Once textos de un máximo de 112 palabras conforman la nueva entrega de “11F en Breves”, iniciativa de Science Up que invitó a mujeres de la Usach a narrar sus experiencias y a construir en colectivo una memoria que amplíe los horizontes de niñas y jóvenes científicas.
Cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia convoca a relevar el rol de las mujeres en la generación de conocimiento y a visibilizar las brechas en los espacios STEM. En este marco, el Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up en la Universidad de Santiago de Chile presentó la versión 2026 de “11F en Breves”, iniciativa que reúne microrelatos escritos por estudiantes, docentes, académicas y egresadas de la Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología.
Una tercera edición que ofrece un recorrido íntimo y diverso por las trayectorias de mujeres en ciencia. A través de breves textos, se abordan desde las primeras chispas de curiosidad en la infancia hasta la consolidación de carreras en investigación, docencia, innovación y emprendimiento, poniendo en el centro la experiencia situada de ser mujer en la ciencia y el poder de la palabra para abrir camino a nuevas generaciones.
Las historias fueron publicadas el 11 de febrero de 2026 en las redes sociales del Consorcio Science Up y próximamente se transformarán en una muestra itinerante de gigantografías que buscará recorrer colegios y escuelas para inspirar a las nuevas generaciones, además de postales conmemorativas que serán entregadas en actividades en torno a la conmemoración del Día de la Mujer 2026 en la Usach.
La noche del terremoto
Aquella noche del 2010 le expliqué a mi nieta lo sucedido. Sin libros de ciencia, yo solo había vivido el terremoto del ‘60. Le expliqué que las placas debían acomodarse. Ella preguntaba el porqué de todo, hasta que me desarmó: ¿qué ocurre tras morir? No supe responder. Al crecer, sus dudas se complejizaron y terminó siendo ella quien me explicaba el mundo a mí. Eligió la física para entender el universo entero. Aunque aún le cuesta mi partida, hoy la miro sabiendo que sellamos un pacto: ella descifra los misterios del mundo, mientras que yo guardo el único secreto que nos quedó pendiente.
Giuliana Álvarez Caro
Estudiante de Ingeniería Física Usach
No dejé la bioquímica
La bioquímica me mostró temprano que el conocimiento necesita contexto para generar impacto. Sin estructuras, incentivos y decisión, muchas veces se queda en silencio. Salí del laboratorio no por falta de vocación, sino para ampliar su alcance. Hoy trabajo donde la ciencia se convierte en decisiones, políticas, negocios y soluciones concretas. Ser científica también es diseñar sistemas, traducir evidencia y tender puentes. Necesitamos más mujeres ampliando y redefiniendo lo que significa hacer ciencia.
Jovanka Trebotich Zúñiga
Egresada de Bioquímica Usach
Mentora Science Up
Coordinadora de Innovación Know Hub
Carrera de química
Ingresé a la carrera Licenciatura en Química, 25 alumnos, 12 mujeres. En segundo año quedé como única mujer en el curso. Esto no me angustió, al contrario, debía demostrar que teníamos la misma capacidad. En tercer año de carrera aprobé los cursos básicos, así que en el séptimo semestre tomé un curso electivo. Se llamaba productos naturales. Aísle desde la cáscara de un pomelo una sustancia química importante, la “naringina”. Fue toda una experiencia que me llevó a sentir que la carrera era lo que deseaba. Determinar la estructura química fue una experiencia que validó mi elección de la carrera. Una gran experiencia que marcó mi futuro.
María Angélica Rubio Campos
Académica de la Facultad de Química y Biología Usach
Te busqué, pero no estabas
Aún recuerdo el banco de madera de esas mesas con sillas pegadas, el olor a piso de madera encerado, mis compañeras y mi amiga, la Itu, sentada a mi lado. La profesora en la pizarra explicando algo que debíamos buscar en el libro de matemática con hojas de roneo, pero yo concentrada en mis propios pensamientos: ¿Dónde están ellas? ¿Dónde está el teorema matemático con nombre de mujer? Busqué en mi libro hoja por hoja. Encontré pequeñas biografías de hombres matemáticos… pero no te encontré. Mi amiga me despierta y me indica lo que debemos hacer para poder salir a recreo y jugar a las naciones.
