabajos es el hasta el 08 de agosto de 2021.
Más información AQUÍ.
Durante la instancia, se refirieron a los desafíos existentes para potenciar la vinculación entre las facultades de ciencias de las universidades participantes y las empresas, a modo de potenciar capacidades de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica para el desarrollo del país.
El pasado jueves 22 de julio se realizó una reunión de coordinación entre el Comité Ejecutivo y los representantes del sector privado del Directorio Estratégico de Science Up, con el propósito de aportar ideas y contribuir, desde su experiencia en el sector productivo, al trabajo realizado por el Consorcio.
Se trata de Jorge Araneda, gerente de asuntos públicos Norte de Antofagasta Minerals —que en esta oportunidad fue subrogado por Rosa Salas, jefa de relaciones institucionales—; Ítalo Andreani, gerente comercial de EcoTecnos, y Pablo Zamora, cofundador de The Not Company, quienes fueron nominados e invitados por los rectores y vicerrectores de las tres universidades que conforman Science Up (UCN, PUCV, y USACH) para acompañar el trabajo del Comité Ejecutivo.

Durante la reunión, los participantes se refirieron a los desafíos existentes para potenciar la vinculación entre las facultades de ciencias y las empresas, a modo de potenciar capacidades de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica, en el marco de la segunda fase de implementación del Plan de desarrollo estratégico del Consorcio —2021 a 2026—.
“Las tres universidades tienen un gran posicionamiento en la producción de conocimiento científico y tecnológico, pero aún existe la necesidad de vincularse de una mejor forma con la empresa. Por ello, el rol de los representantes del sector privado es primordial para tener una mirada desde afuera de la Academia y para que puedan proponer ciertas acciones que guíen el trabajo del Consorcio”, explicó Etienne Choupay, director ejecutivo de Science Up y director de Incubación y Negocios de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).
En esa línea, Rosa Salas aseguró que esperan “generar una vinculación exitosa con Science Up, ya que, a nivel país, tenemos una deuda con la Ciencia y creo que estos espacios ayudan a aunar criterios, generar alianzas y trabajar para potenciar la tecnología, sobre todo en nuestra industria que funciona de la mano con la innovación”.
Por su parte, Ítalo Andreani se refirió a la trayectoria de esta empresa y cómo se relaciona con la ciencia, la tecnología y la innovación. “Conocer e informar las necesidades del mercado con las universidades y sus alumnos debe ser la clave del éxito para generar estos vínculos con mayor tracción y dinamismo. La complementariedad entre disciplinas entrega un crecimiento enriquecedor”, explicó.
Finalmente, Pablo Zamora hizo hincapié en la importancia de vincular a las escuelas de negocios: “Se necesitan cambios culturales que permitan que los investigadores puedan salir de la universidad y se dediquen a sus investigaciones. Por lo que se requieren conexiones bidireccionales y acercar a las facultades de Negocios o másters en Finanzas, educarlos para que conozcan los beneficios de la Ciencia y así poder desarrollar lineamientos en conjunto”.
De esta forma, los representantes del sector privado se comprometieron a contribuir en el trabajo desarrollado por el Comité Ejecutivo de Science Up. Cabe mencionar que el Directorio Estratégico del Consorcio también está conformado por los rectores de las universidades participantes y los decanos de sus facultades de ciencias, quienes tienen el rol de proponer directrices y lineamientos conforme a las políticas institucionales de cada universidad.
COLUMNA DE OPINIÓN
Las universidades públicas debemos asumir con decisión el compromiso de contribuir al desarrollo sostenible, teniendo presente que es en estas instituciones donde se forman agentes de cambio y se permiten miradas críticas y transformadoras de la sociedad.
Por Claudio Elórtegui Raffo, rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV)
Las consecuencias sociales y económicas de la pandemia, han demostrado la urgencia de generar estrategias y medidas concretas que permitan reactivar nuestra economía, conciliando el crecimiento económico con el cuidado de las personas y la protección del medio ambiente. Sin duda, este momento histórico representa una oportunidad única para avanzar hacia un desarrollo sostenible.
Las universidades públicas debemos asumir con decisión el compromiso de contribuir al desarrollo sostenible, teniendo presente que es en estas instituciones donde se forman agentes de cambio y se permiten miradas críticas y transformadoras de la sociedad.
Como miembros de Pacto Global de las Naciones Unidas, desde la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso buscamos contribuir a la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, poniendo nuestras capacidades y conocimientos al servicio de la sociedad.
