Dentro de los beneficios, este año se incluye el financiamiento de software, herramientas y plataformas ofimáticas para quienes resulten seleccionados/as.
El Consorcio Science Up en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico, abre la tercera versión del Programa de Delegados/as, cuyas postulaciones se encuentran disponibles desde hoy 1 de abril hasta el 27 de abril, plazo extendido.
Esta iniciativa busca fomentar la colaboración entre el Consorcio y el estudiantado a través de la designación de un(a) estudiante delegado(a) Science Up de cada Unidad Académica de la Facultad de Ciencias. Con ello, se espera promover el conocimiento y la participación de las y los estudiantes en las actividades y Programas del Consorcio.
Quienes se integren a este programa accederán a diversos beneficios, entre ellos, formar parte del ecosistema de innovación y emprendimiento de la PUCV, contar con cupos preferentes en iniciativas y talleres del Curauma Makerspace, recibir merchandising de Science Up, obtener una constancia de participación en el proyecto Ciencia e Innovación para el 2030 de ANID y acceder a financiamiento para software, herramientas o plataformas ofimáticas.
Requisitos de postulación:
Funciones de un/a delegado/a Science Up:
Postulación y selección:
Las personas interesadas deberán completar el formulario de postulación (disponible aquí), el cual estará habilitado hasta el 27 de abril de 2026 a las 23:59 horas.
Una vez finalizado este proceso, se enviará un correo de confirmación con las indicaciones para agendar una breve entrevista con el equipo del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico en la PUCV, la que podrá realizarse de manera online o presencial, según disponibilidad.
A continuación se encuentran disponibles las bases del Programa:
La siguiente columna de opinión fue publicada en el medio de comunicación El Mostrador (ver publicación aquí).
Las académicas siempre hemos tenido una responsabilidad con la sociedad que va más allá del laboratorio o el aula. Entregamos una visión del mundo construida desde nuestra experiencia, y esa experiencia tiene género.
Durante décadas, la ciencia fue narrada mayoritariamente por voces masculinas, y esa narrativa moldeó lo que las niñas creían posible para ellas. Hoy, esa realidad está cambiando, pero cambiar no significa que el trabajo esté hecho. Al contrario: la mayor visibilidad que hemos alcanzado nos impone una responsabilidad aún más urgente. No basta con estar; hay que mostrarse.
Ser referente significa también demostrar que los espacios donde ocurren las cosas no están reservados para otros. Somos protagonistas de la investigación, del debate científico, del liderazgo de equipos, y tenemos la obligación de decírselo a las niñas y adolescentes que aún no lo saben. Porque cuando una joven no ve mujeres en esos espacios, concluye que no son para ella. Romper esa conclusión silenciosa es, quizás, el trabajo más importante que hacemos fuera de nuestras publicaciones.
Y esa responsabilidad hoy es mayor que antes, precisamente porque tenemos más visibilidad y más voz. Cada vez que una académica habla en público, publica un artículo, o simplemente aparece en una sala de clases o en una charla, está ampliando el horizonte de lo que otra mujer puede imaginar para sí misma. Eso es un acto político, aunque no lo parezca.
Con frecuencia se piensa que hay que renunciar a aspectos personales para avanzar en una carrera académica. Yo pienso exactamente lo contrario: en la medida en que somos más integrales, podemos fortalecer nuestra investigación. Investigamos mejor cuando hacemos lo que nos apasiona sin abandonar las otras dimensiones de nuestra vida. Mostrar la parte humana de las y los investigadores es importante porque existen muchos estereotipos sobre lo que significa serlo: personas solas, aisladas, incluso tristes. Eso es muy lejano de lo que yo vivo y de lo que observo en mis colegas.
Iniciativas como el Ciclo de Charlas “Ciencia Maestra: a qué se dedican las científicas” del Consorcio Science Up apuntan exactamente a cerrar esa brecha. Ver a mujeres reales, cercanas, con nombres y trayectorias concretas, permite a las jóvenes darse cuenta de que existen caminos que ya han sido recorridos por otras mujeres. Y eso las invita a soñar que ellas también pueden lograrlo. Mis propias referentes fueron mis profesoras, tanto en el colegio como en la Universidad. Ver mujeres fuertes y líderes en esos espacios marcó profundamente mi camino.
Finalmente, el estereotipo que más urge romper es el que instala una falsa disyuntiva: que elegir la ciencia implica renunciar a formar una vida fuera de la Universidad, a cultivar otras pasiones, a ser una persona completa. La vida científica es exigente, sí, pero esa exigencia no te limita; te desafía a crecer en todas las dimensiones. Cuando lo mostramos abiertamente, no solo inspiramos vocaciones. Estamos reescribiendo, de a poco, lo que significa ser científica.
Por Joyce Maturana Ross
Profesora de Biología y Ciencias Naturales, Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales, Dra(c) en Didáctica de las Ciencias experimentales y académica del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Recientemente se adjudicó el Programa “Innova en el Aula” del Consorcio Science Up.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, las tres universidades que integran el Consorcio Science Up (PUCV, UCN y Usach), se han sumado a las distintas actividades conmemorativas organizadas en sus respectivas casas de estudios durante el Mes de la Mujer.
