Durante el mes de octubre, la Universidad Católica del Norte (UCN) desarrolló en el Campus Central, Antofagasta y en el Campus Guayacán, Coquimbo, el “Encuentro de Investigación: 70 años de ciencia, conocimiento e innovación”, organizado por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo Tecnológico (VRIDT) de la UCN. Esta jornada buscó visibilizar las capacidades de investigación e innovación de la comunidad universitaria y su contribución al desarrollo del territorio.
Antofagasta
Durante el 1 y 2 de octubre se desarrolló en el Campus Central de la Universidad, la jornada inaugural de este encuentro, el que contó con la participación del Dr. Luis Mercado Vianco, académico del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y director general de Science Up, quien presentó una conferencia magistral para dar inicio a esta instancia dedicada a relevar el aporte de la ciencia, el conocimiento y la innovación.
En el marco de este Encuentro, el Consorcio Science Up UCN participó con un stand informativo en la “Feria de Investigación”, desarrollada en la explanada de la Biblioteca UCN, donde se dio a conocer los programas e iniciativas que impulsa el Consorcio para fortalecer la investigación científica, promover la innovación y fomentar la colaboración interdisciplinaria en la comunidad universitaria.
Sobre su participación, la Project Manager de Science Up UCN, Pilar Gómez Yoma, expresó sentirse orgullosa de la contribución del Consorcio en el impulso de iniciativas que permiten fortalecer la investigación e innovación desde la academia, involucrando tanto a estudiantes como investigadores/as y, generando un espacio dedicado a potenciar el talento de investigadoras.
Coquimbo
La misma versión de este encuentro se realizó en el Campus Guayacán, Coquimbo, el pasado miércoles 21 de octubre, que también contó con la participación del Dr. Mercado con su conferencia magistral “Investigación en Universidades Católicas”, que abordó una visión de la investigación y la innovación en la enseñanza en establecimientos educacionales católicos, incluyendo los compromisos y valores de la UCN.
El académico explicó que la charla surge de la necesidad de abordar la brecha territorial que limita el acceso de nuevos talentos a oportunidades de educación superior. En este contexto, señaló: “Los estudiantes están expuestos a la brecha territorial, y la búsqueda de oportunidades que deben liderar las universidades para un financiamiento de la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), especialmente en regiones extremas de Chile”.
En esa línea, el académico se refirió a la visión de la Iglesia: “Cuando la investigación se hace para aliviar el sufrimiento, curar enfermedades, entender las crisis sociales o proteger el medio ambiente, investigar se convierte en un acto de amor puro y sacrificado. La creación del conocimiento desde la investigación y la generación de productos desde la innovación deben estar al servicio de la sociedad, de sus requerimientos y de cómo la tecnología mejora solidariamente la vida de las personas”.
Asimismo, la charla profundizó en el mensaje del Papa León XIV, que refiere a las aulas universitarias como espacios de discernimiento ético: “Un lugar donde el diálogo entre la fe y la razón actúe como un escudo para proteger la dignidad humana y evitar nuevas formas de exclusión o descarte social. Desde esta perspectiva se abordó los resultados del proyecto Science Up y del aporte a la formación de nuevas generaciones de estudiantes en nuestras universidades, que han adquirido herramientas para la innovación y el emprendimiento de empresas con base científico tecnológica”, finalizó el director.
En la jornada, además, se reconoció a las investigadoras de la Facultad de Ciencias del Mar, Dra. Katherina Brokordt Guzmán, Dra. Begoña Peceño Capilla y a la Dra. Rocío Urtubia Oyarzún, por su compromiso con el desarrollo de la investigación, innovación y generación de conocimiento desde la UCN.
Por su parte, la Dra. Urtubia, académica del Eje LPF de Science Up UCN, señaló sentirse orgullosa del reconocimiento, ya que representa años de esfuerzo, perseverancia y pasión por la ciencia. “Para mí, es especialmente significativo que se reconozca el emprendimiento científico-tecnológico, porque demuestra que la investigación que desarrollamos en nuestros laboratorios puede trascender y transformarse en soluciones reales para la sociedad”, comentó.
Además, destacó el apoyo recibido desde su familia, colegas, profesionales que la acompañaron durante el proceso, a su equipo VIOBACT y a quienes creyeron en ella. “Espero que mi experiencia también inspire a otras mujeres y jóvenes investigadoras a atreverse a emprender desde la ciencia, porque nuestras ideas pueden llegar mucho más lejos de lo que imaginamos”, finalizó.






