Este proyecto de base científica, impulsado por un estudiante del Instituto de Física, busca facilitar el diagnóstico de enfermedades relacionadas con la alteración en la viscosidad sanguínea.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) obtuvo un nuevo logro en materia de propiedad intelectual con la concesión de la patente de invención para la tecnología Hemovisc®, un dispositivo capaz de medir de forma automatizada la viscosidad de la sangre.
Este proyecto de base científica nació en 2019 a partir de la tesis de magíster de Pablo Silva –actualmente Doctor en Ciencias Físicas de la PUCV–, desarrollada en conjunto con la Dra. Claudia Trejo, académica del Instituto de Física de la Facultad de Ciencias de la PUCV y directora del Laboratorio de Biorreología y Microfluídica PUCV. Desde entonces, ambos han trabajado en el desarrollo de esta tecnología, alcanzando un Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) de 4.
Para Pablo Silva, inventor de este dispositivo, este logro es el fruto de varios años de trabajo colaborativo: “Con la profesora Claudia Trejo recibimos esta noticia con mucha alegría porque ha sido un resultado de todo el esfuerzo que hemos realizado hasta ahora. Aprovechamos de agradecer a la OTL por su gran profesionalismo y al Consorcio Science Up”, mencionó Pablo Silva.
Hemovisc se proyecta como un apoyo al diagnóstico de enfermedades hematológicas, inflamatorias y coronarias, con miras a convertirse en una alternativa eficiente para el área médica gracias a su portabilidad, bajo costo de fabricación y la capacidad de entregar resultados en aproximadamente dos minutos.
“Sabemos que la tecnología actual aún sigue en TRL 4 y esperamos ampliar nuestra red de colaboración para poder llegar a obtener una tecnología más empaquetada y superar los cuellos de botella técnicos como el escalamiento de la manufactura de los chips microfluídicos”, concluyó el Doctor en Ciencias Físicas.
Para María José Henríquez, directora ejecutiva de Science Up, la obtención de dos patentes de la Facultad de Ciencias en una misma semana representa una señal muy positiva para el Consorcio y refleja el impacto del trabajo que se ha estado realizando, al promover el desarrollo de innovaciones con impacto social y con potencial de convertirse en productos comercializables.
“La obtención de esta patente refleja el enorme potencial que existe en la Facultad de Ciencias de la PUCV para generar innovación basada en investigación. Desde Science Up buscamos justamente acompañar estos procesos, apoyando a estudiantes e investigadores para que sus desarrollos puedan avanzar en madurez tecnológica y proyectarse hacia soluciones con impacto real en la sociedad”, añadió la directora ejecutiva de Science Up.
Apoyo PUCV
Desde sus primeras etapas de desarrollo, el proyecto Hemovisc ha contado con el apoyo de los gestores y profesionales del Consorcio Science Up y del Curauma Makerspace, quienes han brindado asesoría y acompañamiento al equipo mediante diversas actividades e iniciativas de Science Up.
Por un lado, la académica Claudia Trejo forma parte de la Red de Mentoras de Science Up y ha participado en distintas actividades del Consorcio a lo largo de los años, adjudicándose el año 2024 el “Programa de Rápida Implementación”, financiamiento que les permitió perfeccionar el sistema de inyección (succión) de la muestra de sangre y hacer estudios de repetibilidad para disminuir el volumen de muestra.
Por su parte, Pablo Silva participó en el Programa “Growing Up: Ejecuta tu Idea” en sus versiones 2022, 2023 y 2024, resultando ganador de la versión 2022. Asimismo, fue parte del Programa de Valorización de Tecnologías, iniciativa impulsada por Science Up y la OTL, enfocada en entregar herramientas y capacidades para la maduración y escalabilidad de proyectos con alto nivel de desarrollo.
Finalmente, el registro de la marca Hemovisc® en 2022, la solicitud de patente realizada en 2024, y la elaboración de un Manual de Uso de la Tecnología, se concretaron gracias a las gestiones de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento de la Universidad.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el Consorcio Science Up abrió un espacio de reflexión junto a seis mujeres científicas del área STEM pertenecientes a las Facultades de Ciencias de las universidades adscritas al proyecto (PUCV, UCN y Usach).
A través de sus miradas y experiencias, las académicas e investigadoras compartieron sus reflexiones sobre el rol de las mujeres en la ciencia en la actualidad, así como los desafíos y oportunidades que existen para seguir avanzando hacia espacios más equitativos en el ámbito científico.
Esta iniciativa busca visibilizar sus trayectorias y aportes, que hoy inspiran a nuevas generaciones de niñas y jóvenes interesadas en desarrollar su camino en las ciencias.
Dina Beltrán: Doctora en Biotecnología (PUCV-UTFSM)
“Creo que hoy en día el rol de la mujer en la ciencia es fundamental y se encuentra en constante expansión. Cada vez vemos a más mujeres apasionadas por la investigación, desarrollando estudios que marcan hitos y generan impacto en distintas áreas del conocimiento.
Desde mi perspectiva, también cumplimos un rol clave en la formación de nuevas generaciones, no solo como investigadoras, sino como referentes y mentoras. El compartir con otras científicas a través del programa Red de Mentoras Science Up me ha permitido fortalecer mis habilidades sociales y aumentar la confianza en mis conocimientos y en mi trabajo de investigación.
El rol actual de la mujer en la ciencia no se limita únicamente a la producción de conocimiento, sino que también implica una transformación cultural dentro de la comunidad científica, promoviendo una mayor equidad y una verdadera democratización del saber”.