De manera consorciada se difundió la campaña “Rol de la Mujer” (ver aquí), en la que académicas, investigadoras y científicas de las universidades adscritas compartieron sus perspectivas sobre el papel de las mujeres en la ciencia y los desafíos actuales. Esta iniciativa busca visibilizar sus trayectorias y aportes, que inspiran a nuevas generaciones de niñas y jóvenes interesadas en desarrollar su camino en las ciencias.
UCN
Por su parte, en la Universidad Católica del Norte (UCN), la Dirección y Secretaría de Género realizó ceremonias de conmemoración en Antofagasta y Coquimbo el pasado lunes 9 de marzo, donde se destacó a mujeres por su participación dentro de la comunidad universitaria.
En UCN Casa Central, se reflexionó sobre los avances y desafíos en equidad de género a través de las palabras de representantes de diversas unidades, que enfatizaron en la importancia de contar con espacios de participación en materia de género. En la instancia, Science Up se hizo presente con la entrega de la Guía de Buenas Prácticas “Ciencia y Género: Brechas y desigualdades en I+D+i+e”, y exponiendo la trayectoria de científicas, así como también buscando destacar el rol de la mujer en la ciencia.
Yhurka Yáñez Navarrete, Directora de Género UCN, catalogó como “exitosa” la conmemoración tras lograr una amplia participación, tanto de estudiantes como funcionarias y académicas. “El 8M no es solo una conmemoración más, es sentarnos a pausar, reflexionar y visualizar también los desafíos que como mujeres tenemos en distintos ámbitos”, comentó.
Por su parte, Yamile Molina Merino, Gestora de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up UCN, destacó la relevancia de estas instancias, ya que “nos permite poder compartir vivencias, recordar a quienes han dejado huella en la historia y han abierto caminos para las siguientes generaciones científicas y de la misma forma generar lazos entre mujeres en ciencia, promoviendo una comunidad más colaborativa y empática”.
Además, enfatizó sobre la importancia del trabajo colaborativo con la Dirección de Género, puesto que permite unificar esfuerzos para generar espacios “más conscientes y construidos desde las diferentes necesidades de la universidad”.
PUCV
En el caso de la PUCV, Science Up se sumó a las actividades que realizó la Dirección de Equidad de Género junto a la Comisión Interestamental de Género de la PUCV, constituida por Science Up, el proyecto InES Género, el área de Participación y Liderazgo Femenino de la Facultad de Ingeniería, representantes de la Federación de Estudiantes y los Sindicatos de Trabajadores de la PUCV.
La semana conmemorativa comenzó con una Marcha el 8 de marzo en Valparaíso, seguida del Coloquio Interestamental titulado: “Mujeres, Derechos y Democracia en la Universidad: avances y riesgos en la PUCV”, realizado el viernes 13 de marzo. Esta instancia permitió reflexionar sobre los avances y desafíos en equidad de género, así como, visibilizar los riesgos que enfrentan los derechos de las mujeres en la actualidad.
Asimismo, el martes 17 de marzo, en el Patio de Casa Central, se realizó el Primer Encuentro “Pinturas In Situ: Imaginemos la Equidad de Género”, instancia que convocó a 23 personas de la comunidad universitaria a crear y reflexionar en torno a la equidad de género a través del arte. En este contexto, Science Up apoyó la iniciativa mediante la entrega de reconocimientos a las y los participantes destacados.
Sobre esta participación, Vania Riquelme, profesional del Eje de Liderazgo y Participación Femenina de la PUCV, mencionó que: “Sabemos que evaluar los avances en materia de equidad y construir un horizonte con miras a la consolidación de la Política de Equidad de Género en la PUCV, requiere de una reflexión que integre a todos los estamentos en sus particularidades. No podemos pensar ese horizonte de forma fragmentada, por ello estos espacios no son solo necesarios, sino garantía de un proceso de transformación estructural”.
“Como parte integrante de la Comisión Interestamental consideramos un gran desafío sostener estos espacios y continuar convocando a la comunidad en su totalidad. Al mismo tiempo, destacamos el encuentro de pintura porque justamente permite a toda la comunidad expresar a través del lenguaje pictórico, un horizonte futuro en el que cada persona, sin importar su jerarquía, pueda palpar en las decisiones y prácticas cotidianas la equidad en nuestra universidad”, finalizó Vania Riquelme.
Finalmente, la PUCV continuará realizando actividades conmemorativas, las cuales serán comunicadas en las redes sociales de la Dirección de Equidad de Género PUCV.
USACH
En la Universidad de Santiago de Chile, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer tuvo como eje central el espacio público. Un lugar donde se destacaron los avances alcanzados por la sociedad gracias a las conquistas democráticas impulsadas por los movimientos de mujeres en materia de derechos civiles e igualdad de género, pero también los desafíos que persisten en el ámbito universitario.
“Mientras el ingreso de mujeres a la educación superior es alto, su presencia disminuye en la carrera académica y en los espacios de mayor decisión. Este fenómeno, conocido como ‘efecto tijera’, nos recuerda que abrir las puertas es fundamental, pero también lo es garantizar trayectorias laborales justas, condiciones adecuadas de permanencia y oportunidades reales de liderazgo”, señaló Jessica Alfaro Leal, vicerrectora de Calidad de Vida, Género, Equidad y Diversidad, a Usach al Día.
