Durante la semana pasada y tras la evaluación del cumplimiento de las bases, se concluyó que 25 son los proyectos admisibles y seleccionados para pasar a la siguiente etapa del proceso de adjudicación del Programa “Growing Up: Ejecuta tu idea 2023” del Consorcio Science Up. Además, a esta cifra se añaden 5 proyectos provenientes del Programa “Growing Up: Cuéntanos tu idea 2023”, los cuales, tras la evaluación de sus propuestas, resultaron seleccionados para participar de esta segunda etapa.
El total asciende a 30 proyectos seleccionados -lo que equivale a 80 estudiantes- procedentes de las tres universidades adscritas:
● Pontificia Universidad Católica de Valparaíso: 11 proyectos.
● Universidad Santiago de Chile: 18 proyectos.
● Universidad Católica del Norte: 1 proyecto.
De ellos, 20 proyectos corresponden a estudiantes de pregrado y 10 a estudiantes de postgrado, lo que demuestra que el emprendimiento se está convirtiendo cada vez más en un área de interés entre los y las estudiantes que inician sus actividades académicas.
Paridad de género y equipos interdisciplinarios e inter universidades
Respecto a la participación femenina, de los 25 proyectos admisibles provenientes del “Growing Up: Ejecuta tu idea”, 7 equipos presentaron paridad o mayor cantidad de mujeres entre sus integrantes, una cifra positiva para el Consorcio, ya que da cuenta de una mayor participación femenina que el año anterior en proyectos de este mismo tipo.
Por otro lado, 13 equipos se destacaron por lograr una integración de distintas disciplinas entre sus miembros, o, incluso, de distintas universidades del Consorcio. Esto, evidencia un interés por generar proyectos colaborativos y que respondan a problemáticas con soluciones complejas, en las que convergen ideas y propuestas desde diversas áreas de estudios.
Sobre esta convocatoria, Cristóbal Balada, integrante del Eje de Vinculación Entorno Socioeconómico, a cargo de la coordinación del Programa de este año, señaló que: “estamos muy emocionados con estos 30 proyectos, básicamente se doblaron los números del año pasado. Esto nos da una idea de las ganas y la motivación que tienen las y los estudiantes de las Universidades del Consorcio de realizar emprendimientos de base científica-tecnológica”.
En cuanto a las cifras positivas respecto a la participación femenina y la conformación de equipos interdisciplinarios, Cristóbal destacó que “esto nos impulsa como Consorcio a seguir trabajando, impulsando capacidades de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica en las Facultades de Ciencias de estas Universidades”.
Proyectos seleccionados
Respecto a esta adjudicación, Rodrigo Zañartu, estudiante de pregrado de Bioquímica USACH y director del proyecto “Búscame-o”, mencionó que “es una oportunidad excelente para complementar nuestra formación académica y por supuesto aportar a la ciencia y al conocimiento. A lo largo del programa, Rodrigo señaló que “espero adquirir nuevos conocimientos y habilidades que pueda aplicar de manera efectiva. Estoy decidido a aprovechar al máximo esta experiencia y trabajar arduamente durante toda esta etapa”.
En tanto, Katherine Muñoz, estudiante de último año de Doctorado en Biotecnología PUCV-UTFSM, postuló con el proyecto de “Desarrollo e implementación de biofiltro como herramienta tecnológica para el cultivo de Ostión del norte” e indicó que esta adjudicación “significa la oportunidad de desarrollar nuestro proyecto y recibir apoyo para poder hacerlo realidad (…) este programa nos prepara para poder enfrentar nuevos desafíos y aprender de estas nuevas experiencias”.
Finalmente, desde UCN, Suimey Lau Pozo, estudiante de cuarto año de Licenciatura en Física mención Astronomía, postuló con el proyecto “Desarrollo de Energía solar de concentración”. Sobre esta adjudicación, enfatizó que “es genial saber que existe un equipo que me pueda ayudar a materializar esas ideas (…) estoy muy motivada de poner el proyecto sobre ruedas, avanzar y contribuir en el área científica, es de mis mayores sueños por lo que mi compromiso es total”.