Andrea Pinto Vergara
Docente del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación Usach
Nosotras en la ciencia
Ser mujer en ciencia no es solo una vocación, también es una experiencia situada. Única y particular, pero al mismo tiempo compartida. Aprendemos en espacios donde las oportunidades no siempre son iguales y donde debemos demostrar más para ser reconocidas por lo que sabemos y no solo por como nos vemos. Hacer ciencia implica observar y cuestionar la realidad, incluso la que nos atraviesa a nosotras mismas. Compartir nuestras historias permite construir una memoria colectiva, sumando semejanzas pero también diferencias, para ampliar las posibilidades a las niñas y jóvenes que hoy quieren imaginar su lugar en la ciencia.
Isidora Zapata Amengual
Estudiante de Analista en Computación Científica Usach
Vocación que nace jugando
Mi juego favorito era hacer clases a mis juguetes y mascotas. Usaba un pizarrón que mi papá hizo para mí. Hoy siento que ese juego me marcó a fuego. Lo llevo en la sangre. Veía a mis profesor@s con tanto respeto que pensaba: “ella es muy inteligente, me gusta su fuerza y carácter”. Miren las vueltas de la vida. Hoy hago clases de Química en la universidad. Desde el otro lado quiero decirte, querid@ estudiante: si alguna vez te llamamos la atención es con cariño. Buscamos que te desempeñes lo mejor posible y alcances tus sueños también.
Herna Barrientos Carvacho
Docente de la Facultad de Química y Biología Usach
Mi media naranja
En el colegio creí que la ciencia vivía en grandes laboratorios, pero mi historia comenzó mirando células de una hoja de quillay al microscopio. Ahí ocurrió la chispa: conocí mi media naranja científica. Desde entonces he avanzado paso a paso, con dudas, pero disfrutando el camino. Hoy estoy a punto de iniciar un doctorado en Química, algo que nunca imaginé posible. Ser mujer en la ciencia ha sido un proceso lento, pero cada vez más fuerte. Que nunca nos digan que no podemos: sí se puede.
Isadora Fuentealba Cortés
Estudiante de Magíster en Química Usach
Aprender sin miedo
Matefriendly nace del legado de mi padre. Él me enseñó desde niña a amar el aprendizaje y a no temerle al conocimiento. Aunque hoy ya no está conmigo, su enseñanza sigue viva en mí. A través de mi emprendimiento quiero compartir ese legado con niñas y niños, promoviendo el amor por aprender matemáticas desde la confianza, entendiendo que el error es parte del proceso y que aprender sin miedo es posible. Este 11 de febrero, Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebramos la curiosidad, la valentía y el derecho a aprender con alegría.
Paula Valdebenito Vergara
Egresada de Ingeniería Matemática Usach
CEO Matefriendly
Finalizar Reunión
—Bueno, esa sería la clase de hoy. ¿Alguna duda? ¿Consulta?—.
—…—.
—¿Nada?—.
—…—.
—Bueno, entonces les enviaré la grabación de la clase por correo. Pueden cerrar su Zoom y… tengan buena tarde. Cuídense—.
Valentina Galarce Keidong
Estudiante de Doctorado en Biotecnología Usach
Refugio
Y si te contara que el mundo de la ciencia es un refugio para las mujeres, ¿me creerías? Un mundo donde no importa si tienes estrías, si no usas maquillaje, si decidiste ser madre o si tu nacionalidad es diferente. Un lugar donde es indiferente si una chica viste igual que la otra o llevan el mismo color, porque ambas llevan encima una bata blanca bien puesta, que les da voz, una voz que cada vez suena más fuerte, que permitió minimizar las brechas de género y nos dio nuestro lugar en el mundo… y ahora te pregunto a ti ¿serías parte de esa voz?
Maite Olivares Gianecchine
Estudiante de Licenciatura en Química Usach
Ser científica significa…
Ser científica significa tomar café todos los días. Ser científica es hacer cálculos, solo para que el resultado sea incoherente y volver a repetir todo el procedimiento buscando el error. Es leer muchos artículos que pueden ser útiles para la investigación. Significa aprender a lavar de verdad. Ser científica trae consigo mucha soledad, porque no todas las personas de alrededor entenderán qué implica pensar distinto. Pero incluso más allá de todo aquello, ser científica significa perseguir un sueño, siendo fiel al susurro interior de esa niña pequeña con una curiosidad infinita.
Eva Merino Navarrete
Estudiante de Química y Farmacia Usach