En esta actividad se desarrolló una feria de organizaciones, internas y externas a la Usach, que buscan promover a las mujeres en la línea de lo señalado por la Dra. Alfaro. El Eje de Liderazgo y Participación Femenina (LPF) Science Up fue parte de este espacio, donde presentó tres iniciativas: Memorice de la Innovación, con perfiles de científicas destacadas; Cuentos de 11F en Breves, donde mujeres relatan momentos de sus trayectorias; y la Guía de Buenas Prácticas Docentes, herramienta que busca impulsar el cambio desde las aulas.
“Estas iniciativas buscan visibilizar las trayectorias de científicas de nuestra Universidad, donde cada una de ellas ha construido su espacio profesional impulsado por la curiosidad y el compromiso hacia la generación de conocimiento. Creemos que, al destacar sus experiencias a través de sus relatos, podemos acercar referentes reales y situados que inviten a proyectarse en la ciencia e impactar en la sociedad desde perspectivas diversas”, señaló la profesional del Eje de Liderazgo y Participación Femenina en la Usach, Luciana Cerna Sciaccaluga.








Durante la última semana de enero, el Consorcio Science Up dio a conocer los resultados de la cuarta versión del Programa “Innova en el Aula”, iniciativa que busca fortalecer la implementación de metodologías activas en asignaturas de contenidos científicos.
En esta convocatoria para el primer semestre 2026, se recibieron 25 postulaciones, de las cuales 15 fueron seleccionadas para recibir financiamiento y comenzar su ejecución durante marzo 2026, proceso que tendrá inicio con una sesión de consultas financieras, el cual pueden revisar a continuación:
En esta versión, los proyectos adjudicados se distribuyen de la siguiente manera entre las tres universidades del Consorcio:
Además, la convocatoria destacó por contar con una alta participación femenina: 11 de los proyectos seleccionados son dirigidos por mujeres (73%), lo que refleja el creciente liderazgo de académicas en iniciativas de innovación docente.
Los proyectos adjudicados se implementarán mayoritariamente en programas de formación de pregrado. En total, 14 de las 15 iniciativas seleccionadas (93,3%);, siendo las carreras de Pedagogía –en Matemática, Química, Biología, Física y Ciencias– las más mencionadas entre las propuestas. En tanto, solo un proyecto (6,7%) se desarrollará en un programa de postgrado, específicamente en el Magíster en Educación Matemática de la Usach.
Asimismo, las metodologías más utilizadas en los proyectos seleccionados son: Aprendizaje Basado en Proyectos (60%) y el Aprendizaje Basado en Problemas (20%), además de otras metodologías activas (20%) orientadas a fortalecer experiencias de aprendizaje más participativas en el aula.
Los equipos adjudicados iniciarán la etapa de implementación de sus propuestas, las que buscan generar experiencias de aprendizaje más activas, interdisciplinarias y vinculadas con los desafíos actuales de la formación científica.
Conoce los proyectos adjudicados al Programa Innova en el Aula 2026, primer semestre:
Las generaciones intermedias de las carreras de pregrado de la Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología de la Usach son nuevamente convocadas para innovar desde la ciencia, sumando esta certificación intermedia gratuita a su formación.
Por quinto semestre consecutivo, la Facultad de Ciencia y la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile invitan a la comunidad de pregrado a postular al Minor en Innovación y Emprendimiento. Esta certificación intermedia gratuita, diseñada por el Consorcio Science Up e impartida en conjunto por ambas facultades, cierra sus postulaciones el 1 de abril para ingresar en el primer semestre de 2026
Desde 2024, 19 estudiantes de cinco carreras ya se han sumado, con cinco que completarán su ruta y se certificarán en 2026.
Un minor que va más allá de sumar materias de innovación y emprendimiento a la formación científica: equipa al estudiantado con competencias clave del mercado laboral, desde identificar desafíos locales y diseñar soluciones disruptivas, hasta materializar proyectos con conocimiento técnico, desde la ideación hasta su implementación económica, liderando así iniciativas de impacto real.
Carreras convocadas
Pueden postular estudiantes regulares de las carreras de: Química, Bioquímica, Química y Farmacia, Ingeniería Estadística, Ingeniería Física, Ingeniería Matemática y Analista en Computación Científica.
Dentro de los requisitos de postulación están haber aprobado las asignaturas de ciencias básicas (generalmente en el 6° semestre, salvo Ingeniería Matemática que es en el 5°); disponer de dos electivos (o tres tópicos profesionales en Ingeniería Física); y contar con 3 a 4 semestres antes de egresar, según la carrera y trayectoria del estudiante.
Formulario de postulación: https://2ly.link/2dDQc
Dudas o consultas dirigirse con la profesional encargada: monica.paez@usach.cl
Este proyecto de base científica, impulsado por un estudiante del Instituto de Física, busca facilitar el diagnóstico de enfermedades relacionadas con la alteración en la viscosidad sanguínea.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) obtuvo un nuevo logro en materia de propiedad intelectual con la concesión de la patente de invención para la tecnología Hemovisc®, un dispositivo capaz de medir de forma automatizada la viscosidad de la sangre.