A continuación, el detalle de los proyectos seleccionados “Growing Up: Ejecuta tu idea 2023”:
El pasado 10 de julio se llevó a cabo la Feria de Prototipos, organizada por el Instituto de Química PUCV, en donde los y las estudiantes del ramo de “Taller de Química Industrial 2” presentaron a la comunidad del Campus Curauma, sus proyectos de innovación y emprendimiento, los que se enmarcaron en el cumplimiento de objetivos de desarrollo sostenible, por lo que trabajaron en resolver problemáticas como la contaminación del agua, reciclaje, entre otros.
En esa línea, Jennifer Araya, asistente de Dirección del Instituto de Química y profesora a cargo del Taller de Química Industrial 2, destacó la participación de la comunidad en la feria y señaló que “para los estudiantes es muy importante mostrar sus proyectos y que estos sean valorados por el resto de la comunidad, de esta forma, la investigación no se queda solo en el laboratorio, sino que puede llegar a más personas”.Continuó agregando que con esta feria los y las estudiantes “son capaces de poner en práctica habilidades como la comunicación efectiva, lo que los prepara para el mundo profesional”, relató la académica.
Además, el equipo de profesionales del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico (VESE) instaló un stand de difusión durante la actividad. Sobre ello, Sofía Cuevas, gestora tecnológica PUCV, mencionó que esta presencia fue fundamental para dar a conocer el quehacer del Consorcio Science Up, así como “los programas de financiamiento del eje VESE para que los estudiantes de la facultad puedan familiarizarse y animarse a participar en las próximas convocatorias”, dijo.
Respecto al apoyo de Science Up en esta feria, Jennifer Araya destacó la importancia del Consorcio y su apoyo a los y las estudiantes, ya que: “es fundamental que conozcan las instancias que la misma universidad proporciona para hacer realidad sus proyectos y en especial para los EBCT que requieren tiempos más largos de validación técnica y comercial, mayor inversión de capital, pero que también son capaces de revolucionar tecnológicamente el mundo y presentar soluciones innovadoras de gran impacto”.






Para este segundo semestre, el Consorcio Science Up en colaboración con Valparaíso Makerspace, han diseñado la primera edición de la asignatura optativa “Innovación, Ciencia y Tecnología”, dirigida a estudiantes de pregrado de la Facultad de Ciencias PUCV.
Este curso busca que los y las estudiantes realicen actividades que les permitirán transformar sus conocimientos disciplinares en ideas novedosas -explorando diferentes enfoques- para entregar soluciones innovadoras a los desafíos actuales de la sociedad.
Además, a lo largo de las cinco unidades de aprendizaje, quienes se inscriban en la asignatura podrán comprender el contexto actual del ecosistema de innovación y emprendimiento a nivel local y mundial, y cómo las soluciones creativas pueden responder a las problemáticas actuales.
Finalmente, de manera transversal, la asignatura incorporará la perspectiva de género mediante la exposición de contenidos que visibilicen la participación y liderazgo de mujeres en el campo de la innovación de base científico-tecnológica.
Desde el viernes 21 de julio hasta el 25 de agosto, se encuentran abiertas las inscripciones para esta asignatura optativa (BIO810), siendo el inicio de clases el 9 de agosto. Las clases tendrán lugar todos los miércoles desde las 14:30 a las 17:00 (clave 9-12) en el campus Curauma (sala AU 301).
Revisa el siguiente video para conocer más sobre los contenidos que el curso abordará aquí:
Revisa más sobre este curso en el siguiente documento (brochure):

Por Camila Retamal Contreras
Esta columna de opinión nace en el marco del curso electivo dictado en la Facultad de Ciencia y en la Facultad de Química y Biología: “Comunicación de la ciencia para público no científico”.
“Mujeres en la Ciencia” (Picture a Scientist) es un documental que expone a la luz los desafíos y obstáculos que se enfrentan las mujeres en el campo de la ciencia y su lucha constante por la equidad de género en este espacio. Por lo cual, esta obra cinematográfica, dirigida por Sharon Shattuck e Ian Cheney, tiene como principal propósito comunicar a través de experiencias las barreras sistemáticas y culturales que han limitado el avance de las mujeres en la ciencia.
Quizás para muchas personas la posibilidad de que las mujeres reciban menos reconocimiento por sus contribuciones científicas no sea tan relevante, ya que es muy difícil para muchos imaginarse a una mujer con un delantal blanco trabajando en un laboratorio y, de hecho, está demostrado que cuando se le ha pedido a un niño representar a una persona que se dedica en el campo de la ciencia, la mayoría de las representaciones son hombres.