Paulina Schmitt Rivera, Doctora en Microbiología y Parasitología y académica del Instituto de Biología de la PUCV:
“La participación de las mujeres en la ciencia es hoy más visible que nunca, pero su relevancia va más allá de una cuestión de representación. Desde mi experiencia como investigadora en ciencias marinas, su aporte se refleja no solo en la diversidad de miradas y enfoques, sino también en una forma de hacer ciencia más colaborativa e integradora, que enriquece el trabajo científico. Avanzar hacia una ciencia más equitativa no es solo una cuestión de justicia, sino también de calidad científica, porque integrar plenamente el talento de las mujeres amplía las preguntas de investigación y fortalece el trabajo colaborativo”.
“El rol de las mujeres en la ciencia tiene además un fuerte impacto intergeneracional. Muchas científicas asumimos naturalmente un rol formador, acompañando a nuestros equipos y construyendo comunidad entre investigadores/as y estudiantes. Al mismo tiempo, nos convertimos en referentes para niñas y jóvenes, ampliando sus expectativas sobre una posible trayectoria en la ciencia. Así, cada mujer en ciencia no solo genera conocimiento, sino que también abre camino a otras mujeres”.
Sabina Montoya Márquez, Magíster en Ciencias, Mención Química, Jefa de las Carreras Analista Químico y Química Industrial del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias de la UCN:
“Hoy más que nunca resulta fundamental visibilizar y fortalecer el rol de las mujeres en la ciencia. Durante mucho tiempo, las áreas científicas estuvieron principalmente dominadas por hombres; sin embargo, hoy comprendemos que la diversidad de miradas, experiencias y talentos es esencial para impulsar el avance del conocimiento y enfrentar los grandes desafíos de nuestra sociedad. La participación activa de las mujeres en la ciencia no solo contribuye al desarrollo del saber, sino que también enriquece la forma en que investigamos, colaboramos y construimos soluciones para el futuro“.
“Desde mi experiencia en la educación científica, el liderazgo académico y la formación de estudiantes, he tenido el privilegio de acompañar a muchas jóvenes en su descubrimiento por la ciencia. Ver cómo desarrollan pensamiento crítico, curiosidad y compromiso con su entorno es una de las mayores satisfacciones de mi labor. Es fundamental seguir generando espacios que inspiren a niñas y jóvenes a creer en su talento, a cuestionar, experimentar y atreverse a construir conocimiento. Siempre debemos transmitir que la ‘ciencia tiene cara de niña'”.
Fadia Tala González, Doctora en Ciencias Mención Botánica, Directora del Departamento de Biología Marina de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN:
“Es difícil imaginar el desarrollo científico sin la participación de las mujeres. Aunque en sus inicios fueron invisibilizadas, hoy están cada vez más presentes y realizan grandes contribuciones. Su participación enriquece los espacios de investigación, aporta diversidad y abre nuevas oportunidades en la formulación de preguntas, en la búsqueda de soluciones, ayudando a evitar sesgos de género en la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento”.
“Uno de los grandes desafíos es visibilizar aún más la presencia de mujeres en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que permitirá inspirar a nuevas generaciones de científicas y emprendedoras, mostrándoles que pueden llegar tan lejos como se lo propongan, confiando en sus capacidades y habilidades. Deseo que la ciencia avance sin brechas, que la igualdad de oportunidades se haga costumbre”.
Daniela Soto Soto, Doctora en Ciencias con especialidad en Matemática Educativa, subdirectora de Vinculación con el Medio del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación de la Usach, jefa de carrera de Pedagogía en Matemática y Computación de la Usach y coordinadora del Eje LPF Science Up de la Facultad de Ciencia de la Usach.
“Para el desarrollo del conocimiento necesitamos una reflexión crítica permanente: desde dónde, para quiénes y quiénes construyen ese conocimiento. En ese sentido, las mujeres científicas son fundamentales, porque su presencia no solo amplía las preguntas que se hacen, sino que también cuestiona las epistemologías y las direcciones que históricamente han guiado la ciencia. Su experiencia muestra que el conocimiento no es neutro y que, cuando quedan fuera ciertas voces, también quedan fuera ciertos problemas y soluciones posibles”.
“Por eso, hoy es tan importante exigir miradas más pluralistas y situadas de la ciencia, donde las mujeres científicas puedan desarrollar su quehacer sin tener que adaptarse a modelos que las excluyeron por décadas. Lo mismo ocurre con otras minorías históricamente marginadas de la construcción del conocimiento: su participación transforma la ciencia y la acerca a una sociedad más justa e inclusiva”.
Karen Manquián Cerda, Doctora en Ciencias de Recursos Naturales, jefa de carrera del Técnico Universitario en Análisis Químico y Físico de la Usach y coordinadora del Eje LPF Science Up de la Facultad de Química y Biología de la Usach.
“La importancia de las científicas hoy no está solo en su aporte al conocimiento, sino también en lo que representan socialmente. Ellas visibilizan problemáticas que por mucho tiempo fueron ignoradas y aportan diversidad de voces en los equipos, lo que permite preguntas, métodos y soluciones más inclusivos y sensibles a las necesidades de la sociedad”.
“Hace veinte años, muchas investigadoras trabajaban en contextos donde se cuestionaba su compromiso si decidían ser madres y se evaluaba su calidad científica desde estereotipos de género. Hoy, aunque persisten barreras, esos discursos ya no son socialmente aceptables y han sido interpelados por las propias científicas y por nuevas generaciones de estudiantes”.