El Centro de Acción Climática es una manifestación concreta de este compromiso institucional con el desarrollo sostenible y particularmente con el llamado a cuidar nuestra casa común que hace el Papa Francisco en su Encíclica Laudato Si. Es así como busca aportar desde la investigación aplicada a la adaptación climática a nivel regional y nacional; y a partir de un trabajo articulado con otros centros de investigación, académicos e investigadores de la Universidad, ofrece una respuesta interdisciplinaria y específica a los sectores económicos más impactados por las variaciones del clima.
Las universidades -públicas y privadas- son llamadas a realizar acciones para fortalecer la resiliencia climática en los territorios donde se ubican, y también realizar contribuciones al sistema escolar, y a generar proyectos que propicien la reducción de la exposición a contaminantes atmosféricos por parte de niños y niñas que residen en zonas expuestas en diversas regiones del país.
En materia de políticas públicas, el Centro de Acción Climática está realizando una importante contribución participando en el proceso legislativo de la nueva ley de cambio climático y la ley de glaciares. Y a nivel internacional ha estado contribuyendo a un llamado a una recuperación sostenible e inclusiva en colaboración con el Centro Global de Adaptación de los Países Bajos, generando recomendaciones para los países miembros de CELAC, entre otras iniciativas.
En tan solo un año y medio de actividad, el Centro de Acción Climática, en el marco de la vocación pública institucional, ha generado propuestas y acciones concretas para hacer frente a uno de los desafíos más urgentes que tiene la humanidad, como son los efectos del cambio climático.
Fuente: El Dinamo 23.07.2021
https://www.eldinamo.cl/opinion/2021/07/23/el-rol-de-la-universidad-publica-en-el-cuidado-del-medio-ambiente/
La Vicerrectoría de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), a través de su Unidad de innovación y Emprendimiento, tienen el agrado de invitar a la comunidad universitaria al lanzamiento de la séptima versión del Concurso Despega Usach 2021, que se realizará el martes 27 de julio de 2021, a las 17:00 hrs, a través del canal de YouTube del Concurso.
Durante la actividad se presentarán los principales lineamientos de la convocatoria, la cual vuelve renovada este año. Además, se contará con la exposiciones de:
-Tadashi Takaoka, Gerente General en Socialab Chile. Ingeniero Civil Industrial. Es uno de los pocos especialistas en Chile que ha estudiado y ejecutado temas de innovación y emprendimiento como Consultor, Gerente General, Emprendedor, Profesor Universitario y Gerente de una aceleradora de negocios y Gerente de Emprendimiento de Corfo.
Presentación: “La importancia de la Innovación Social Empresarial”.
-Varinka Farren, Directora Ejecutiva de Hub Apta. Ingeniera Comercial. En 2016 fue elegida como Mejor Gestora Tecnológica por Corfo y Red GT. En la actualidad dirige Hub Apta, corporación dedicada a gestionar oportunidades de negocios basados en ciencia, identificando el potencial de las capacidades de I+D de sus socios como universidades y centros de investigación.
Presentación: “Desafíos y oportunidades en emprendimientos de Innovación Científica Tecnológica”.
-Catalina Garrido, emprendedora Usach y CEO de Liva. Ingeniera Civil en Biotecnología. Desde que egresó de nuestra casa de estudios y tras trabajar en investigación, decidió emprender un negocio en el sector cervecero prestando un servicio de propagación de levaduras. Hoy este proyecto es un área de negocios de Liva, empresa dedicada a desarrollar tecnologías para procesos de producción y escalamiento de microorganismos.
Presentación: “Liderazgo femenino más allá del emprendimiento”.
Para participar se invita a los interesados a inscribirse aquí.
“La ciencia básica, así como la innovación y el desarrollo de tecnología de frontera, son vitales si aspiramos a un mayor desarrollo y bienestar en nuestro país”.
La carrera de Dora Altbir, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019, ha estado marcada por sus ganas de aprender. “En el colegio me gustaban todas las ramas de la ciencia; me interesaba responder preguntas a través de la Física, la Química y la Biología. Recién a mediados de cuarto medio me decidí por la Física, pues me encantaba la posibilidad de predecir comportamientos en base a diferentes leyes”, explica quien también es directora del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (Cedenna).
Actualmente, es profesora titular, académica e investigadora del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), donde también se preocupa de sentar bases para disminuir las brechas de género y potenciar la vinculación entre la ciencia y la industria. En esa línea, cree que el aporte de Science Up es primordial para explorar nuevos desafíos entre diferentes actores de las facultades de ciencias.
—¿Cuál ha sido su experiencia como mujer en el mundo de la Física, una disciplina que históricamente ha sido dominada por hombres?