Y en verdad no es culpa de la infancia tener estas concepciones sobre los científicos, los estereotipos de género en los medios de comunicación perpetúan la vista tradicional de las mujeres, y esto puede influir en las percepciones de los niños sobre nosotras, y es una de las reflexiones más importantes que suscita este documental, que es la persistencia de estas problemáticas en base al prejuicio y estereotipos arraigados en la sociedad, que influyen en la forma en que las mujeres son percibidas y valoradas en el ámbito científico, tecnológico, matemático, etc. Hemos vivido por siglos en un sistema donde el hombre ha sido el principal protagonista de los cambios y la evolución.
Un ejemplo canónico es el de Rosalind Franklin, su contribución fue fundamental para el descubrimiento de la estructura del ADN, pero en su momento no fue reconocida por tal hecho, después de su muerte la comunidad científica recién se había dado cuenta de que se le negó injustamente la autoría del artículo original de Crick y Watson. Aunque ella no fue la primera ni la última en atravesar este tipo de discriminación.
Pero, por otra parte, “Mujeres en la Ciencia” les demuestra a otras mujeres la importancia de la representación y el poder del modelo femenino, porque cuando las mujeres vemos a otras mujeres siendo exitosas en la ciencia, se crea una percepción de que nosotras podemos llegar a ser exitosas, alcanzar logros y por sobre todo desafiar estereotipos.
Me impresionó ver la resiliencia y la determinación de las científicas entrevistadas, ya que, a pesar de los desafíos y los obstáculos que enfrentaron, siguieron adelante con su trabajo científico y abriendo camino para las generaciones futuras, para hombres y mujeres, porque si bien la iniciativa es hacernos notar en este campo, tampoco es mirar en menos al otro, hay que lograr una verdadera igualdad de oportunidades y de género.
Todos somos parte del cambio, en construir entornos inclusivos y seguros, es de suma urgencia tratar estos temas y es un recordatorio poderoso del cual todavía hay mucho trabajo por hacer y lograr. La comunicación de estos problemas y la visibilización de estas barreras permiten generar cambios en las políticas, ya que se evidencian las consecuencias.
Gracias a esto se pueden sentar bases y medidas concretas para la construcción de una comunidad científica más equitativa, en términos de género, raza y origen étnico. Es importante tener una visión reveladora, porque nos incita a reflexionar sobre nuestras propias percepciones y acciones, y nos impulsa a trabajar juntos para un futuro más equitativo y justo.
Ante el nuevo desafío que asume, el nuevo Coordinador del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico, de Science Up en la Facultad de Ciencia de la Usach, reflexiona sobre el impulso de la innovación desde las fronteras del conocimiento.
Una nueva autoridad se suma al equipo del Consorcio Science Up en la Usach. Se trata del Dr. Guillermo Romero Huenchuñir, Vicedecano de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ciencia de la Universidad de Santiago de Chile y actual Coordinador del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico (VESE).
“Como autoridad, es importante promover la innovación y el emprendimiento, y en el proceso, aprender de estos temas. Para mí es un desafío cambiar el switch de físico teórico, por la inercia y mi formación, por eso creo que es importante que exista este Consorcio, para que la comunidad universitaria tenga un acercamiento a la innovación”, señala el académico.
Estudió Licenciatura en Física Aplicada en la Usach, influenciado por la forma de mostrar esta disciplina de su profesor de educación, pero su determinación de seguir una carrera académica vendría de la mano del electromagnetismo, rama de la física con la cual se inspiró para seguir una carrera científica.
Las primeras publicaciones en su doctorado, realizado en la misma universidad, lo motivaron a perseverar en la academia. Es en ese período que realiza una pasantía en Bilbao (España), donde trabajaría con el profesor Enrique Solano. Una etapa que lo marcó, volviendo luego a realizar un posdoctorado en España por cinco años, época que recuerda como una de las más productivas de su vida.
Acercamiento a la innovación
Su línea de investigación se desarrolla en información cuántica y simulación cuántica, en la que estudia el control cuántico de sistemas de muchos cuerpos, y circuitos cuánticos superconductores. Investigación que es parte de las fronteras del conocimiento, área que en el mundo empresas como Google, IBM, LG y Microsoft destinan muchos fondos.
