Residuos agrícolas transformados en retardantes de maduración y ruido en energía, son las ideas de las facultades de ciencia de la Usach que se impusieron en la 7ma edición del concurso universitario.
Con éxito concluyó el programa “Despega Usach”, que incentiva a los estudiantes a emprender. Entre los seis equipos ganadores de la categoría “Innovación Científica Tecnológica”, dos corresponden a facultades que son parte de Science Up: XtraFresh (Fac. de Química y Biología) y TRES (Fac. de Ciencia), quienes ahora se preparan para la siguiente etapa de sus emprendimientos apoyados con los premios de la instancia.
“Para nosotras ganar el despega 2021 ha sido una gran alegría, porque demuestra que XtraFresh es un producto innovador que resuelve una problemática importante en el área agrícola. Además, nos motiva a seguir desarrollando ideas tecnológicas que puedan tener un impacto positivo para el ecosistema, generando soluciones amigables con el medioambiente”, destacó Catalina Parraguez, líder de la iniciativa.
“Es un reconocimiento a las horas (y horas, y horas) de trabajo puesto en el proyecto. Emprender es un camino largo y que viene con porrazos incluidos, así que este tipo de instancias en que se puede conocer gente, aprender, ganar experiencia y sentir validado el trabajo que uno está haciendo son esenciales para mantener el moméntum y seguir adelante”, expresó Daniel Barrientos, estudiante que dirige TRES.
TRES también fue parte del programa Growing Up de Science Up, siendo uno de los premiados. El representante de este equipo destacó las herramientas que este programa les aportó, muchas que no conocían a pesar de haber participado en instancias similares. “Estar en estos dos procesos a la vez fue muy duro, pero a la vez muy enriquecedor para conocer distintos enfoques y perspectivas ante el mismo escenario”, agradeció.
El Dr. Pedro Orihuela, profesor que apoyó con su experiencia y laboratorio al equipo de XtraFresh, invitó a sus colegas a que animen a sus estudiantes a participar en estos llamados, “ya que les permite aplicar los conocimientos adquiridos a lo largo de su carrera y desarrollar el método científico, importante para seguir progresando en sus inquietudes académicas y profesionales”, rescató.
Estas iniciativas ganadoras recibirán un financiamiento de 4 millones de pesos, ingresarán a un programa de preincubación, tendrán un curso de nivelación de inglés y su director realizará una pasantía en un centro internacional de negocios.
Transformando externalidades negativas en propuestas de valor
Ambas soluciones tienen un punto en común, no solo buscaron dar respuesta a una problemática desde la ciencia, sino también transformar externalidades negativas de los procesos productivos en nuevos productos y recursos.
XtraFresh, grupo liderado por la estudiante de Bioquímica, aborda la problemática asociada a la maduración temprana de la fruta fresca, que según las cifras presentadas representa una pérdida de 150 millones de dólares anuales para las empresas exportadoras chilenas. Su solución es un spray a partir de bioactivos extraídos de desechos orgánicos, que recubre la fruta y retrasa la maduración entre 10 y 15 días.
“El siguiente paso es probar el prototipo en distintos packing hortofrutículas y comenzar el proceso de escalamiento. Además, queremos llegar a más clientes, no solo porque XtraFresh puede detener la maduración, sino porque también puede reemplazar pesticidas químicos nocivos para la salud y el medioambiente”, rescató Catalina.
El equipo de TRES, dirigido por el estudiante de Ingeniería Física, observó en la contaminación acústica una oportunidad. Su propuesta está basada en unos paneles aislantes, con bajo uso de suelo, que pueden reducir hasta en un 80% los ruidos industriales, al mismo tiempo que generan energía limpia a partir de las vibraciones.
“Ahora tenemos que terminar el PMV (producto mínimo viable) y generar nuestra primera venta, ya que CORFO nos lo exige en el marco del Semilla Inicia. Esperamos que 2022 sea un año en que podamos ganar visibilidad, empezar a contratar gente y recibir ingresos para comenzar a escalar y crecer”, finalizó Daniel.