Este proyecto de base científica nació en 2019 a partir de la tesis de magíster de Pablo Silva –actualmente Doctor en Ciencias Físicas de la PUCV–, desarrollada en conjunto con la Dra. Claudia Trejo, académica del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias de la PUCV y directora del Laboratorio de Biorreología y Microfluídica PUCV. Desde entonces, ambos han trabajado en el desarrollo de esta tecnología, alcanzando un Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de 4.
Para Pablo Silva, inventor de este dispositivo, este logro es el fruto de varios años de trabajo colaborativo: “Con la profesora Claudia Trejo recibimos esta noticia con mucha alegría porque ha sido un resultado de todo el esfuerzo que hemos realizado hasta ahora. Aprovechamos de agradecer a la OTL por su gran profesionalismo y al Consorcio Science Up”, mencionó Pablo Silva.
Hemovisc se proyecta como un apoyo al diagnóstico de enfermedades hematológicas, inflamatorias y coronarias, con miras a convertirse en una alternativa eficiente para el área médica gracias a su portabilidad, bajo costo de fabricación y la capacidad de entregar resultados en aproximadamente dos minutos.
“Sabemos que la tecnología actual aún sigue en TRL 4 y esperamos ampliar nuestra red de colaboración para poder llegar a obtener una tecnología más empaquetada y superar los cuellos de botella técnicos como el escalamiento de la manufactura de los chips microfluídicos”, concluyó el Doctor en Ciencias Físicas.
Para María José Henríquez, directora ejecutiva de Science Up, la obtención de dos patentes de la Facultad de Ciencias en una misma semana representa una señal muy positiva para el Consorcio y refleja el impacto del trabajo que se ha estado realizando, al promover el desarrollo de innovaciones con impacto social y con potencial de convertirse en productos comercializables.
“La obtención de esta patente refleja el enorme potencial que existe en la Facultad de Ciencias de la PUCV para generar innovación basada en investigación. Desde Science Up buscamos justamente acompañar estos procesos, apoyando a estudiantes e investigadores para que sus desarrollos puedan avanzar en madurez tecnológica y proyectarse hacia soluciones con impacto real en la sociedad”, añadió la directora ejecutiva de Science Up.
Apoyo PUCV
Desde sus primeras etapas de desarrollo, el proyecto Hemovisc ha contado con el apoyo de los gestores y profesionales del Consorcio Science Up y del Curauma Makerspace, quienes han brindado asesoría y acompañamiento al equipo mediante diversas actividades e iniciativas de Science Up.
Por un lado, la académica Claudia Trejo forma parte de la Red de Mentoras de Science Up y ha participado en distintas actividades del Consorcio a lo largo de los años, adjudicándose el año 2024 el “Programa de Rápida Implementación”, financiamiento que les permitió perfeccionar el sistema de inyección (succión) de la muestra de sangre y hacer estudios de repetibilidad para disminuir el volumen de muestra.
Por su parte, Pablo Silva participó en el Programa “Growing Up: Ejecuta tu Idea” en sus versiones 2022, 2023 y 2024, resultando ganador de la versión 2022. Asimismo, fue parte del Programa de Valorización de Tecnologías, iniciativa impulsada por Science Up y la OTL, enfocada en entregar herramientas y capacidades para la maduración y escalabilidad de proyectos con alto nivel de desarrollo.
Finalmente, el registro de la marca Hemovisc® en 2022, la solicitud de patente realizada en 2024, y la elaboración de un Manual de Uso de la Tecnología, se concretaron gracias a las gestiones de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento de la Universidad.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el Consorcio Science Up abrió un espacio de reflexión junto a seis mujeres científicas del área STEM pertenecientes a las Facultades de Ciencias de las universidades adscritas al proyecto (PUCV, UCN y Usach).
A través de sus miradas y experiencias, las académicas e investigadoras compartieron sus reflexiones sobre el rol de las mujeres en la ciencia en la actualidad, así como los desafíos y oportunidades que existen para seguir avanzando hacia espacios más equitativos en el ámbito científico.
Esta iniciativa busca visibilizar sus trayectorias y aportes, que hoy inspiran a nuevas generaciones de niñas y jóvenes interesadas en desarrollar su camino en las ciencias.
Dina Beltrán: Doctora en Biotecnología (PUCV-UTFSM)
“Creo que hoy en día el rol de la mujer en la ciencia es fundamental y se encuentra en constante expansión. Cada vez vemos a más mujeres apasionadas por la investigación, desarrollando estudios que marcan hitos y generan impacto en distintas áreas del conocimiento.
Desde mi perspectiva, también cumplimos un rol clave en la formación de nuevas generaciones, no solo como investigadoras, sino como referentes y mentoras. El compartir con otras científicas a través del programa Red de Mentoras Science Up me ha permitido fortalecer mis habilidades sociales y aumentar la confianza en mis conocimientos y en mi trabajo de investigación.