“Nuestra esperanza es que haya un breakthrough que muestre un punto de inflexión, donde los computadores cuánticos realmente superen a los computadores clásicos y comiencen a coexistir para resolver problemas de forma conjunta”, expresa
Su primera aproximación a la innovación fue en su pasantía de doctorado en España. Su profesor le planteó un desafío: desarrollar un detector de fotones, pero en el rango específico de 1 a 10 GHz, algo que no existía en esa época. Luego de una ardua revisión bibliográfica, encontró la solución.
“En el año 2009 publicamos un artículo que se llama Microwave Photon Detection en circuitos superconductores y eso dio lugar a una patente. Lamentablemente nunca se comercializó. Falto que más investigadores se interesaran para avanzar hacia pruebas de principio, que indicaran si era viable técnicamente”, recuerda.
Esta es una muestra de cómo los profesores pueden impulsar la innovación en las investigaciones de postgrado. Pero no siempre el impulso a esta área tiene que ser en esa dirección. Él ha observado que en su facultad la inclusión de la comunidad académica a través de estudiantes que desarrollan propuestas innovadoras ha tenido efectos positivos.
“Los estudiantes están participando cada vez más en los concursos de innovación. Esto ha implicado que cada vez más académicos se involucran a guiarlos en sus proyectos, lo que los hace más receptivos a estos temas. Es interesante ver cómo se impulsa la cultura de la innovación desde el estudiantado al profesorado”, rescata.
Mirando este panorama, y el de las otras disciplinas de su facultad, cree que es muy relevante formar a los profesionales para que puedan enfrentar el futuro. En los programas que actualmente impulsa su eje, ve una forma de propiciar las habilidades necesarias, como el pensamiento divergente, el liderazgo y el diseño e implementación de soluciones innovadoras.
“Más a futuro, por lo menos en mi área, habrá un punto donde se necesitará gente especializada que sepa manipular computadores cuánticos. Hoy hay startups y desarrolladores de algoritmos cuánticos, lo que dice que el tema mueve. Lo que pasa es que, claro, ¿dónde está el punto de inflexión? Eso todavía no se sabe. Esto pasa en muchas disciplinas científicas, por lo que preparar a la comunidad para participar en entornos de incertidumbre, se vuelve una necesidad”, expresa.
El pasado 16 de junio cerró la convocatoria al programa “Growing Up: Ejecuta tu idea” de Science Up, que busca fortalecer los proyectos de emprendimiento científico-tecnológico de estudiantes de pre y postgrado de las facultades de ciencias de las tres universidades adscritas al Consorcio (UCN, PUCV y USACH).
En ese sentido, se presentaron un total de 27 proyectos a esta convocatoria, de los cuales 25 resultaron admisibles por cumplimiento de bases. Estos 25 proyectos involucran a 63 estudiantes postulantes en total, distribuidos en distintos equipos de trabajo. A continuación, se muestra el desglose de los proyectos admisibles por cada casa de estudios:
Respecto a la distribución por género, del total de postulantes (63), 33 corresponden a hombres y 30 a mujeres, una cifra positiva en términos de participación, ya que uno de los objetivos del Consorcio es disminuir la brecha de género y aumentar la presencia de mujeres en I+D+i+e. Además, la convocatoria contó con 17 directores hombres y 10 directoras mujeres, lo cual también da cuenta de un aumento en la participación femenina en el rol de liderazgo de proyectos.
Postulantes de “Growing Up: Cuéntanos tu idea 2023”
Además, aquellos estudiantes que formaron parte de la primera etapa del programa “Growing Up: Cuéntanos tu idea” y entregaron sus proyectos finales, fueron evaluados y finalmente 5 propuestas quedaron seleccionadas para pasar a esta segunda etapa: “Ejecuta tu idea”.
Dado lo anterior, se suman 5 proyectos a esta convocatoria, 2 provienen de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y 3 de la Universidad Santiago de Chile, los que representan un total de 17 estudiantes involucrados en los equipos de trabajo.
¿Cuál es el siguiente paso?
El período de ejecución de los proyectos “Growing Up: Ejecuta tu Idea 2023” comienza en julio y se extenderá por 5 meses. Durante la ejecución del proyecto, el equipo de profesionales del Consorcio realizará un seguimiento de las actividades, verificando también el cumplimiento de los hitos propuestos y la correcta ejecución de los presupuestos aprobados.