En el marco del encuentro anual del Consorcio Science Up, el pasado jueves 13 de enero se realizó el Pitch Day del programa Growing Up, actividad de cierre que tuvo como objetivo que los/as participantes presentaran, en un máximo de tres minutos, los proyectos que maduraron a través de diversos cursos y talleres.
Cabe recordar, que el programa Growing Up surgió desde una convocatoria para que estudiantes de pre y postgrado de las facultades de ciencias de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y Universidad Católica del Norte (UCN), desarrollen ideas de emprendimientos de base científica y tecnológica, que impacten de manera positiva en la sociedad.
De esta manera, y luego de la evaluación y selección del jurado, los/as ganadores son:



Es importante mencionar, que los seleccionados y sus equipos ganaron un viaje de turismo científico a la región de Coquimbo, donde tendrán la oportunidad de conocer el Campus Guayacán de la Universidad Católica del Norte, visitar observatorios astronómicos y realizar diferentes recorridos por la zona.
¿Quieres revivir el Pitch Day? Revisa el siguiente video:
José Fernández obtuvo dos fondos de investigación y colaboración internacional en concursos ANID.
Para investigar el origen de anomalías químicas en la Vía Láctea, las regiones externas de cúmulos estelares antiguos, y fortalecer los lazos internacionales, fundamentalmente con China, serán destinados los fondos adjudicados recientemente por el astrofísico de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dr. José G. Fernández Trincado.
Entre casi 400 propuestas seleccionadas en el concurso Fondecyt Iniciación de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), solo cuatro están enfocadas en astronomía y astrofísica, siendo la del científico de la UCN una de ellas.
El proyecto “Decoding the Accretion History of the Milky Way with the (Six) Million Spetroscopic Stellar Census of SDSS-V” del Dr. Fernández, buscará entender cómo los antiguos cúmulos globulares (conglomerados de estrellas) evolucionan, se forman y se destruyen, además de investigar el rol que juegan estos objetos en la formación de las distintas estructuras en nuestra galaxia.
“El primer objetivo de este proyecto es construir el primer mapa cinemático y químico de las regiones externas de cúmulos globulares, que son los objetos más antiguos de nuestra galaxia. Esto para entender cómo se destruyen los cúmulos globulares y cómo estos le ceden le ceden material a la Vía Láctea, que por medio de novedosas técnicas de etiquetado químico podremos, por primera vez, diferenciar y clasificar con alta certeza los grupos de estrellas que escaparon de los cúmulos globulares, sobre aquellos que nacieron en otras regiones de la galaxia”, explica el investigador.
El estudio además tendrá un segundo objetivo; entender los procesos astrofísicos detrás de las estrellas con anomalías químicas. Ambos propósitos analizarán los datos siendo obtenidos por la quinta fase del Sondeo Digital del Cielo Sloan (SDSS-V, por sus siglas en inglés).
VINCULACIÓN INTERNACIONAL
Además del Fondecyt Iniciación, el Dr. José Fernández logró adjudicarse el fondo Fomento a la Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación de Regiones (modalidad corta duración) de ANID, cuyo propósito es fortalecer los vínculos entre instituciones de investigación chilenas y extranjeras.
El astrónomo UCN trabajará colaborativamente junto al astrofísico Dr. Baitian Tang de la Universidad Sun Yat-sen (China) para entender los procesos astrofísicos detrás de estrellas con anomalías químicas, sus estados evolutivos y cómo estas forman elementos químicos en sus atmósferas en comparación a otras estrellas de la Vía Láctea.
Además, el financiamiento permitirá el acceso a telescopios profesionales e instrumentación avanzada —tanto en Chile como en China— a estudiantes, académicos e investigadores posdoctorales de la Universidad Católica del Norte, la U. de Concepción y la Universidad Sun Yat-sen, instituciones que son parte del proyecto.