“Las mujeres que hoy enseñan, investigan y acompañan a otras se vuelven referentes concretos. Muestran que no hay una única forma de ser científica y que lo que debe estar en discusión no es la calidad de su trabajo, sino las barreras que siguen intentando limitarlo”.
Se espera que, en el corto plazo, el producto inicie su salida al mercado a través de un plan piloto de distribución con la empresa Santepharma.
Un gran hito logró recientemente la Dra. Leda Guzmán, académica del Instituto de Química de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, al obtener la patente de invención de Ayen®, un innovador gel dental formulado a partir de saponinas extraídas del quillay, que presenta propiedades anti cariogénicas y anti fúngicas, y que se proyecta como una alternativa natural y sostenible para el cuidado de la salud bucal.
“Me siento feliz porque es un logro compartido con los alumnos, un logro de mi laboratorio, de la gente que trabajó conmigo en eso”, indicó la académica, mencionando entre ellos al odontólogo de la Universidad Andrés Bello, Manuel Gajardo, experto en salud dental, y al equipo que forma parte de la invención: María Fernanda Argaluza, Cristóbal Balada, Valentina Díaz y María José Marchant.
En esa línea, la académica destacó que esta tecnología surgió a partir de la tesis de doctorado (Biotecnología) de la estudiante María Fernanda Argaluza, marcando un precedente en el programa al materializar una invención. “Es una buena señal (la patente) para que los alumnos vean que pueden impulsar una invención, crear algo que no está en el mercado y que solucione un problema real”.
Los próximos pasos de Ayen, según explicó la Dra. Leda Guzmán, consideran lanzar el producto al mercado en el corto plazo mediante un piloto de distribución de muestras en farmacias y centros odontológicos, junto con una estrategia de difusión. Asimismo, a futuro, el equipo espera que esta tecnología pueda escalar y ser comercializada también en mercados internacionales.
Apoyo PUCV
Este importante avance fue posible gracias al acompañamiento y apoyo de distintas unidades de la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación (VINCI) de la PUCV; entre ellas, el Consorcio Science Up, el proyecto InES I+D y la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, quienes han sido clave para fomentar la vinculación entre la academia y la industria.
Este hito se suma al alcanzado durante 2025, año en que se concretó –en el evento “Science Match Up: Describe tu Partner Tecnológico”– la firma del contrato de licencia entre la PUCV y la empresa farmacéutica Santepharma, un acuerdo estratégico que posibilitará la salida al mercado de esta tecnología.
Además, tanto el proceso de registro de marca, solicitud de la patente como la posterior transferencia tecnológica con Santepharma contaron con el apoyo técnico y estratégico de la OTL, quienes han sido clave para la gestión de propiedad intelectual.
María José Henríquez, directora ejecutiva de Science Up, señaló que: “Para Science Up, la obtención de esta patente es especialmente significativa ya que la Dra. Leda Guzmán ha sido parte activa del Consorcio a través de distintas iniciativas y programas. Ver cómo una línea de investigación avanza hacia una innovación con proyección de mercado refleja precisamente el tipo de impacto que buscamos impulsar desde Science Up y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso”.
Actualmente, la Dra. Leda Guzmán forma parte de la Red de Mentoras y del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico del Consorcio Science Up. Asimismo, se ha adjudicado fondos en distintos programas de Science Up, entre ellos “VincuLAB” en sus versiones 2024 y 2025, Rápida Implementación en sus versiones 2024 y 2025, e “Innova en el Aula” 2025, instancias que entregan herramientas, financiamiento y acompañamiento especializado para fortalecer proyectos de investigación aplicada y de innovación docente, respectivamente.
Finalmente, desde el Consorcio Science Up destacamos este tipo de logros, ya que reflejan extensos y rigurosos procesos de investigación, marcados por la perseverancia y el trabajo colaborativo, y que contribuyen de manera directa al fortalecimiento del ecosistema de innovación tanto a nivel regional como nacional.


Once textos de un máximo de 112 palabras conforman la nueva entrega de “11F en Breves”, iniciativa de Science Up que invitó a mujeres de la Usach a narrar sus experiencias y a construir en colectivo una memoria que amplíe los horizontes de niñas y jóvenes científicas.
Cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia convoca a relevar el rol de las mujeres en la generación de conocimiento y a visibilizar las brechas en los espacios STEM. En este marco, el Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up en la Universidad de Santiago de Chile presentó la versión 2026 de “11F en Breves”, iniciativa que reúne microrelatos escritos por estudiantes, docentes, académicas y egresadas de la Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología.
Una tercera edición que ofrece un recorrido íntimo y diverso por las trayectorias de mujeres en ciencia. A través de breves textos, se abordan desde las primeras chispas de curiosidad en la infancia hasta la consolidación de carreras en investigación, docencia, innovación y emprendimiento, poniendo en el centro la experiencia situada de ser mujer en la ciencia y el poder de la palabra para abrir camino a nuevas generaciones.
Las historias fueron publicadas el 11 de febrero de 2026 en las redes sociales del Consorcio Science Up y próximamente se transformarán en una muestra itinerante de gigantografías que buscará recorrer colegios y escuelas para inspirar a las nuevas generaciones, además de postales conmemorativas que serán entregadas en actividades en torno a la conmemoración del Día de la Mujer 2026 en la Usach.