Asimismo, se impartirán una serie de talleres y capacitaciones durante este período con el objetivo de fortalecer y apoyar la maduración de las EBCT.
Finalmente, el equipo del Consorcio apoyará al equipo de estudiantes para presentar las propuestas finales a otros fondos de financiamiento, ya sea internos o externos, en los casos que los proyectos lo ameriten.
Entrevista serie “Mujeres líderes en la academia”
La actual Coordinadora del Eje de Armonización Curricular del Consorcio Science Up para la Facultad de Química y Biología de la Usach, analizó su trayectoria académica para encontrar los elementos que la llevaron a transformarse en una líder en ciencias.
En la actualidad, el cuestionamiento de sí el género es determinante para ser o no líder, cada vez es más obsoleto. No obstante, el dilema de si se nace o se hace se mantiene. Frente a esto, la Vicedecana de Docencia y Extensión de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile, Dra. Brenda Modak Canobra, plantea otra arista: si la motivación es lo suficientemente fuerte para asumir los sacrificios que implica ser líder.
“Ha significado no poder darle todo el tiempo que yo quisiera a mi investigación, eso para mí ha sido una complicación. Sin embargo, no es que una ande buscando un puesto administrativo, porque podrían ofrecerte uno y decir ‘no, muchas gracias’. En mi caso la respuesta también pasa por el querer a la facultad”, destaca.
Su historia comienza en la infancia. Desde pequeña la química se le daba sin esfuerzo, lo que disfrutaba. Sus estudios los desarrolló en la Usach, primero en Pedagogía en Química y Biología, luego el Magíster y Doctorado en Química. En esta misma universidad comenzó su carrera académica y al poco andar su carrera administrativa.
La motivación para asumir cargos de liderazgo se asocia a un sentimiento de pertenencia con la facultad. Sin embargo, el cómo construyó el camino hasta su puesto actual, lo asocia a la “adquisición de saberes, que van más allá de la capacidad de aprender. El liderazgo está en la capacidad de internalizar las experiencias, el saber cómo enfrentar los desafíos”.
Para enfrentar estos desafíos, hay algo que ha sido transversal en su vida: el trabajo en equipo. Marcó su vida personal, pues existió un apoyo mutuo con su pareja para avanzar en sus carreras. Marcó su investigación, pues gracias a la colaboración interdisciplinaria se insertó en el mundo de la innovación. Finalmente, marcó su carrera administrativa, pues sin un equipo tenaz que la ayudara, señala que su carrera no hubiera sido la misma.
La intuición detrás de la innovación
Su investigación comenzó con el estudio de las propiedades antioxidantes de los metabolitos secundarios aislados las plantas del género Heliotropium, que habitan en el desierto, las que para protegerse producen una resina que las cubre completamente. Ella aísla esta resina y extrae sus compuestos, principalmente flavonoides, los que además están presentes en frutas y verduras, tienen muchas propiedades beneficiosas para el organismo, por lo que suelen ser consumidos.
“Ahí empezó un poco el bichito de la aplicación. Cuando empezó el boom de las salmoneras, tuve mis primeros contactos con la Dra. Ana María Sandino y la Dra. Mónica Imarai, expertas en patógenos que atacan salmones. Les hablé de estos compuestos para probarlos en salmones y vimos que tenían buenos resultados”, relata.
Desde ahí en adelante, sus investigaciones tomaron el rumbo de la interdisciplina y de la innovación, generando cuatro patentes en Chile y dos en el extranjero asociadas a inmunoestimulantes, antivirales y antibacterianos. Su objetivo es dar una alternativa a los compuestos tóxicos que actualmente utiliza la industria, aportando otros más amigables con el medioambiente.
“La idea es ir reemplazando los antibióticos, que provocan un daño a los ecosistemas marinos. Estos se han ido acumulando en el lecho marino y han provocado resistencia a las bacterias en peces, la que puede traspasarse a los animales terrestres que viven alrededor del entorno marino y finalmente a los que comemos los peces, generándonos resistencia también. Estamos buscando una alternativa para evitar esa resistencia e impacto medioambiental”, rescata.