“Vamos a intentar armar todas las piezas que podamos tener accesibles para entender la física detrás de la formación de esas estrellas y qué rol juegan en el ensamblaje galáctico; qué nos dicen de la historia de evolución de nuestra galaxia, de la época temprana hasta el tiempo presente; entender por qué estas estrellas decidieron formar elementos químicos en una vía totalmente muy distinta a como lo hacen otras estrellas comunes de nuestra galaxia, al punto que desafían los actuales modelos de evolución química, el cual no son capaces de reproducir lo que hemos estado observando en las atmósferas de estas estrellas inusuales”, comenta el investigador.
Estos fondos no solo financiarán los gastos de operación de observación, sino que además permitirá el fortalecimiento de un censo de estrellas de 7 años de estudio, el intercambio de conocimiento, la implementación de talleres y visitas mutuas de investigadores, colaboradores y estudiantes de ambas instituciones; una plataforma de vinculación académica y de investigación entre China y la UCN.
Ambos fondos de estudio y vinculación con otros países significan un apoyo fundamental para avanzar en ciencia local e internacional, donde astrónomos y estudiantes pueden presentar sus trabajos en otros grupos de investigación, acceder a telescopios y recursos computacionales; y robustecer lazos de colaboración.
Establecer lazos con la sociedad civil y la industria para abordar con conocimiento las necesidades de hoy, precisa de la colaboración propia de la comunidad científica, por lo que Science Up invitó a los académicos de la Usach a participar en este desafío.
El Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico, del Consorcio Science Up en la Usach, compartió su propuesta para el 2022 con la comunidad académica de las facultades de ciencia. Cita que buscó ser un espacio de intercambio de miradas, para potenciar la estrategia a partir de su experiencia.
“Ya no estamos en el sistema en que los estudiantes se titulaban y solo se dedicaban a sus carreras, hoy tienen como alternativa emprender basado en lo que aprendieron en la universidad y creo que esta es una muy buena instancia para ver cómo apoyarles en conjunto”, señaló el Dr. Gustavo Zúñiga, coordinador de la Facultad de Química y Biología de este eje.
“Una de las cosas que más necesitamos es apoyo como unidades académicas. En ese sentido, creo que todo lo que se pueda recibir de parte del consorcio, por los mecanismos establecidos en ese sentido, va a ser de gran ayuda. Cuenten con nosotros para poder impulsar este tipo de acciones”, indicó la Dra. Carla Hernández, directora de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencia.
El profesional a cargo del eje, Diego Monteza, destacó que “la generación de lazos con el medio social y productivo, es determinante para avanzar hacia una cultura de innovación y emprendimiento en sus facultades de ciencia”, invitando a las y los docentes a sumarse en las acciones de fortalecimiento para la investigación, desarrollo, innovación, emprendimiento y la transferencia tecnológica (I+D+i+e+tt).
Cinco estrategias fueron propuestas en esta reunión: definir mecanismos de coordinación interna para fortalecer la tt+e, habilitar espacios para la i+e, reforzar las capacidades en I+D+i, vinculación con los actores del entorno socioeconómico y visibilizar el trabajo del consorcio.
“Estamos en una etapa de calificación temprana. Nuestra expectativa como Usach es que de aquí a abril de este año tengamos una planificación más acabada, tomando en cuenta las sugerencias que ustedes nos hacen. Algo que funcione para nosotros, para la PUCV, la UCN y para la industria”, expresó el Dr. Felipe Herrera U., coordinador de la Facultad de Ciencia de este eje.
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Science Up es un consorcio integrado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), la Universidad Católica del Norte (UCN) y la Universidad de Santiago de Chile (USACH), formado para transformar nuestras facultades de ciencia en polos de innovación tecnológica de base científica para el desarrollo del país.
Durante tres jornadas híbridas, los participantes tuvieron la oportunidad de trabajar de manera colaborativa en diversos talleres y conversatorios enfocados en los tres ejes estratégicos de la segunda fase del Proyecto Ciencia 2030.