El rol actual de la mujer en la ciencia no se limita únicamente a la producción de conocimiento, sino que también implica una transformación cultural dentro de la comunidad científica, promoviendo una mayor equidad y una verdadera democratización del saber”.
Paulina Schmitt Rivera, Doctora en Microbiología y Parasitología y académica del Instituto de Biología de la PUCV:
“La participación de las mujeres en la ciencia es hoy más visible que nunca, pero su relevancia va más allá de una cuestión de representación. Desde mi experiencia como investigadora en ciencias marinas, su aporte se refleja no solo en la diversidad de miradas y enfoques, sino también en una forma de hacer ciencia más colaborativa e integradora, que enriquece el trabajo científico. Avanzar hacia una ciencia más equitativa no es solo una cuestión de justicia, sino también de calidad científica, porque integrar plenamente el talento de las mujeres amplía las preguntas de investigación y fortalece el trabajo colaborativo”.
“El rol de las mujeres en la ciencia tiene además un fuerte impacto intergeneracional. Muchas científicas asumimos naturalmente un rol formador, acompañando a nuestros equipos y construyendo comunidad entre investigadores/as y estudiantes. Al mismo tiempo, nos convertimos en referentes para niñas y jóvenes, ampliando sus expectativas sobre una posible trayectoria en la ciencia. Así, cada mujer en ciencia no solo genera conocimiento, sino que también abre camino a otras mujeres”.
Sabina Montoya Márquez, Magíster en Ciencias, Mención Química, Jefa de las Carreras Analista Químico y Química Industrial del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UCN:
“Hoy más que nunca resulta fundamental visibilizar y fortalecer el rol de las mujeres en la ciencia. Durante mucho tiempo, las áreas científicas estuvieron principalmente dominadas por hombres; sin embargo, hoy comprendemos que la diversidad de miradas, experiencias y talentos es esencial para impulsar el avance del conocimiento y enfrentar los grandes desafíos de nuestra sociedad. La participación activa de las mujeres en la ciencia no solo contribuye al desarrollo del saber, sino que también enriquece la forma en que investigamos, colaboramos y construimos soluciones para el futuro“.
“Desde mi experiencia en la educación científica, el liderazgo académico y la formación de estudiantes, he tenido el privilegio de acompañar a muchas jóvenes en su descubrimiento por la ciencia. Ver cómo desarrollan pensamiento crítico, curiosidad y compromiso con su entorno es una de las mayores satisfacciones de mi labor. Es fundamental seguir generando espacios que inspiren a niñas y jóvenes a creer en su talento, a cuestionar, experimentar y atreverse a construir conocimiento. Siempre debemos transmitir que la ‘ciencia tiene cara de niña'”.
Fadia Tala González, Doctora en Ciencias Mención Botánica, Directora del Departamento de Biología Marina de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN:
“Es difícil imaginar el desarrollo científico sin la participación de las mujeres. Aunque en sus inicios fueron invisibilizadas, hoy están cada vez más presentes y realizan grandes contribuciones. Su participación enriquece los espacios de investigación, aporta diversidad y abre nuevas oportunidades en la formulación de preguntas, en la búsqueda de soluciones, ayudando a evitar sesgos de género en la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento”.
“Uno de los grandes desafíos es visibilizar aún más la presencia de mujeres en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que permitirá inspirar a nuevas generaciones de científicas y emprendedoras, mostrándoles que pueden llegar tan lejos como se lo propongan, confiando en sus capacidades y habilidades. Deseo que la ciencia avance sin brechas, que la igualdad de oportunidades se haga costumbre”.
Daniela Soto Soto, Doctora en Ciencias con especialidad en Matemática Educativa, subdirectora de Vinculación con el Medio del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación de la Usach, jefa de carrera de Pedagogía en Matemática y Computación de la Usach y coordinadora del Eje LPF Science Up de la Facultad de Ciencia de la Usach.
“Para el desarrollo del conocimiento necesitamos una reflexión crítica permanente: desde dónde, para quiénes y quiénes construyen ese conocimiento. En ese sentido, las mujeres científicas son fundamentales, porque su presencia no solo amplía las preguntas que se hacen, sino que también cuestiona las epistemologías y las direcciones que históricamente han guiado la ciencia. Su experiencia muestra que el conocimiento no es neutro y que, cuando quedan fuera ciertas voces, también quedan fuera ciertos problemas y soluciones posibles”.
“Por eso, hoy es tan importante exigir miradas más pluralistas y situadas de la ciencia, donde las mujeres científicas puedan desarrollar su quehacer sin tener que adaptarse a modelos que las excluyeron por décadas. Lo mismo ocurre con otras minorías históricamente marginadas de la construcción del conocimiento: su participación transforma la ciencia y la acerca a una sociedad más justa e inclusiva”.
Karen Manquián Cerda, Doctora en Ciencias de Recursos Naturales, jefa de carrera del Técnico Universitario en Análisis Químico y Físico de la Usach y coordinadora del Eje LPF Science Up de la Facultad de Química y Biología de la Usach.
“La importancia de las científicas hoy no está solo en su aporte al conocimiento, sino también en lo que representan socialmente. Ellas visibilizan problemáticas que por mucho tiempo fueron ignoradas y aportan diversidad de voces en los equipos, lo que permite preguntas, métodos y soluciones más inclusivos y sensibles a las necesidades de la sociedad”.