Compatibilizar y potenciar
Hoy también es una de las coordinadoras del Eje de Armonización Curricular de Science Up en la Usach, lo que la ha llevado a asumir nuevos desafíos: potenciar la innovación y la perspectiva de género en las mallas curriculares de las carreras de su facultad, en concordancia con todas las facultades de ciencias que son parte del Consorcio.
“Se ha desarrollado un diálogo bastante enriquecedor entre las universidades sobre cuáles son las habilidades y competencias que un/a estudiante debe tener para la innovación y la creatividad. Hay diferencias, sí, las identidades de las universidades son distintas, pero también las de las carreras mismas. No es fácil, es un desafío y ahora se viene el minor sobre innovación y emprendimiento”, adelanta la académica.
Estos ajustes curriculares se insertan en las acciones para que la innovación pase de ser una novedad a ser una alternativa natural para la comunidad académica y estudiantil. Un cambio cultural al cual se suma la perspectiva de género, para que la conversación que hoy se gesta en la sociedad se traspase a la formación de las nuevas generaciones científicas.
“En nuestra época del doctorado había machismo. Más de una vez un profesor cuestionó que realizara el doctorado. Después, en la carrera académica tampoco fue fácil, a algunos profesores les costaba reconocer que éramos sus pares, y que ya no éramos estudiantes, mientras que en lo administrativo, asumir como jefas de algunos que fueron nuestros profesores, también fue difícil. Es que nunca ha sido fácil”, indica, proyectando que los esfuerzos de hoy se reflejen en las aulas, para que estas situaciones no se repitan.
¿Qué le diría a las niñas y jóvenes que quieren estudiar ciencias?
– Que hay que atreverse. Tenemos las mismas capacidades que los hombres y no tenemos que demostrarle nada a nadie. Podemos, solo tienen que atreverse.

“Creo que una de las dificultades propias de una candidatura es poder tener el respaldo de mis colegas”.
Niris Cortés Pizarro, autoridad universitaria perteneciente al Eje de Gobernanza del Consorcio Science Up, se consolidó como decana de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte, en Coquimbo, durante el año 2022, convirtiéndose en la segunda mujer en llegar a este cargo en su unidad.
Bióloga Marina de profesión, madre de dos hijos y ex alumna de la Facultad de la que hoy está a cargo. Comenzó su carrera en el año 1998, cuando se recibió de la carrera de Biología Marina, trabajando en conjunto con quien fue su profesor guía de tesis en proyectos asociados a estudios de impacto y evaluación ambiental. Unos años más adelante, comenzó a hacer docencia estableciéndose como profesora planta en la Escuela de Prevención de Riesgo y Medio ambiente de la misma casa de estudios.
Fue Jefa de carrera en dos ocasiones, Encargada Docente durante siete años y Directora de Magíster en Gestión Ambiental durante otros seis años. Su último cargo, antes de ser decana, fue de Secretaria Docente de su Facultad, asesorando estrechamente al decano de ese entonces.
¿Cómo ha sido profesionalmente lograr llegar a un puesto con un alto nivel de responsabilidad, en un área donde la participación femenina es baja?
Efectivamente, en octubre del año pasado asumí como decana de la Facultad de Ciencias del Mar, soy la segunda mujer en asumir este cargo, y además, soy la primera ex alumna de la Facultad de Ciencias del Mar en ser Decana de la misma.
Antes que mí, hace unos 15 años atrás, la primera mujer en asumir este cargo fue Elisabeth Von Brand, por lo tanto, esto da cuenta de la poca presencia de mujeres en cargos de alto mando.
Llegar a este puesto necesitó una madurez profesional. En las diferentes instancias en las que tuve oportunidad de poder asumir cargos lo asumí con bastante responsabilidad, ya que significa ser parte de equipos multidisciplinarios para poder trabajar, y la madurez que uno va adquiriendo con el tiempo, la experiencia, saber socializar, cómo resolver problemas, siempre tratando de ser empático y liderar equipos, trabajando en conjunto con los colegas, entre otras cualidades, fue lo que me dio la confianza de poder plantearme ser candidata a este cargo y asumirlo.
Si se me hubiese dado esta oportunidad hace 10 años atrás, ni siquiera hubiese pensado en postular para un cargo de esa magnitud.
En relación a lo anterior, ¿qué la motivó a tomar un rol de líder en el área STEM?