Hasta el Campus Curauma de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), llegaron autoridades, académicos/as, profesionales y representantes de las tres universidades que conforman el Consorcio Science Up (USACH, UCN y PUCV) para participar en el encuentro anual que se desarrolló entre el 11 y el 13 de enero de 2022.
Durante tres jornadas híbridas, los participantes tuvieron la oportunidad de trabajar de manera colaborativa en diversos talleres y conversatorios enfocados en los ejes estratégicos de esta segunda fase de implementación del Plan de Desarrollo Estratégico del Programa Ciencia e Innovación para el 2030: Liderazgo y Participación Femenina, Vinculación con el Entorno Socioeconómico y Armonización Curricular, lo que generó valiosos insumos para identificar sinergias interejes.
En ese sentido, Manuel Bravo, decano de la Facultad de Ciencias de la PUCV, aseguró que “este proyecto tendrá un impacto significativo, no solo para la formación profesional de nuestros estudiantes, sino también para las regiones donde nuestras universidades se encuentran insertas: Valparaíso, Metropolitana, Coquimbo y Antofagasta”.
La actividad también contó con la participación de María José Escobar, seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCi) de la Macrozona Centro, quien explicó que “necesitamos tener una mirada a nivel nacional de que la ciencia es un motor clave para el desarrollo de la economía y para conseguir un mejor país. Por lo mismo, esperamos poder anidar una gran cantidad de emprendimientos de base científica y tecnológica que nazcan al alero del Consorcio Science Up”.
Del mismo modo, Mathius O´Nell, profesional de División de Fomento e Industria del Gobierno Regional de Valparaíso, relevó la importancia del Consorcio para el desarrollo regional: “los tres ejes de trabajo del proyecto son objetivos que sin duda aportarán en una labor tan significativa como la formación de las y los estudiantes de ciencias para el fomento de la innovación, la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico. Nos alegra que el Consorcio pueda seguir cumpliendo su misión de acuerdo al compromiso manifestado por las autoridades de las universidades que lo componen”.
Por su parte, Patricia Muñoz, subdirectora de Redes, Estrategia y Conocimiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID), reconoció “el trabajo que se ha realizado durante este período al fomentar la importancia de tener un ecosistema CTCi conectado desde los estudiantes hacia los investigadores, las empresas y la ciudadanía”.

Cuenta anual
Durante la actividad, el director ejecutivo de Science Up y director de Incubación y Negocios de la PUCV, Etienne Choupay, presentó la cuenta anual del Consorcio, donde hizo hincapié en los esfuerzos que se han llevado a cabo para pilotear iniciativas que permitan impulsar capacidades transversales de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica.
En ese sentido, explicó que “durante este primer año de trabajo, de un total de seis, el foco han sido nuestros estudiantes y las capacidades y competencias que pueden desarrollar. Por lo mismo, nos hemos enfocado en formar excelentes profesionales que tengan habilidades para mejorar, a través de la ciencia y la tecnología, la calidad de vida de la sociedad e impulsar el desarrollo”.
Además, destacó “el trabajo que están haciendo los/as académicos/as al identificar y levantar bibliografía, nacional e internacional, que nos permita identificar competencias que motiven a los estudiantes a innovar, a ser creativos, a trabajar en equipo, potenciando la multidisciplinariedad, la resiliencia y la generación de cambios”.

Conversatorios
Durante la tercera jornada, también se llevaron a cabo dos conversatorios que contaron con la participación de destacados/as expositores/as y panelistas, quienes entregaron su opinión y relataron experiencias profesionales en torno a dos temas transversales: enfoque de género en la academia, y competencias y contextos para innovar y emprender en el área de la formación científica.
Los conversatorios contaron con la participación de Kirsten Cater, miembro del Consejo Consultivo Internacional de Science Up y decana asociada a la Facultad de Ingeniería y profesora de pedagogía de la innovación y el emprendimiento de la Universidad de Bristol, quien retroalimentó la conversación basándose en su experiencia en esta reconocida universidad británica.