Lo primero que debo decir es que yo estudié cuando este era un tema que ni siquiera se conversaba. A veces, una podía percibir alguna situación incómoda, pero no necesariamente se entendía como una discriminación de género, ya que eran temas que no se discutían en ese entonces. Más recientemente, sí he percibido ciertas situaciones incómodas, pero yo personalmente tengo muy claro que lo importante no es detenerse en la incomodidad, sino seguir adelante haciendo lo que a uno le gusta. Creo que la mejor manera de demostrar que las mujeres tenemos capacidad para enfrentar los mismos problemas que los hombres, es resolviendolos, así que esa ha sido mi política general.
—¿Cómo ha sido el camino para derribar estereotipos de género en la Ciencia?
—Creo que hay muchos avances. Cuando yo estudié éramos muy pocas mujeres; ahora hay un número mayor, pero todavía estamos subrepresentadas. Por lo mismo, pienso que el problema viene desde la casa, cuando comenzamos a definir cuáles son los regalos o juguetes adecuados para nuestros hijos e hijas. Allí hacemos una diferencia notoria y que ciertamente las niñas la sienten.
Luego, muchas veces en los colegios también se producen situaciones complejas. Por ejemplo, en general las mujeres tardamos un poco más en decidirnos a responder una pregunta. Entonces, si en los cursos de ciencias siempre se les da la palabra a los hombres, que levantan la mano primero, las mujeres empezamos a pensar que ellos son más capaces en las disciplinas científicas que las mujeres.
Existen, asimismo, una serie de estereotipos que asocian la ciencia a una actividad masculina. Por lo mismo, yo creo que los cambios deben ser desde la casa, desde el momento en que nacen hay que enseñar a los niños que hombres y mujeres podemos hacer lo que queramos, guiándonos por nuestras vocaciones, intereses y capacidades, pero nunca por el género. Este camino se inicia en la casa, pero debe seguir en el colegio e incluso en el pregrado, mostrándole a niños y jóvenes que la ciencia no tiene género.
—Según su experiencia, ¿cuáles son los desafíos o las tareas pendientes de la ciencia para impulsar la innovación, el emprendimiento y la transferencia tecnológica?
Una de las tareas pendientes de la ciencia es perder el temor a comunicar sus logros y sus inquietudes, aprender a crear impacto en la opinión pública con honestidad y transparencia. Una enseñanza que esta pandemia nos deja es que los gobiernos que mejor pudieron enfrentarla fueron aquellos capaces de escuchar los consejos de la ciencia para actuar a tiempo y en forma eficiente y efectiva. Y por ello, como científicos, debemos comunicarnos efectivamente con el medio no disciplinar, para informar y apoyar la toma de decisiones.
La ciencia básica, así como la innovación y el desarrollo de tecnología de frontera, son vitales si aspiramos a un mayor desarrollo y bienestar en nuestro país. Los científicos deben comunicarse con la sociedad en general, y con el sector privado en particular, y en un marco de políticas públicas claras, estables y de largo plazo, llegar a la industria para generar un ecosistema de innovación que impacte positivamente en nuestro país.
—¿Cuál es la importancia de que exista una iniciativa como Science Up?
Ser científico significa estar permanentemente abierto a las preguntas y a las sorpresas, estar continuamente pensando y preguntándonos cómo mejorar, y en los últimos años hemos agregado la preocupación de cómo contribuir a la vinculación universidad-conocimiento-sector privado. Crear comunidades en las que esas conversaciones tengan un eco, sean valoradas y replicadas, formando asociaciones transparentes y colaborativas, respaldadas por instituciones serias y respetuosas del quehacer científico, es fundamental.
Así como en el Centro Cedenna científicos de todas las áreas trabajamos juntos buscando soluciones concretas para problemas tan importantes como el cáncer, la contaminación de los suelos y las aguas, la minería y los alimentos, Science Up es un territorio aún mayor de trabajo conjunto, que permite explorar nuevos desafíos entre diferentes actores, no sólo científicos sino también del sector privado de nuestro país. Las universidades que participan de Science Up tienen ya una historia de colaboración conjunta y un fuerte interés en vincularse al sector privado, generando sinergias a través de esta importante iniciativa.
—¿Qué significa para usted haber recibido el Premio Nacional de Ciencias Exactas?
Sin duda el Premio Nacional de Ciencias Exactas fue un gran honor y un respaldo al trabajo de investigación que he realizado en los últimos 30 años. He intentado abordar temáticas de frontera desde nuestro país y ligar mi trabajo teórico a la ciencia experimental, pero también al desarrollo de tecnología que puede resolver problemas en la industria del país y global. Creo que obtener este Premio Nacional fue un reconocimiento no sólo a mi trabajo, sino también al de todos quienes somos parte del Centro Cedenna y que buscamos que la nanotecnología sea parte integral del desarrollo de nuestro país.