“Hace veinte años, muchas investigadoras trabajaban en contextos donde se cuestionaba su compromiso si decidían ser madres y se evaluaba su calidad científica desde estereotipos de género. Hoy, aunque persisten barreras, esos discursos ya no son socialmente aceptables y han sido interpelados por las propias científicas y por nuevas generaciones de estudiantes”.
“Las mujeres que hoy enseñan, investigan y acompañan a otras se vuelven referentes concretos. Muestran que no hay una única forma de ser científica y que lo que debe estar en discusión no es la calidad de su trabajo, sino las barreras que siguen intentando limitarlo”.
Se espera que, en el corto plazo, el producto inicie su salida al mercado a través de un plan piloto de distribución con la empresa Santepharma.
Un gran hito logró recientemente la Dra. Leda Guzmán, académica del Instituto de Química de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, al obtener la patente de invención de Ayen®, un innovador gel dental formulado a partir de saponinas extraídas del quillay, que presenta propiedades anti cariogénicas y anti fúngicas, y que se proyecta como una alternativa natural y sostenible para el cuidado de la salud bucal.
“Me siento feliz porque es un logro compartido con los alumnos, un logro de mi laboratorio, de la gente que trabajó conmigo en eso”, indicó la académica, mencionando entre ellos al odontólogo de la Universidad Andrés Bello, Manuel Gajardo, experto en salud dental, y al equipo que forma parte de la invención: María Fernanda Argaluza, Cristóbal Balada, Valentina Díaz y María José Marchant.
En esa línea, la académica destacó que esta tecnología surgió a partir de la tesis de doctorado (Biotecnología) de la estudiante María Fernanda Argaluza, marcando un precedente en el programa al materializar una invención. “Es una buena señal (la patente) para que los alumnos vean que pueden impulsar una invención, crear algo que no está en el mercado y que solucione un problema real”.
Los próximos pasos de Ayen, según explicó la Dra. Leda Guzmán, consideran lanzar el producto al mercado en el corto plazo mediante un piloto de distribución de muestras en farmacias y centros odontológicos, junto con una estrategia de difusión. Asimismo, a futuro, el equipo espera que esta tecnología pueda escalar y ser comercializada también en mercados internacionales.
Apoyo PUCV
Este importante avance fue posible gracias al acompañamiento y apoyo de distintas unidades de la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación (VINCI) de la PUCV; entre ellas, el Consorcio Science Up, el proyecto InES I+D y la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, quienes han sido clave para fomentar la vinculación entre la academia y la industria.
Este hito se suma al alcanzado durante 2025, año en que se concretó –en el evento “Science Match Up: Describe tu Partner Tecnológico”– la firma del contrato de licencia entre la PUCV y la empresa farmacéutica Santepharma, un acuerdo estratégico que posibilitará la salida al mercado de esta tecnología.
Además, tanto el proceso de registro de marca, solicitud de la patente como la posterior transferencia tecnológica con Santepharma contaron con el apoyo técnico y estratégico de la OTL, quienes han sido clave para la gestión de propiedad intelectual.
María José Henríquez, directora ejecutiva de Science Up, señaló que: “Para Science Up, la obtención de esta patente es especialmente significativa ya que la Dra. Leda Guzmán ha sido parte activa del Consorcio a través de distintas iniciativas y programas. Ver cómo una línea de investigación avanza hacia una innovación con proyección de mercado refleja precisamente el tipo de impacto que buscamos impulsar desde Science Up y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso”.
Actualmente, la Dra. Leda Guzmán forma parte de la Red de Mentoras y del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico del Consorcio Science Up. Asimismo, se ha adjudicado fondos en distintos programas de Science Up, entre ellos “VincuLAB” en sus versiones 2024 y 2025, Rápida Implementación en sus versiones 2024 y 2025, e “Innova en el Aula” 2025, instancias que entregan herramientas, financiamiento y acompañamiento especializado para fortalecer proyectos de investigación aplicada y de innovación docente, respectivamente.
Finalmente, desde el Consorcio Science Up destacamos este tipo de logros, ya que reflejan extensos y rigurosos procesos de investigación, marcados por la perseverancia y el trabajo colaborativo, y que contribuyen de manera directa al fortalecimiento del ecosistema de innovación tanto a nivel regional como nacional.


Once textos de un máximo de 112 palabras conforman la nueva entrega de “11F en Breves”, iniciativa de Science Up que invitó a mujeres de la Usach a narrar sus experiencias y a construir en colectivo una memoria que amplíe los horizontes de niñas y jóvenes científicas.
Cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia convoca a relevar el rol de las mujeres en la generación de conocimiento y a visibilizar las brechas en los espacios STEM. En este marco, el Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up en la Universidad de Santiago de Chile presentó la versión 2026 de “11F en Breves”, iniciativa que reúne microrelatos escritos por estudiantes, docentes, académicas y egresadas de la Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología.