Los paneles fueron complementados por expertos/as como Dora Altbir, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019 y académica de la USACH; María José Escobar, seremi de CTCi de la Macrozona Centro; Ítalo Andreani, miembro del Directorio Estratégico del Consorcio y gerente comercial de Ecotecnos y Nicolás Alvear, cofundador de Retina RX.
Es importante mencionar, que ambos conversatorios serán próximamente transmitidos de manera virtual, a través del canal de Youtube del Consorcio Science Up, lo que será informado de manera oportuna a través de su sitio web y redes sociales (www.scienceup.cl).
Sobre Science Up
Cabe recordar que el Consorcio Science Up, integrado por la PUCV, USACH y UCN, se enmarca en el Programa Ciencia e Innovación para el 2030 y tiene como objetivo impulsar capacidades transversales de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica en sus facultades de ciencias para el desarrollo del país.
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID) y la Corporación de Fomento y la Producción (CORFO), y actualmente se encuentra trabajando en su segunda etapa —2021 a 2026—, en la que se implementará el plan estratégico diseñado en el primer período —2018 a 2020—, que permitirá a las facultades de ciencias transitar a un desarrollo más conectadas con la sociedad y el sector productivo.
Una carrera marcada por el vínculo con la sociedad, que este año sumó un nuevo desafío: impulsar con el Consorcio Science Up un cambio cultural, donde la perspectiva de género sea parte del sello de la Universidad de Santiago.
El Eje de Liderazgo y Participación Femenina cumple un año de trabajo en Science Up, la última línea de acción que se incorporó al desafío de dotar de mayores capacidades a los y las estudiantes de ciencia de cara al 2030. Un reto que asumieron las tres universidades que componen el consorcio, donde hoy la Dra. Claudia Ortiz Calderón, coordinadora del Eje en la Facultad de Química y Biología de la Usach, reflexiona sobre el camino recorrido.
¿Cómo ha sido su experiencia como coordinadora durante este año?
Súper interesante. Yo no tengo una formación particular en temas de género, pero me informo y he tomado cursos, que es lo que esperamos que pase en nuestra comunidad, donde el consorcio sea un impulsor, porque son cambios culturales profundos y a largo plazo.
Hemos tenido reuniones con postgrado y pregrado que han sido muy enriquecedoras. Ahí uno ve que hay personas que no ven brechas de género; otras que ven y no dicen nada, pero que ahora se sienten más empoderadas porque saben que se está haciendo algo; y otras que lo ven y son activistas o se están formando, lo que nos permite desarrollar sinergias.
En relación a las brechas de género, en un año de diagnóstico, ¿cómo las percibe?
Creo que de alguna manera las universidades son una burbuja social, privilegiada, donde la sociedad patriarcal no es tan evidente. Las brechas de género están más solapadas, y se expresan por ejemplo en el lenguaje a través de micromachismos como usar diminutivos con las colegas mujeres.
Actualmente las brechas son más evidentes, pero necesitamos más información. Hoy estamos trabajando con Comunidad Mujer en el Consorcio, donde justamente la primera actividad fue visualizar brechas cotidianas, que muchas veces están tan naturalizadas que no nos damos cuenta. En la medida que las veamos podremos realizar cambios. Parte de nuestros objetivos es abrir esa cortina, que todavía está muy cerrada.
¿Por qué es importante impulsar el liderazgo femenino en ciencia?
Porque fortalece la construcción del conocimiento científico. Si bien las mujeres están incorporadas en el ámbito científico, creo que hay que fortalecerlo a través de espacios de liderazgo, por ejemplo, conducciones de grupos o de proyectos, o en cargos que también están asociados a la carrera académica, o en funciones administrativas que de alguna manera dictan políticas.
Hablando con colegas, nos hemos percatado que a veces para hacernos escuchar debemos hablar más fuerte o adoptar maneras masculinas para poder tener presencia y dar nuestra opinión. Eso es una forma de no aceptar la diversidad, porque todos los seres humanos tenemos una mirada distinta. La diversidad de miradas es fundamental para poder enriquecer la ciencia.