También lo asumo con gran responsabilidad y veo una oportunidad de contribuir a terminar con los mitos que alejan a las mujeres de la ciencia. Hoy tenemos la libertad de buscar horizontes en espacios en los que hasta ahora los hombres están sobrerrepresentados, pero para eso es importante que no pongamos límites a nuestros pensamientos ni aceptemos que otros pongan barreras a nuestros sueños.
COLUMNA DE OPINIÓN
Esta dinámica nos invita a cuestionarnos el cómo se están realizando las clases, cómo se está evaluando y cómo podemos darnos cuenta que los estudiantes, en clases virtuales, estén logrando los aprendizajes esperados.
Por Astrid Morales Soto, Jefa de Carrera Pedagogía en Matemáticas, Instituto de Matemáticas PUCV.
El año 2020 iniciamos un camino de reflexión, de crecimiento muy interesante. La pandemia ha afectado en todos los ámbitos, quizás de manera más evidente en el área de Salud y de la Enseñanza. Quisiera compartir una reflexión de lo que he visto en el ámbito de la enseñanza y aprendizaje de la matemática, como jefa de carrera de pedagogía en Matemáticas de la PUCV. No cabe duda de que la enseñanza y el aprendizaje de la matemática han sufrido transformaciones importantes y necesarias en el momento que estamos viviendo por la pandemia.
Hoy en día, tanto los profesores como los estudiantes han sido afectados por este cambio de escenario y en cómo usualmente llevan a cabo las clases y la dinámica de enseñanza en general. Sin duda que el rol de la tecnología ha sido de vital importancia, no solo para ser aplicada en algunos problemas o temas específicos a tratar en clases, sino que se expande a pensar que los estudiantes cuenten con acceso a internet, tengan algún dispositivo (tablet, celular notebook, etc.) para participar de clases, realizar evaluaciones, trabajar en grupos, etc.
Esta dinámica nos invita a cuestionarnos el cómo se están realizando las clases, cómo se está evaluando y cómo podemos darnos cuenta que los estudiantes, en clases virtuales, estén logrando los aprendizajes esperados. Preguntarnos qué es lo fundamental que el estudiante debe aprender en las asignaturas que cursa; en la enseñanza de la matemática, hacer énfasis en los procedimientos quizás no es el camino más adecuado, debemos buscar estraretagias para que nuestros estudiantes se reencanten con lo que es hacer matemática.
En otro ámbito, nos preguntamos cómo se logra que los estudiantes tengan identidad en la institución en que estudian si no conocen el lugar, no han podido conocer del todo a sus compañeros y profesores. Se ha disminuido el trabajo en grupo y aumentado el trabajo individual; en sí, ello no es negativo, pero se requiere de cierta madurez para salir adelante.
Todos estos elementos que comparto, pueden ser conocidos para muchos, sin embargo, debemos enfrentar estos cambios no de manera aislada, conversar con colegas, con estudiantes y buscar estrategias para apoyarnos y analizar qué es lo que debemos hacer en pro de construir conocimiento.
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Gestión avanzada de Residuos y Energía Renovables, Economía circular, Inteligencia Artificial, Enfermedades Crónicas y Data Science son sólo algunos temas que abordarán los 20 grupos generados por académicos de la casa de estudios, que buscan aportar con tecnologías para resolver temas contingentes del país y la sociedad actual.
Hacer I+D focalizada en áreas de alto impacto es el objetivo de la nueva iniciativa instaurada por la Universidad Católica del Norte: los denominados “Núcleos de investigación” que agrupan a académicos dedicados a líneas investigativas relacionadas con industrias, temáticas y problemáticas regionales, nacionales y del mundo.
Esta nueva forma de propiciar la investigación aplicada busca concentrar las capacidades de investigadores para generar nuevo conocimiento que pueda ser aplicado, la que actualmente cuenta con un total de 20 grupos dedicados a distintas áreas. Se trata de equipos confirmados por al menos tres investigadores o investigadoras; que dependiendo de su grado de madurez tecnológica pueden ser categorizados como emergentes o consolidados.
Según indica el vicerrector de Investigación y Desarrollo Tecnológico, Rodrigo Sfeir, “lo que logró esta iniciativa es vincular a académicos de distintas unidades, dándole un sentido multidisciplinario. De este modo, los problemas que ellos decidan investigar tendrán una mirada más amplia y, a partir de aquí, podremos ir generando las condiciones para que estos núcleos se vayan consolidando. Si uno los mira de manera más ambiciosa, lo que esperaríamos es que incluso se convirtieran a futuro en centros de investigación”.