Una tercera edición que ofrece un recorrido íntimo y diverso por las trayectorias de mujeres en ciencia. A través de breves textos, se abordan desde las primeras chispas de curiosidad en la infancia hasta la consolidación de carreras en investigación, docencia, innovación y emprendimiento, poniendo en el centro la experiencia situada de ser mujer en la ciencia y el poder de la palabra para abrir camino a nuevas generaciones.
Las historias fueron publicadas el 11 de febrero de 2026 en las redes sociales del Consorcio Science Up y próximamente se transformarán en una muestra itinerante de gigantografías que buscará recorrer colegios y escuelas para inspirar a las nuevas generaciones, además de postales conmemorativas que serán entregadas en actividades en torno a la conmemoración del Día de la Mujer 2026 en la Usach.
La noche del terremoto
Aquella noche del 2010 le expliqué a mi nieta lo sucedido. Sin libros de ciencia, yo solo había vivido el terremoto del ‘60. Le expliqué que las placas debían acomodarse. Ella preguntaba el porqué de todo, hasta que me desarmó: ¿qué ocurre tras morir? No supe responder. Al crecer, sus dudas se complejizaron y terminó siendo ella quien me explicaba el mundo a mí. Eligió la física para entender el universo entero. Aunque aún le cuesta mi partida, hoy la miro sabiendo que sellamos un pacto: ella descifra los misterios del mundo, mientras que yo guardo el único secreto que nos quedó pendiente.
Giuliana Álvarez Caro
Estudiante de Ingeniería Física Usach
No dejé la bioquímica
La bioquímica me mostró temprano que el conocimiento necesita contexto para generar impacto. Sin estructuras, incentivos y decisión, muchas veces se queda en silencio. Salí del laboratorio no por falta de vocación, sino para ampliar su alcance. Hoy trabajo donde la ciencia se convierte en decisiones, políticas, negocios y soluciones concretas. Ser científica también es diseñar sistemas, traducir evidencia y tender puentes. Necesitamos más mujeres ampliando y redefiniendo lo que significa hacer ciencia.
Jovanka Trebotich Zúñiga
Egresada de Bioquímica Usach
Mentora Science Up
Coordinadora de Innovación Know Hub
Carrera de química
Ingresé a la carrera Licenciatura en Química, 25 alumnos, 12 mujeres. En segundo año quedé como única mujer en el curso. Esto no me angustió, al contrario, debía demostrar que teníamos la misma capacidad. En tercer año de carrera aprobé los cursos básicos, así que en el séptimo semestre tomé un curso electivo. Se llamaba productos naturales. Aísle desde la cáscara de un pomelo una sustancia química importante, la “naringina”. Fue toda una experiencia que me llevó a sentir que la carrera era lo que deseaba. Determinar la estructura química fue una experiencia que validó mi elección de la carrera. Una gran experiencia que marcó mi futuro.
María Angélica Rubio Campos
Académica de la Facultad de Química y Biología Usach
Te busqué, pero no estabas
Aún recuerdo el banco de madera de esas mesas con sillas pegadas, el olor a piso de madera encerado, mis compañeras y mi amiga, la Itu, sentada a mi lado. La profesora en la pizarra explicando algo que debíamos buscar en el libro de matemática con hojas de roneo, pero yo concentrada en mis propios pensamientos: ¿Dónde están ellas? ¿Dónde está el teorema matemático con nombre de mujer? Busqué en mi libro hoja por hoja. Encontré pequeñas biografías de hombres matemáticos… pero no te encontré. Mi amiga me despierta y me indica lo que debemos hacer para poder salir a recreo y jugar a las naciones.
Andrea Pinto Vergara
Docente del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación Usach
Nosotras en la ciencia
Ser mujer en ciencia no es solo una vocación, también es una experiencia situada. Única y particular, pero al mismo tiempo compartida. Aprendemos en espacios donde las oportunidades no siempre son iguales y donde debemos demostrar más para ser reconocidas por lo que sabemos y no solo por como nos vemos. Hacer ciencia implica observar y cuestionar la realidad, incluso la que nos atraviesa a nosotras mismas. Compartir nuestras historias permite construir una memoria colectiva, sumando semejanzas pero también diferencias, para ampliar las posibilidades a las niñas y jóvenes que hoy quieren imaginar su lugar en la ciencia.
Isidora Zapata Amengual
Estudiante de Analista en Computación Científica Usach
Vocación que nace jugando
Mi juego favorito era hacer clases a mis juguetes y mascotas. Usaba un pizarrón que mi papá hizo para mí. Hoy siento que ese juego me marcó a fuego. Lo llevo en la sangre. Veía a mis profesor@s con tanto respeto que pensaba: “ella es muy inteligente, me gusta su fuerza y carácter”. Miren las vueltas de la vida. Hoy hago clases de Química en la universidad. Desde el otro lado quiero decirte, querid@ estudiante: si alguna vez te llamamos la atención es con cariño. Buscamos que te desempeñes lo mejor posible y alcances tus sueños también.