La noche del terremoto
Aquella noche del 2010 le expliqué a mi nieta lo sucedido. Sin libros de ciencia, yo solo había vivido el terremoto del ‘60. Le expliqué que las placas debían acomodarse. Ella preguntaba el porqué de todo, hasta que me desarmó: ¿qué ocurre tras morir? No supe responder. Al crecer, sus dudas se complejizaron y terminó siendo ella quien me explicaba el mundo a mí. Eligió la física para entender el universo entero. Aunque aún le cuesta mi partida, hoy la miro sabiendo que sellamos un pacto: ella descifra los misterios del mundo, mientras que yo guardo el único secreto que nos quedó pendiente.
Giuliana Álvarez Caro
Estudiante de Ingeniería Física Usach
No dejé la bioquímica
La bioquímica me mostró temprano que el conocimiento necesita contexto para generar impacto. Sin estructuras, incentivos y decisión, muchas veces se queda en silencio. Salí del laboratorio no por falta de vocación, sino para ampliar su alcance. Hoy trabajo donde la ciencia se convierte en decisiones, políticas, negocios y soluciones concretas. Ser científica también es diseñar sistemas, traducir evidencia y tender puentes. Necesitamos más mujeres ampliando y redefiniendo lo que significa hacer ciencia.
Jovanka Trebotich Zúñiga
Egresada de Bioquímica Usach
Mentora Science Up
Coordinadora de Innovación Know Hub
Carrera de química
Ingresé a la carrera Licenciatura en Química, 25 alumnos, 12 mujeres. En segundo año quedé como única mujer en el curso. Esto no me angustió, al contrario, debía demostrar que teníamos la misma capacidad. En tercer año de carrera aprobé los cursos básicos, así que en el séptimo semestre tomé un curso electivo. Se llamaba productos naturales. Aísle desde la cáscara de un pomelo una sustancia química importante, la “naringina”. Fue toda una experiencia que me llevó a sentir que la carrera era lo que deseaba. Determinar la estructura química fue una experiencia que validó mi elección de la carrera. Una gran experiencia que marcó mi futuro.
María Angélica Rubio Campos
Académica de la Facultad de Química y Biología Usach
Te busqué, pero no estabas
Aún recuerdo el banco de madera de esas mesas con sillas pegadas, el olor a piso de madera encerado, mis compañeras y mi amiga, la Itu, sentada a mi lado. La profesora en la pizarra explicando algo que debíamos buscar en el libro de matemática con hojas de roneo, pero yo concentrada en mis propios pensamientos: ¿Dónde están ellas? ¿Dónde está el teorema matemático con nombre de mujer? Busqué en mi libro hoja por hoja. Encontré pequeñas biografías de hombres matemáticos… pero no te encontré. Mi amiga me despierta y me indica lo que debemos hacer para poder salir a recreo y jugar a las naciones.
Andrea Pinto Vergara
Docente del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación Usach
Nosotras en la ciencia
Ser mujer en ciencia no es solo una vocación, también es una experiencia situada. Única y particular, pero al mismo tiempo compartida. Aprendemos en espacios donde las oportunidades no siempre son iguales y donde debemos demostrar más para ser reconocidas por lo que sabemos y no solo por como nos vemos. Hacer ciencia implica observar y cuestionar la realidad, incluso la que nos atraviesa a nosotras mismas. Compartir nuestras historias permite construir una memoria colectiva, sumando semejanzas pero también diferencias, para ampliar las posibilidades a las niñas y jóvenes que hoy quieren imaginar su lugar en la ciencia.
Isidora Zapata Amengual
Estudiante de Analista en Computación Científica Usach
Vocación que nace jugando
Mi juego favorito era hacer clases a mis juguetes y mascotas. Usaba un pizarrón que mi papá hizo para mí. Hoy siento que ese juego me marcó a fuego. Lo llevo en la sangre. Veía a mis profesor@s con tanto respeto que pensaba: “ella es muy inteligente, me gusta su fuerza y carácter”. Miren las vueltas de la vida. Hoy hago clases de Química en la universidad. Desde el otro lado quiero decirte, querid@ estudiante: si alguna vez te llamamos la atención es con cariño. Buscamos que te desempeñes lo mejor posible y alcances tus sueños también.
Herna Barrientos Carvacho
Docente de la Facultad de Química y Biología Usach
Mi media naranja
En el colegio creí que la ciencia vivía en grandes laboratorios, pero mi historia comenzó mirando células de una hoja de quillay al microscopio. Ahí ocurrió la chispa: conocí mi media naranja científica. Desde entonces he avanzado paso a paso, con dudas, pero disfrutando el camino. Hoy estoy a punto de iniciar un doctorado en Química, algo que nunca imaginé posible. Ser mujer en la ciencia ha sido un proceso lento, pero cada vez más fuerte. Que nunca nos digan que no podemos: sí se puede.
Isadora Fuentealba Cortés
Estudiante de Magíster en Química Usach
Aprender sin miedo
Matefriendly nace del legado de mi padre. Él me enseñó desde niña a amar el aprendizaje y a no temerle al conocimiento. Aunque hoy ya no está conmigo, su enseñanza sigue viva en mí. A través de mi emprendimiento quiero compartir ese legado con niñas y niños, promoviendo el amor por aprender matemáticas desde la confianza, entendiendo que el error es parte del proceso y que aprender sin miedo es posible. Este 11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos la curiosidad, la valentía y el derecho a aprender con alegría.