El liderazgo de una mujer puede ser más amable, es lo que yo percibo. Yo a mí misma me veo como una mujer liderando de una manera mucho más inclusiva y espero que con menos prejuicios. Creo que un modelo más amable, menos conflictivo, hoy es fundamental en una sociedad polarizada. Veo que está moviéndose la aguja, pero todavía hay mucho que hacer.
Una carrera vinculada a la sociedad
Curiosidad, naturaleza y estímulo familiar fueron los ingredientes que confluyeron para que la Dra. Ortiz se interesara por la Ciencia. Sin embargo, fue trabajando como bioquímica en diversos proyectos universitarios cuando decidió seguir una carrera académica, momento en que también descubrió sus ganas de emprender.
“Cuando estuve en el doctorado tuve un curso internacional con profesores que habían desarrollado técnicas de transformación de plantas, transgenia, y ahí supe que no quería quedarme solo en el laboratorio, sino que lo que yo desarrollara, fuese lo que fuese, de alguna manera llegara a la sociedad”, recuerda.
Así es como empieza con sus compañeros y compañeras de doctorado y magíster, en ‘95, Transbiotec. Sin embargo, aún no existían apoyos financieros para la transferencia tecnológica, que sumado a la falta de experiencia hizo que el proyecto no prosperara, según indica. No obstante, el ecosistema estaría dispuesto en ‘12, cuando crea Ambiotek, que daba soluciones para disminuir el impacto ambiental de la minería a través del uso de plantas y microorganismos que se adaptan a ambientes contaminados con cobre.
“Yo no me imagino ser una profesional sin un vínculo con la sociedad, sin poder retribuir y mejorar la calidad de vida de las personas y el medio ambiente. Esa intención y las puertas que he abierto a lo largo de mi carrera me han llevado naturalmente al emprendimiento. Creo que las mujeres tenemos mucho que aportar en esta área, especialmente como líderes”, finaliza.
El nombramiento reconoce una carrera orientada a la innovación en el estudio de las interacciones entre materia y radiación, cuyos aportes permiten pensar de otra forma los sistemas cuánticos.
Desde el 1 de enero de 2022, el Dr. Felipe Herrera U., coordinador del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico de Science Up en la Facultad de Ciencia de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), será parte del Consejo Asesor Editorial de Journal Chemical Physics, prestigiosa revista académica que se ubica en el primer quintil en su área.
“Para mí es un reconocimiento al destacado nivel de nuestro trabajo de investigación en física teórica en Chile y, como los reconocimientos son tan escasos en nuestra idiosincrasia, este tipo de validaciones y responsabilidades son siempre muy bienvenidas”, señaló el doctor en Química.
La revista, fundada en 1933 por el American Institute of Physics, se centra en la publicación de investigaciones innovadoras de la física, en áreas como la espectroscopia y la mecánica cuántica.
La responsabilidad emprendida por el académico será desempeñada hasta finales de 2025, quien será el único latinoamericano en esta instancia.
“Es particularmente significativo para mí ser el único sudamericano que sirve como advisor en The Journal of Chemical Physics porque de alguna manera me motiva a representar adecuadamente las aspiraciones a aquellos investigadores y estudiantes en Chile y otros países de Sudamérica, que trabajan en algunas de las áreas que publica este journal”, expresó el investigador asociado del Instituto Milenio para la Investigación Óptica, MIRO.
Investigador de frontera
El nombramiento reconoce la carrera orientada a la innovación de este profesor, quien se ha dedicado a estudiar la interacción entre radiación y materia, área que lo ha acercado a la física cuántica.
Dentro de sus hallazgos está asociado a las microcavidades ópticas orgánicas. Su interés era poder controlar la interacción, como se observa en estas estructuras inorgánicas, donde el mejor ejemplo es el LED. En colaboración con Frank Spano, propusieron una teoría que permitía pensar este sistema cuántico de otra forma, para interpretar la radiación que sale de las microcavidades en diferentes frecuencias.