Los primeros 20 núcleos de investigación
Las áreas que abordan y/o los nombres que poseen estos grupos son las siguientes: Economía circular aplicada a industrias en zonas áridas, Industria 4.0, Inteligencia artificial y Data Science, Modelación y Simulación Científica (NMSC), Gestión avanzada de Residuos y Energías Renovables, Desarrollos Tecnológicos para la Gestión de Residuos Mineros, Núcleo Tratamientos Hidrometalúrgicos, Núcleo Materiales Funcionales, Núcleo interdisciplinar para la obtención y gestión de conocimiento de procesos naturales e industriales, Núcleo FIGEMA-Tec, Núcleo interdisciplinario de Innovación Social, Emprendimiento y alternativas de financiamiento, Núcleo de Investigación en Riesgo volcánico (CKELAR), Núcleo NiPTEC, Núcleo Cáncer, Núcleo Estudios sobre Trabajo, Género y Minería en el Desierto de Atacama, Sistemas Complejos en Ciencias e Ingeniería, Teoría de grafos, matrices y aplicaciones, Investigación Interdisciplinaria para el Control Sanitario en Acuicultura (IICSA), y Cooper and Pediments (COPEDIM).
Respecto de la formación de los núcleos, Moira Negrete, académica del Departamento de Gestión de la Construcción que integra el equipo de “Economía Circular aplicada a industrias en zonas áridas”, explica que en su caso, la formación de este grupo surgió desde su participación junto al académico Sebastián Herrera del Depto. de Ingeniería Química en la elaboración de la propuesta del Centro de Economía Circular de la Macrozona Norte de CORFO. “De este trabajo previo se logró identificar necesidades y oportunidades en esta temática, que aún no estaban abordadas de manera adecuada desde la academia. Es así como iniciamos las conversaciones con otros/as académicos/as de distintas unidades para conformar el núcleo”.
La investigadora agrega que “el núcleo de Economía Circular ha definido un plan de trabajo 2020-2021 que tiene como objetivo general diseñar y evaluar soluciones de manera interdisciplinaria a problemas de la industria del agua y la construcción a nivel nacional y regional desde un enfoque de la economía circular”. Añade que a la fecha ya han concretado “acuerdos de colaboración en investigación con otras instituciones académicas e industriales, publicaciones científicas relacionadas al análisis de la situación actual de la industria del agua y la construcción a nivel internacional y nacional, la potencial protección de una tecnología con un TRL 3 (“Technology Readiness Level”: nivel de desarrollo) asociada a un proyecto FONDEF y la formulación y desarrollo de proyectos de investigación e innovación para solucionar problemáticas actuales sobre el alcance del núcleo”.
Por otra parte, Rodrigo Poblete, investigador de la UCN que lidera el Núcleo “Gestión avanzada de Residuos y Energías Renovables”, indica que su principal objetivo y el de los y las profesionales que se congregaron en dicho grupo es aprovechar el interés y conocimientos comunes para “la postulación de proyectos a fondos concursables, publicación en revistas WoS Q1 y Q2, participación en congresos, patentamiento, fortalecer la vinculación con empresas y sector público e integración de los alumnos de pregrado y postgrado en el proceso”; lo que aumentaría la competitividad de la casa de estudios en estas temáticas.
¿Cómo se puede crear un nuevo núcleo?
Esta iniciativa busca que el equipo de académicos de la casa de estudios pueda ir armando nuevos grupos, en la medida de que se vayan detectando nuevas áreas que cumplan con un objetivo primordial: ser contingentes y requerir la solución u optimización de problemáticas. Asimismo, los investigadores e investigadoras que deseen conformar un nuevo núcleo podrán hacerlo durante todo el año, ya que se trata de una política de ventanilla abierta.
Procedimiento de oficialización de los Núcleos de Investigación:
1. Postulación, bajo formato prediseñado (formulario – descargar aquí), la que se envía a la Dirección de Investigación y Análisis de la Producción Científica (DIAPC) o a la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica.
-Dirección de Investigación y Análisis de la Producción Científica: direc.investigacion@ucn.cl.
-Dirección de innovación y Transferencia Tecnológica: innovacion.vridt@ucn.cl.
2. Evaluación VRIDT de la Postulación (profesionales DITT y DIAPC apoyan en la revisión).
3. Observaciones del Consejo Consultivo.
4. Resolución de la VRIDT (que aprueba o rechaza la formalización de los núcleos).
5. Oficialización de Secretaría General.
6. La vigencia de los núcleos se revisará cada dos años en base a indicadores de impacto y resultados propuestos.
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