Paula Valdebenito Vergara
Egresada de Ingeniería Matemática Usach
CEO Matefriendly
Finalizar Reunión
—Bueno, esa sería la clase de hoy. ¿Alguna duda? ¿Consulta?—.
—…—.
—¿Nada?—.
—…—.
—Bueno, entonces les enviaré la grabación de la clase por correo. Pueden cerrar su Zoom y… tengan buena tarde. Cuídense—.
Valentina Galarce Keidong
Estudiante de Doctorado en Biotecnología Usach
Refugio
Y si te contara que el mundo de la ciencia es un refugio para las mujeres, ¿me creerías? Un mundo donde no importa si tienes estrías, si no usas maquillaje, si decidiste ser madre o si tu nacionalidad es diferente. Un lugar donde es indiferente si una chica viste igual que la otra o llevan el mismo color, porque ambas llevan encima una bata blanca bien puesta, que les da voz, una voz que cada vez suena más fuerte, que permitió minimizar las brechas de género y nos dio nuestro lugar en el mundo… y ahora te pregunto a ti ¿serías parte de esa voz?
Maite Olivares Gianecchine
Estudiante de Licenciatura en Química Usach
Ser científica significa…
Ser científica significa tomar café todos los días. Ser científica es hacer cálculos, solo para que el resultado sea incoherente y volver a repetir todo el procedimiento buscando el error. Es leer muchos artículos que pueden ser útiles para la investigación. Significa aprender a lavar de verdad. Ser científica trae consigo mucha soledad, porque no todas las personas de alrededor entenderán qué implica pensar distinto. Pero incluso más allá de todo aquello, ser científica significa perseguir un sueño, siendo fiel al susurro interior de esa niña pequeña con una curiosidad infinita.
Eva Merino Navarrete
Estudiante de Química y Farmacia Usach
El taller, guiado por la experta en coaching Karina Batistelli, profundizó en los principales síntomas de este síndrome y entregó herramientas para su manejo y prevención.
Con el objetivo de generar espacios de reflexión y entregar herramientas para el desarrollo profesional de las mujeres en ciencia, mentees y mentoras de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) participaron en el taller denominado “Síndrome de la Impostora”, realizado en el marco de las actividades de la Red de Mentoras del Consorcio Science Up.
La jornada fue guiada por Karina Batistelli, doctora en Matemáticas por la Universidad de Córdoba y Máster Coach CEO de la Escuela Chilena de Coaching, quien abordó qué es el Síndrome de la Impostora, cuáles son sus principales síntomas y de qué manera puede manifestarse en la trayectoria académica y profesional de las mujeres, especialmente en áreas científicas, donde este fenómeno es más recurrente.
Durante el taller, se profundizó en el impacto que este síndrome tiene en la autoconfianza y la toma de decisiones, además de entregar herramientas prácticas para reconocerlo y prevenirlo. La instancia permitió a las participantes compartir experiencias y reflexionar acerca de los desafíos que enfrentan las mujeres en el área académica y científica.
Al respecto, Dina Beltrán, mentee PUCV y doctora en Biotecnología de la PUCV, señaló que el taller le permitió comprender de mejor manera las distintas manifestaciones del Síndrome de la Impostora y cómo estas influyen en su vida profesional: “El taller fue una instancia muy enriquecedora. La presentación interactiva realizada por Karina fue, sin duda, uno de los aspectos que más me gustó, ya que permitió generar un espacio cercano para conocer a los pares y compartir vivencias en torno al síndrome del impostor”.
“A nivel personal, me ayudó a identificar conductas propias de este síndrome que antes no reconocía. Además, el taller me entregó herramientas concretas para reconocer cuándo estoy atravesando un proceso asociado al síndrome. Si bien el síndrome es difícil de llevar y es más común de lo que creemos, resulta fundamental contar con herramientas que nos permitan identificarlo y abordarlo de manera consciente, fortaleciendo así nuestra confianza personal y profesional”, profundizó la profesional.
Con la realización de este taller, se da cierre al ciclo de talleres formativos dirigidos a las integrantes PUCV de la Red de Mentoras durante el año 2025, orientado al fortalecimiento de competencias clave en liderazgo femenino y en ámbitos de I+D+i+e.

En ambas jornadas, que contaron con la participación de representantes de UCN, PUCV y Usach, se analizaron los avances 2025, así como también los desafíos y oportunidades para la planificación 2026 de cada Eje; iniciándose además, una prospección de lo que será la siguiente Etapa de Consolidación del Consorcio.
El pasado lunes 19 y martes 20 de enero tuvo lugar en Viña del Mar, el quinto Encuentro Anual del Consorcio Science Up, el que congregó a cerca de 40 académicos/as, autoridades universitarias, coordinadores y profesionales de cada casa de estudios adscrita a Science Up (PUCV, UCN y Usach).
En la primera jornada, cada Eje profundizó en las actividades realizadas durante el año 2025, visibilizando el rendimiento de los indicadores ANID y proponiendo una ruta de trabajo que guiará el año 2026.
Asimismo, María José Henríquez, directora Ejecutiva y coordinadora general del Consorcio, presentó la Memoria 2021-2025, con los principales hitos del año, destacando la magnitud de la comunidad beneficiaria de Science Up, tanto de estudiantes como de académicos/as; cuantificando el impacto que ha significado este proyecto en las facultades de ciencias, luego de cinco años de ejecución del Consorcio.