Creo que, en mi caso particular, ser líder ha sido algo innato. Afortunadamente, tengo una formación desde mi hogar que siempre fue liderada por mujeres, y además, el hecho de creer en mis capacidades, aprovechar las oportunidades que se me dan o que se me brinda y ser perseverante ha generado en mí una seguridad para saber liderar en situaciones que lo ameriten.
¿Tuvo dificultades cuando se planteó la idea de ser decana de la Facultad de Ciencias del Mar? ¿Cuáles y cómo los enfrentó?
En un principio fue un grupo cercano de colegas que me plantearon la idea de presentarme como candidata a ser decana, sin embargo, también me había dado cuenta que, en el año que estuve acompañando al decano anterior, yo tenía ciertas características que me permitían liderar. El decano de ese entonces me fue dando las instancias para que yo pudiese tomar ciertas decisiones y hacer sugerencias para la facultad.
También, mi habilidad de hacer gestión, de conversar, de socializar, ser capaz de escuchar y ser paciente fue lo que me hizo dar cuenta de que podía hacerlo.
No he tenido dificultades hasta el momento desde que asumí este cargo, por supuesto que a lo mejor van a aparecer, y más de una, pero cuando me planteé la opción de presentarme como candidata, una de las cosas que me preocupaba era saber cómo llegar a todos mis colegas. Somos un cuerpo de 38 académicos en la Facultad de Ciencias del Mar, por lo que, hay que representar y escuchar a todos.
¿Cómo fue llegar a este cargo, siendo sucesora de Elizabeth Von Brand, la primera decana de la Facultad antes mencionada?
Fue un momento muy lindo cuando supe que había sido seleccionada. Estuve acompañada de un par de colegas que me acompañaron en la oficina a que fuese la hora en la que darían los resultados.
En ese momento de espera vinieron recuerdos a mi mente de cuando entré a la Universidad, cuando entré a estudiar Biología Marina, que me costó, porque la primera vez que di la prueba para entrar en aquella época no pude postular a la carrera, y luego en una segunda oportunidad pude entrar a biología Marina.
Mi familia estaba en la casa, así que, a los primeros que llamé y les dije que había quedado fueron ellos; mis hijos y mi marido.
Fue muy emocionante para mí en la ceremonia en que asumí como decana, porque fue mucha gente de la que ahora estoy a cargo, pero más que ser jefa, soy responsable como decana, porque muchas personas que me ayudaron a hacer mi tesis, a tomar las muestras, a analizar las mismas, como también la secretaria de la Facultad, que siempre me ayudó a hacer los trámites, y así, mucha gente que fue parte de mi camino estuvo presente en la ceremonia.
Y también, Elizabeth Von Brand, que participa en este proyecto Science Up, es una mujer líder y que trabaja fuertemente en el posicionamiento de la de la mujer en la ciencia, por supuesto que también su opinión, su experiencia, que además fue mi profesora en pregrado, ha sido mi ejemplo a seguir.
¿Cuáles son los desafíos que usted tiene por delante como decana de la Facultad de Ciencias del Mar y cuáles son las proyecciones que se plantea mientras dure su periodo?
Los desafíos que tengo como decana, en primera instancia, es modernizar toda nuestra orgánica de la Facultad de Ciencias del Mar, aunque ha crecido muchísimo en los últimos años.
Tenemos dos centros importantes de investigación, como es el Centro de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI) y el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Algas (CIDTA).
Además, tenemos proyectos permanentes que apoyan a la investigación, vinculación, publicaciones, proyectos milenio, entre otros, por lo tanto, esto da cuenta de que somos una facultad que aporta con mucha investigación, por lo tanto, el ser decana de una facultad que aporta de manera importante a las ciencias es todo un desafío.
Tenemos que ir facilitando que todo esto siga aumentando en el tiempo y no decrezca y para eso hay que aportar con diferentes herramientas, gestionar las necesidades que tienen los diferentes investigadores, mejorar la docencia, innovar, resguardar que nuestros estudiantes tengan una educación de calidad, hacerles un acompañamiento y seguimiento para que logren sus metas y los podamos formar con un sello educativo importante.
Los desafíos son muchos y quiero avanzar y apoyar en todo para poder disfrutar de los resultados que se logren cumplir en este periodo, por lo tanto, el camino no es fácil, pero tenemos muchas ganas de hacer que las metas comprometidas para este período de decanatura, que termina en septiembre del año 2025, se cumplan.