Investigación que da cuenta de su capacidad de innovación, no solo asumiendo un problema que no había sido solucionado en más de una década, sino por lograr replantearlo desde cero, dando respuestas que hoy lo ubican en su frontera.
“Los desafíos de la física cuántica hoy están muy vinculados al desarrollo de dispositivos de comunicación, información y metrología para que tengan un desempeño muy superior a las tecnologías que están actualmente disponibles en el mercado”, expresó el docente, quien sigue trabajando para dar respuestas a estos nuevos retos.
Luego de un detallado proceso de evaluación, el Consorcio Science Up publica las ganadoras por categoría y universidad de este concurso, que tiene como objetivo elegir un logo que represente los valores del eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.
MEJOR LOGO PUCV ELECCIÓN JURADO

MEJOR LOGO UCN ELECCIÓN JURADO

MEJOR LOGO USACH ELECCIÓN JURADO

LOGO GANADOR ELECCIÓN JURADO (MAYOR PUNTAJE)

LOGO GANADOR VOTACIÓN POPULAR

*Premiación sujeta a la aceptación de condiciones por parte de las ganadoras.
Durante el primer taller, participaron académicas/os, docentes, investigadoras/es y profesionales del Consorcio, quienes tuvieron la oportunidad de dialogar en torno a las principales teorías y conceptos relacionados a la perspectiva de género
Con el objetivo de impulsar la incorporación plena de las mujeres en sus facultades de ciencias, el eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up inició, junto a ComunidadMujer, el proceso de Huella de Género, que le otorgará a las universidades —PUCV, USACH y UCN— una herramienta de apoyo para el desarrollo de estrategias que permitan disminuir la brecha de género en el ámbito universitario.
Cabe mencionar, que el proyecto Huella de Género tiene como objetivo convocar a las instituciones del sistema CTCI a un proceso de autoevaluación, que defina cuánto han avanzado hacia una igualdad y equidad de género en el ámbito de la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
En ese sentido, durante el primer taller, participaron académicas/os, docentes, investigadoras/es y profesionales de Science Up, quienes tuvieron la oportunidad de dialogar en torno a las principales teorías y conceptos relacionados a la perspectiva de género, como androcentrismo, techo de cristal y estereotipos.
“Aunque en nuestro país no existen brechas de acceso a los estudios por parte de las mujeres, las universidades siguen siendo espacios altamente masculinizados, con una proporción mayor de hombres. Por eso es importante saber desde dónde estamos hablando y, para ello, necesitamos conocer estos conceptos”, explicó Jéssica González, directora del Centro de Liderazgo ComunidadMujer.
Posteriormente, los/as asistentes pudieron realizar una primera revisión del Modelo de Madurez, una herramienta autoaplicable y voluntaria, que sirve para evaluar el estado en el que se encuentra la institución respecto de la igualdad entre hombres y mujeres.
“Es una matriz con indicadores, orientada a instituciones generadoras de conocimiento, que nos permitirá definir la hoja de ruta para alcanzar nuestras metas. Junto a este documento, realizaremos un trabajo de acompañamiento, que estará radicado en las capacidades que identifiquen en cada una de sus universidades y facultades”, explicó Jessica.
De esta manera, el eje de Liderazgo y Participación Femenina continuará trabajando para disminuir la brecha de género, a través de un levantamiento de datos y el diseño de un plan de acción, que permitirá potenciar la inclusión de las mujeres en docencia, proyectos de investigación, transferencia tecnológica, innovación y emprendimiento de base científico-tecnológica en sus facultades de ciencias.

La académica de la PUCV se refiere a la brecha de género en la ciencia, relata su experiencia como doctora en Microbiología y Parasitología y destaca el trabajo que se ha hecho en el eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up.
La Dra. Paulina Schmitt nació en una familia de científicos, por lo que, desde temprano, tuvo la certeza de que deseaba seguir el mismo camino. Si bien no recuerda el momento exacto en que se enamoró de la ciencia, sabe que la atracción estuvo presente en la infancia y la acompañó durante la adolescencia. Ya en el colegio, presionaba a sus profesores para que impartieran talleres de Biología Molecular y, cuando tuvo que decidir una carrera profesional, eligió la Biología Marina.