Durante el Encuentro, la directora ejecutiva comentó que: “Este año tenemos que ejecutar y cumplir nuestro Plan Estratégico al igual que cada año, pero, además, debemos anticiparnos y comenzar a trabajar para la consolidación de este proyecto en cada una de nuestras universidades. Este encuentro anual, constituye un espacio para reflexionar en conjunto sobre las proyecciones de cada universidad para el período siguiente de consolidación, enfocados en el impacto del proyecto y en lo que cada universidad espera que sea Science Up en el futuro, dentro de sus propios planes de trabajo institucionales”.
En la oportunidad, académicos/as y autoridades aportaron sus visiones sobre las iniciativas realizadas, quienes además abordaron los desafíos y oportunidades para continuar fortaleciendo el cumplimiento de los objetivos del proyecto Ciencia 2030, con miras a la Etapa de Consolidación 2027-2030.
El vicerrector de Investigación, Creación e Innovación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Luis Mercado, indicó que: “La importancia de esta reunión en particular es clave para revisar todos los logros alcanzados y ver cómo cada una de nuestras universidades va a enfrentar una etapa de consolidación”. Asimismo, se refirió a los avances que Science Up ha logrado en las facultades de Ciencias, entre ellas, impulsar una cultura de emprendimiento e innovación en las y los estudiantes. “Los principales avances que se ven, por una parte, es la consolidación de aquellos programas que han sido más exitosos, y que apuntan a poder desarrollar competencias de i+e en estudiantes de nuestras universidades y particularmente en las facultades de ciencias”.
Por su parte, Alfonso Urzúa, vicerrector de Investigación y Desarrollo Tecnológico la Universidad Católica del Norte (UCN), expresó optimismo frente a lo expuesto durante el Encuentro, destacando el crecimiento y evolución de los Ejes, los cuales se han posicionado estos últimos años, añadiendo que “esto es un gran avance y una muestra de cómo las ciencias se pueden ir insertando y se van desarrollando sobre todo en el campo de la investigación, innovación y el emprendimiento. Nos vamos con muchas expectativas de lo que se viene porque la próxima etapa es una de consolidación”, haciendo énfasis en la importancia del trabajo colaborativo entre las tres universidades.
La decana subrogante de la Facultad de Ciencia Usach, Galina García, mencionó que: “En cuanto al impacto del Consorcio, creo que ha crecido mucho, por ejemplo, los mismos jefes de carrera se han ido interesando más en participar en las actividades, en conocer y apoyar sobre todo a los estudiantes para que puedan participar en las actividades que tenemos. Ha sido super importante esta etapa, no solamente para generar conocimiento sobre i+e, sino que además para integrar todo este conocimiento como un quehacer propio de las facultades de ciencias en la etapa de consolidación”.
Luis del Campo Conejeros, director de Science Up UCN y decano de la Facultad de Ciencias, tras años de operación del Consorcio, destaca la aceptación y adopción de la cultura Science Up en las facultades adscritas y también en estudiantes, incluyendo el mejoramiento de la infraestructura. “Este año debemos culminar Science Up de la mejor forma posible y tratar de que queden instalados todos estos aprendizajes, la infraestructura y sobre todo la cultura Science Up”, añadió.
Nicolás Mora, gestor de Creatividad e Innovación de Science Up PUCV, comentó que a lo largo de los años ha visibilizado un gran avance en cuanto a la adopción de la cultura de emprendimiento: “Creo que uno de los avances más importantes que se ha dado en este tiempo de ejecución de Science Up ha tenido que ver con precisamente el cambio de mentalidad o de visión que se tiene sobre la innovación y el emprendimiento. Hoy en día ha cambiado al menos un poco eso, la balanza se ha ido equilibrando un poco más. Tiene que ver con todo el trabajo de difusión que se ha hecho en el proyecto, los mismos espacios implementados, etc. A nivel de estudiantes también se nota mucho más interés”.
Vania Riquelme, profesional del Eje de Liderazgo y Participación Femenina (LPF), también se sumó al balance, reflexionando sobre la transformación de las facultades: “Podemos dar cuenta de un compromiso sostenido con la equidad de género en torno a la promoción de acciones que fomenten la inclusión y liderazgo femenino en las facultades de ciencias, que se materializa no solamente en la promoción de iniciativas que han aumentado a lo largo del tiempo las tasas de participación en investigación, innovaciones, emprendimientos de base científica tecnológica de estudiantes, investigadoras y académicas; sino también, este compromiso se materializa en la búsqueda permanente y sistemática por la transformación cultural de nuestras facultades”.
Daniela Soto, académica y coordinadora del Eje LPF en Usach, añadió que: “Creo que desde el Eje LPF hemos desarrollado un trabajo sistemático que nos ha permitido impactar en la ciudadanía, no solo a nivel interno de las universidades sino que además, en las escuelas, desarrollando capacidades tempranas sobre todo favoreciendo a las comunidades diversas, pensando en que tenemos que formar más científicas para el desarrollo de nuestro país”.
Premiación Growing Up: Ejecuta tu Idea 2025
Adicionalmente, durante el segundo día de encuentro se llevó a cabo la Premiación del Concurso Pitch del Programa Growing Up: Ejecuta tu Idea 2025, instancia que contó con la participación de los cuatro proyectos de la PUCV y Usach ganadores:
Daniela Gómez, ganadora del Concurso Pitch, expresó que: “La tercera es la vencida. Después de muchos intentos con mi equipo pudimos ganar el programa Growing Up. Sinceramente estoy muy sorprendida porque hay muchos equipos muy buenos, no tan solo de la Universidad de Santiago, sino también de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Así que estoy muy agradecida de poder haber ganado y también de compartir con los demás equipos ganadores y poder compartir ideas con ellos”.