Herna Barrientos Carvacho
Docente de la Facultad de Química y Biología Usach
Mi media naranja
En el colegio creí que la ciencia vivía en grandes laboratorios, pero mi historia comenzó mirando células de una hoja de quillay al microscopio. Ahí ocurrió la chispa: conocí mi media naranja científica. Desde entonces he avanzado paso a paso, con dudas, pero disfrutando el camino. Hoy estoy a punto de iniciar un doctorado en Química, algo que nunca imaginé posible. Ser mujer en la ciencia ha sido un proceso lento, pero cada vez más fuerte. Que nunca nos digan que no podemos: sí se puede.
Isadora Fuentealba Cortés
Estudiante de Magíster en Química Usach
Aprender sin miedo
Matefriendly nace del legado de mi padre. Él me enseñó desde niña a amar el aprendizaje y a no temerle al conocimiento. Aunque hoy ya no está conmigo, su enseñanza sigue viva en mí. A través de mi emprendimiento quiero compartir ese legado con niñas y niños, promoviendo el amor por aprender matemáticas desde la confianza, entendiendo que el error es parte del proceso y que aprender sin miedo es posible. Este 11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos la curiosidad, la valentía y el derecho a aprender con alegría.
Paula Valdebenito Vergara
Egresada de Ingeniería Matemática Usach
CEO Matefriendly
Finalizar Reunión
—Bueno, esa sería la clase de hoy. ¿Alguna duda? ¿Consulta?—.
—…—.
—¿Nada?—.
—…—.
—Bueno, entonces les enviaré la grabación de la clase por correo. Pueden cerrar su Zoom y… tengan buena tarde. Cuídense—.
Valentina Galarce Keidong
Estudiante de Doctorado en Biotecnología Usach
Refugio
Y si te contara que el mundo de la ciencia es un refugio para las mujeres, ¿me creerías? Un mundo donde no importa si tienes estrías, si no usas maquillaje, si decidiste ser madre o si tu nacionalidad es diferente. Un lugar donde es indiferente si una chica viste igual que la otra o llevan el mismo color, porque ambas llevan encima una bata blanca bien puesta, que les da voz, una voz que cada vez suena más fuerte, que permitió minimizar las brechas de género y nos dio nuestro lugar en el mundo… y ahora te pregunto a ti ¿serías parte de esa voz?
Maite Olivares Gianecchine
Estudiante de Licenciatura en Química Usach
Ser científica significa…
Ser científica significa tomar café todos los días. Ser científica es hacer cálculos, solo para que el resultado sea incoherente y volver a repetir todo el procedimiento buscando el error. Es leer muchos artículos que pueden ser útiles para la investigación. Significa aprender a lavar de verdad. Ser científica trae consigo mucha soledad, porque no todas las personas de alrededor entenderán qué implica pensar distinto. Pero incluso más allá de todo aquello, ser científica significa perseguir un sueño, siendo fiel al susurro interior de esa niña pequeña con una curiosidad infinita.
Eva Merino Navarrete
Estudiante de Química y Farmacia Usach
El taller, guiado por la experta en coaching Karina Batistelli, profundizó en los principales síntomas de este síndrome y entregó herramientas para su manejo y prevención.
Con el objetivo de generar espacios de reflexión y entregar herramientas para el desarrollo profesional de las mujeres en ciencia, mentees y mentoras de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) participaron en el taller denominado “Síndrome de la Impostora”, realizado en el marco de las actividades de la Red de Mentoras del Consorcio Science Up.
La jornada fue guiada por Karina Batistelli, doctora en Matemáticas por la Universidad de Córdoba y Máster Coach CEO de la Escuela Chilena de Coaching, quien abordó qué es el Síndrome de la Impostora, cuáles son sus principales síntomas y de qué manera puede manifestarse en la trayectoria académica y profesional de las mujeres, especialmente en áreas científicas, donde este fenómeno es más recurrente.
Durante el taller, se profundizó en el impacto que este síndrome tiene en la autoconfianza y la toma de decisiones, además de entregar herramientas prácticas para reconocerlo y prevenirlo. La instancia permitió a las participantes compartir experiencias y reflexionar acerca de los desafíos que enfrentan las mujeres en el área académica y científica.
Al respecto, Dina Beltrán, mentee PUCV y doctora en Biotecnología de la PUCV, señaló que el taller le permitió comprender de mejor manera las distintas manifestaciones del Síndrome de la Impostora y cómo estas influyen en su vida profesional: “El taller fue una instancia muy enriquecedora. La presentación interactiva realizada por Karina fue, sin duda, uno de los aspectos que más me gustó, ya que permitió generar un espacio cercano para conocer a los pares y compartir vivencias en torno al síndrome del impostor”.
“A nivel personal, me ayudó a identificar conductas propias de este síndrome que antes no reconocía. Además, el taller me entregó herramientas concretas para reconocer cuándo estoy atravesando un proceso asociado al síndrome. Si bien el síndrome es difícil de llevar y es más común de lo que creemos, resulta fundamental contar con herramientas que nos permitan identificarlo y abordarlo de manera consciente, fortaleciendo así nuestra confianza personal y profesional”, profundizó la profesional.
Con la realización de este taller, se da cierre al ciclo de talleres formativos dirigidos a las integrantes PUCV de la Red de Mentoras durante el año 2025, orientado al fortalecimiento de competencias clave en liderazgo femenino y en ámbitos de I+D+i+e.