“Yo vivía en Santiago y me gustaba mucho el mar. Era algo que solo podía ver en el verano y me provocaba una curiosidad inmensa. Me parecía un caos biológico muy interesante, que iba mucho más allá de los cetáceos, una arista que ha estigmatizado a esta carrera”, explica la actual académica e investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), licenciada en Biología Marina de la Universidad de Valparaíso (UV) y doctora en Microbiología y Parasitología de la Universidad de Montpellier, Francia.
Hoy, su investigación se centra en el estudio de los mecanismos celulares y moleculares de la inmunidad innata de los organismos marinos, con especial atención a los moluscos bivalvos. “Estudio la respuesta inmune de estos animales para proponer estrategias sobre cómo mantener estos cultivos sin la utilización de químicos o antibióticos, y así crear una acuicultura sustentable en el tiempo”, explica, quien también es coordinadora del eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up, desde donde trabaja para disminuir las brechas de género en las facultades de ciencias.
—¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer en el mundo de la ciencia? ¿Te ha tocado vivir momentos difíciles?
—Personalmente, siempre he creído mucho en mí, entonces nunca he sentido discriminación porque no lo he permitido. Si alguna vez llegué a presenciar algún atisbo, lo neutralicé rápidamente. He tenido mucha suerte, ya que me he topado con gente muy consciente de la igualdad, además, en el Instituto de Biología de la PUCV siempre han habido mujeres líderes y eso es un gran aporte.
Es cierto que las mujeres necesitamos más apoyo porque estamos a cargo de muchas otras cosas. Yo, por ejemplo, tengo tres hijos: una hija de ocho años y mellizos de cuatro. En ambos embarazos, las directoras del instituto eran mujeres y me entregaron todo su apoyo. De otra forma se me habría hecho muy difícil.
—¿Qué te parece que existan iniciativas como Science Up, que impulsen el liderazgo y la participación femenina en las facultades de ciencias?
—Es una excelente iniciativa. El levantamiento de información que hemos llevado a cabo nos ha mostrado que, si bien la mayoría sabe que hay una brecha de género, pocos tienen clara la definición propiamente tal. Mucha gente cree que solo se trata de números, pero es más que eso. Debemos reflexionar sobre cómo se enfrenta el rol de la mujer en el día a día.
Hace un tiempo, en el eje hicimos una encuesta para evaluar la situación y pudimos comprobar que los puestos de jefatura en docencia están muy cargados hacia las mujeres, pero los puestos altos de administración están conformados, en un 99 por ciento, por hombres. Eso indica que hay que escarbar más allá. Por fin, a través de iniciativas como Science Up, se está haciendo evidente cuál es la realidad en la que nos encontramos y cómo podemos avanzar para disminuir la brecha de género y alcanzar un escenario de equidad, donde ser hombre o mujer sea tan poco importante como ser diestro o zurdo.
—¿Cuál es la importancia de que existan referentes y modelos a seguir para inspirar a jóvenes científicas?
—Durante el último tiempo he notado, como profesora, que mayormente me buscan tesistas mujeres, que necesitan un referente y apoyo desde lo femenino. Creo en el modelo de rol, es decir, si tienes un ejemplo, lo sigues. Pareciera ser que está funcionando de la misma manera como yo fui motivada, hoy estoy motivando a más muchachas. La mujer científica se interesa en recibir un apoyo científico y emocional.
—¿Qué consejo le darías a mujeres jóvenes que están pensando en estudiar alguna carrera del área científica?
— Si les gusta la ciencia, si les atrae estar todo el tiempo aprendiendo cosas nuevas y saliendo de su zona de confort, busquen un/a buen/a mentora/a, alguien que se interese en desarrollar sus habilidades y enseñarles a hacer ciencia, pero que también tenga clara la brecha de género y haga esfuerzos por disminuirla.