Además, por primera vez, Science Up entregó el reconocimiento de “Proyecto Destacado Growing Up: Ejecuta tu Idea” a dos equipos que participaron de forma integral durante el programa, demostrando un alto compromiso.
Los proyectos que recibieron esta distinción fueron:
El estudiante Matías Baigorria señaló que como equipo estaban muy felices por recibir este reconocimiento: “El programa fue de mucha ayuda para el desarrollo del proyecto, en especial por todas las mentorías que se otorgaron. Hay mucha retroalimentación entre nosotros como equipo, en especial porque somos de carreras distintas, y muchos conocimientos van, en mi caso, desde lo médico y lo que va enfocado en el paciente, y Eimy ve lo técnico, los materiales, la resistencia de ellos; encuentro que nos complementamos bien”.
Por su parte, Eimy Díaz, mencionó que esperan seguir trabajando en el proyecto este 2026: “Estoy muy contenta con este reconocimiento, en estos cinco meses que llevamos, nuestro proyecto ha crecido de manera exponencial. Me siento orgullosa de nosotros. A futuro trataremos de hacer pruebas en contextos reales, ya que al ser un proyecto con mecanismos médicos, tiene que tener una validación apropiada para poder salir al mercado”.
Pamela Morales comentó que: “Estamos muy agradecidos, es la primera vez que participamos en el Growing Up y estamos super felices por esta premiación. Santiago no pudo asistir, pero juntos somos un equipo que hemos tenido este proyecto desde marzo del 2025 y el fondo nos ayudó a tener más fungibles, a sacar el proyecto de un TRL 2 a un TRL 3. A futuro estamos relacionándonos con el Programa Despega Usach para que nuestro proyecto tenga una base y más fondos. Incluso ya tuvimos una mesa técnica que fue muy favorable”.
Catálogo de Capacidades
Finalmente, durante la jornada, Sofía Cuevas, profesional del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico, presentó el Catálogo de Capacidades, un documento de más de 150 páginas que sistematiza y sintetiza las capacidades disponibles en I+D aplicada de las facultades de ciencias adscritas a Science Up.
Este documento tiene como propósito fortalecer la articulación entre la academia y el entorno socioeconómico, tanto público como privado. Para ello, reúne información detallada sobre 110 laboratorios, el equipamiento con el que cuentan los espacios Maker, los recursos humanos de cerca de 400 docentes, organizados estratégicamente en 11 disciplinas.
Se espera realizar el lanzamiento oficial del Catálogo de Capacidades durante la semana de la Creatividad y la Innovación, en el mes de abril de 2026.












El encuentro reunió de forma online a las participantes de la Red de Mentoras del Consorcio para el cierre anual que buscó reflexionar sobre la trayectoria de mujeres en áreas STEM.
El pasado jueves 15 de enero se realizó el 3° Encuentro Consorciado correspondiente al Cierre Anual de la Red de Mentoras de Science Up, donde se buscó reflexionar sobre la trayectoria histórica de mujeres en la ciencia a través del taller “Trayectorias de Mujeres en STEM: género, agencia e investigación con perspectiva de género”, dictado por María Paz Gómez Arízaga, Doctora en Educación Especial y psicóloga de formación.
Yamile Molina Merino, Gestora del Eje de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up UCN, explicó que este encuentro tuvo por finalidad “poder trabajar con las experiencias y vivencias de cada una de las participantes de la red frente a situaciones en contextos STEM y poder identificar y debatir sobre violencia simbólica o expresiones de desigualdad en la cotidianidad ”, además de trabajar en el fortalecimiento de la Red a través de la identificación de herramientas para ampliar y fortalecer la capacidad de acción de las participantes en su entorno.
En tanto, durante la jornada se realizó el Taller “Trayectorias de Mujeres en STEM: género, agencia e investigación con perspectiva de género”, a cargo de la Dra. María Paz Gómez, que abordó trayectorias de mujeres en áreas STEM desde una perspectiva de género, identificando barreras estructurales, sesgos y microagresiones que afectan en la formación y permanencia en la ciencia.
Luego, se realizaron actividades que permitieron obtener herramientas para reconocer estas dinámicas y generar estrategias para trayectorias más equitativas y sostenibles en la ciencia. “A través de viñetas, trabajo colaborativo y dinámicas participativas, se promovió una lectura crítica de situaciones habituales en contextos académicos y de investigación”, explicó Gómez.
Para el año 2026, el Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio, continuará realizando actividades para el fortalecimiento y ampliación de la Red de Mentoras, por lo que se realiza una invitación a ser parte de esta importante Red colaborativa de académicas investigadoras de las facultades adscritas a Science Up.
El encuentro congregó a más de 20 investigadores e investigadoras de la universidad a través del Programa Link Up, que buscó fortalecer la colaboración entre ambas sedes y proyectar nuevas líneas de investigación.
Con gran participación de académicas y académicos de distintas unidades, los días 12 y 13 de enero se desarrolló el encuentro Link Up en la Universidad Católica del Norte, Campus Guayacán, donde se realizaron diversas actividades que permitieron fortalecer la articulación inter-sede, generar sinergias y promover el desarrollo de proyectos de investigación colaborativos e interdisciplinarios para avanzar en soluciones conjuntas a desafíos territoriales, locales y globales.
El encuentro Link Up, que reunió a más de 20 académicos y académicas de la Casa Central y del Campus Guayacán, es desarrollado por el Consorcio Science Up en colaboración con el Proyecto Impulsa CTCI (InES I+D) de la Universidad Católica del Norte, ambas iniciativas impulsadas por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Sobre el evento, el Dr. Luis Del Campo Conejeros, Director del Consorcio Science Up y Decano de la Facultad de Ciencias, destacó el valor de esta instancia “en esta etapa, lo más importante es lograr que investigadores de ambas sedes se reúnan y comiencen a elaborar proyectos en conjunto. En ese sentido, vamos por muy buen camino, porque ya contamos con académicos de Antofagasta y Coquimbo trabajando y presentando proyectos. Esperamos que el próximo encuentro tenga el mismo éxito que el desarrollado durante estos dos días en Coquimbo”.
Durante las dos jornadas, las y los participantes fueron parte de diversas dinámicas participativas, entre las que destacaron el Taller de Técnicas de Oratoria, el Taller de Inteligencia Artificial para Presentaciones y Divulgación, y un Taller de Divulgación Científica con Enfoque de Género, enfocados en potenciar habilidades transversales claves para la investigación contemporánea.
Asimismo, se realizaron recorridos por espacios estratégicos del ecosistema de investigación e innovación del campus, como la Escuela de Ingeniería y Tachi Innovación Viva, el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Algas y Otros Recursos Biológicos (CIDTA), el Laboratorio Biomaker y la Facultad de Ciencias del Mar, permitiendo a las y los académicos conocer de primera fuente las capacidades, infraestructura y líneas de trabajo de cada unidad.
Por su parte, la Dra. Paola Chandía Parra, Secretaria de Investigación de Sede, relevó la importancia de la colaboración interterritorial “tener dos territorios con similitudes, pero también con diferencias, nos permite complementar el trabajo investigativo. Como institución, lo primero que debemos hacer es apoyar esta asociación entre académicos, con el objetivo de aumentar los indicadores de productividad científica y, al mismo tiempo, generar ideas y soluciones que respondan a desafíos locales, territoriales y globales”.
El encuentro culminó con la presentación pitch de proyectos de investigación, desarrollados colaborativamente durante el primer día del encuentro. Este espacio facilitó un intercambio dinámico de ideas y la retroalimentación entre pares.
Durante el primer semestre de 2026, se desarrollará un segundo encuentro presencial Link Up, el que permitirá dar continuidad a las iniciativas surgidas en esta primera instancia, profundizar la colaboración inter-sede y avanzar en la consolidación de proyectos de investigación conjunta que fortalezcan el impacto científico y territorial de la Universidad Católica del Norte.
Los proyectos enfrentan desafíos actuales en diversas áreas estratégicas, proponiendo soluciones innovadoras con impacto social, productivo y ambiental.
El programa “Growing Up: Ejecuta tu Idea” impulsa a las y los estudiantes de las Facultades de Ciencias adscritas a Science Up a desarrollar ideas y proyectos de emprendimiento científico-tecnológico, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.
En ese sentido, en la convocatoria 2025, los 31 proyectos adjudicados abordaron problemáticas de distintas áreas, entre ellas; educación, medio ambiente, agricultura, alimentación y tecnología, incorporando enfoques innovadores que buscan generar soluciones con impacto social, productivo y ambiental.
El programa, impulsado a través del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico, no solo entrega financiamiento, sino que también acompaña y fortalece estas propuestas mediante una serie de talleres de adquisición de capacidades, enfocados en la maduración y validación de ideas de emprendimiento.
Uno de estos proyectos corresponde a Isidora Zapata, estudiante de la carrera de Analista en Computación Científica de la Usach, quien, además, participó en la primera etapa del Programa “Cuéntanos tu Idea” durante el primer semestre de 2025.
“Encuentro genial estas oportunidades para los estudiantes, porque te conectan con otras personas en el ámbito del emprendimiento tecnológico. Que se den estas instancias, donde todos pueden participar y van aprendiendo (Growing Up: Cuéntanos tu idea), y que luego te den la opción de financiar tu proyecto (Growing Up: Ejecuta tu idea), siendo personas como yo, que voy en segundo año, es increíble. Uno puede ver lo capaz que es para hacer proyectos que ayuden a las personas”, mencionó la estudiante.
Por parte de la PUCV, Rosa Franco, estudiante de Pedagogía en Física de la PUCV y directora del proyecto “Donde nazca la ciencia”, señaló que el ciclo de talleres fue valioso para su futuro como profesora.
“Me llevo muchos conocimientos del área empresarial, desde dónde buscar información, cómo planificar las acciones del proyecto, dónde conseguir financiamiento, cómo prototipar, cómo vender mi idea, entre otras cosas. Muy necesarias para cualquier proyecto. Luego de estos talleres soy capaz de conducir con conocimientos claros el avance de nuestro proyecto de trabajo”, añadió la estudiante.
Además, la estudiante valoró la entrega de financiamiento: “Me parece súper bueno este tipo de instancias para poder financiar ideas y proyectos que van en pro del desarrollo de las ciencias y la tecnología, lo que tiene un impacto en el desarrollo nacional”, finalizó la estudiante.
De esta manera, Science Up reafirma su compromiso con la formación temprana en innovación y emprendimiento científico-tecnológico, fortaleciendo capacidades en estudiantes y contribuyendo al desarrollo de soluciones con impacto positivo para la sociedad.

